¡Alerta! Los pesticidas de la fruta de California “están envenenando a los niños”

La administración Obama se propuso la prohibición del clorpirifós, que afecta al desarrollo neuronal de los niños, pero el gobierno de Trump ha desechado las conclusiones de su predecesor

Las comunidades no se sienten seguras con el "proceso de cancelación" que anunció el gobernador Newsom.
Las comunidades no se sienten seguras con el "proceso de cancelación" que anunció el gobernador Newsom.
Foto: Jim Watson / Getty Images

El efecto nocivo de los pesticidas ha sido ampliamente denunciado por expertos y ecologistas de todo el mundo. Pero en California la lucha contra el clorpirifós, que afecta al desarrollo neuronal de los niños, la lideran las madres que viven cerca de las zonas agrícolas del Valle Central del estado dorado.

El clorpirifós se aplica en California desde 1965 sobre las plantaciones de almendros, cítricos, algodón, plátano, uvas o nueces. Es un compuesto eficaz para combatir las plagas pero su neurotoxicidad es tan es tan dañina para los humanos que ya en el 2000 el gobierno estadounidense prohibió su uso doméstico.

Una investigación de la Universidad de California en Davis arrojó que las mujeres que pasan su embarazo en zonas rociadas por clorpirifós tienen más probabilidad de dar a luz a un niño con autismos. Otros estudios, que cita el diario británico The Guardian, no fueron mucho más halagüeño al relacionar el químico con problemas de memoria, menores coeficientes intelectuales e incluso reducción de la capacidad respiratoria.

De hecho, recoge también el citado diario, bajo la administración Obama la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) se basó en los estudios anteriores para proponerse prohibir el clorpirifós en la industria agrícola. Sin embargo, con Donald Trump en la presidencia, la EPA negó las conclusiones de sus propios expertos.

El estado de California tomó hace un mes el relevo al gobierno federal y se hizo cargo de las peticiones de madres y activistas al anunciar en mayo la prohibición del pesticida. Sin embargo, no es una victoria completa ya que pueden pasar hasta dos años hasta que se aplique el “proceso de cancelación” del gobernador Gavin Newsom. Y el peligro es inminente.

Por otro lado, la Coalición de Activistas por Pesticidas Seguros (Caps, por sus siglas en inglés) advierte que el estado de California no ha garantizado que el clorpirifós se sustituya por un plan responsable para la salud y para el medioambiente. Aunque Newsom habló de “buscar alternativas más seguras y sostenibles”, Ángel García -presidente de Caps- cree que “las comunidades todavía no se sienten seguras”.