La temerosa jornada de un repartidor de Amazon y el coronavirus: 10 horas contrarreloj en camionetas mugrientas

Les falta equipo de seguridad, comen en las camionetas, no tienen tiempo para ir al baño, y algunos solo sobran $15 la hora
La temerosa jornada de un repartidor de Amazon y el coronavirus: 10 horas contrarreloj en camionetas mugrientas
A algunos empleados de Amazon le hacen falta fajas para levantar cajas.
Foto: Sean Gallup / Getty Images

MIAMI LAKES, Florida.- A las seis de la mañana del jueves 26 de marzo, unas 50 camionetas de Amazon hacían fila en el centro de distribución que tiene la compañía en Miami Lakes, Florida. No hay tregua en los pedidos, que se han multiplicado por la crisis del coronavirus, pero la enfermedad no es un tema de conversación entre los supervisores de la bodega y los conductores, todos hispanos. Hablan de sus largas jornadas.

“¡Me tocaron 150 paradas!”, dice uno de los conductores, con cara de saber que tendrá un largo día por delante.

Cada conductor dispone de 30 minutos para cargar el furgón que le asignaron y salir a repartir más de 300 paquetes durante las siguientes nueve horas. Emplean una de ellas en obtener la camioneta asignada, esperar para entrar en la bodega y cargar el vehículo con los paquetes que deben entregar.

Amazon no ha implementado ninguna medida de seguridad para nosotros, los conductores. Nunca nos han dado guantes, tapabocas, alcohol en gel,no nos han dado absolutamente nada para protegernos durante el trabajo”, denuncia Ángel, un conductor que lleva ocho meses trabajando con la compañía y prefiere no revelar su verdadero nombre por temor a ser despedido. Todos los días, sale de su casa antes del amanecer.

Los conductores de Amazon con los que conversamos aseguran que diariamente sienten el temor de contagiarse de COVID-19. Algunos de sus compañeros no volvieron a trabajar, dicen, porque comparten vivienda con adultos mayores y quieren evitar infectarlos.

El riesgo comienza en el almacén y termina en el punto de entrega: “No sabemos qué personas han tocado o tosido sobre esas cajas dentro de la bodega. Cuando uno va a las casas a entregar, uno tiene que tocar el timbre. Dicen que el virus se pega en las puertas, y uno no sabe si las personas que viven allí tienen la enfermedad”, agrega Ángel.

La semana pasada, Amazon anunció que iniciaría una limpieza profunda de todos sus centros de distribución y que tomaría medidas más estrictas entre sus trabajadores para garantizar una mayor seguridad, después de que en al menos diez de sus bodegas se identificaran casos positivos de coronavirus.

Decenas de trabajadores de Amazon del almacén de la compañía en Staten Island, Nueva York, protestaron ayer por la falta de condiciones higiénicas en la instalación. Uno de ellos fue despedido por instigar la huelga, según la cadena NBC.

Preguntado por Noticias Telemundo, Amazon aseguró que “al comienzo y al final de nuestras rutas todos nuestros empleados y asociados deben desinfectar todas las superficies de los vehículos y de sus implementos de trabajo”, sin aclarar si es la compañía quien suministra los productos de limpieza a los conductores.

Comen en la camioneta y no hay tiempo para ir al baño

Millones de clientes encerrados en cuarentena en todo el país han optado por ordenar en línea, desde casa, los alimentos y productos de aseo que antes compraban desplazándose a un supermercado. Para suplir la demanda, Amazon anunció la creación de 100,000 nuevos puestos de trabajo. Consultados por Noticias Telemundo, no han dado cifras de cuántos pedidos diarios están recibiendo.

Ángel y sus compañeros trabajan contrarreloj: diariamente están entregando entre 100 y 150 paquetes más de los que repartían durante la temporada navideña, es decir, entre 320 y 400 al día. Las jornadas de trabajo son tan intensas que no les queda tiempo ni para ir al baño: “Uno tiene que comer ahí en la camioneta, y muchas veces no tienes tiempo de ir al baño, entonces nos toca hacer pipí en botellas para poder seguir trabajando”, cuenta Ángel.

Los conductores aseguran que desde hace cinco meses, cuando la compañía adquirió la nueva flota de camionetas azules con el logo de Amazon, los vehículos no se han limpiado por dentro y todas las mañanas encuentran “basura, superficies pegajosas y mugre” porque esos vehículos también son utilizados por los conductores de otros turnos. Noticias Telemundo pudo constatarlo durante la jornada del 26 de marzo.

Jornadas maratonianas por 15 dólares la hora

Estos conductores de Amazon están contratados por la compañía Select Express & Logistics y ganan $15 dólares la hora. Todas las semanas les asignan cuatro días de trabajo, en jornadas de diez horas. A pesar de que el volumen de entregas ha aumentado, la compañía intermediaria les dice que Amazon no ha autorizado darles horas extra de trabajo.

“Si hacemos más de 40 horas a la semana, en la siguiente semana nos quitan un día de trabajo. Por eso tenemos que entregar todos los paquetes en diez horas como sea. Amazon no te deja regresar a la bodega con paquetes, ni tampoco nos dejan trabajar horas extra”, insiste Ángel.

En un comunicado enviado a Noticias Telemundo, Amazon asegura que durante la temporada del COVID-19 -que estiman que dure hasta el 9 de mayo- “toda nuestra red de conductores recibirá el doble de pago por cada hora extra que trabajen”. Ni a Ángel ni a sus compañeros les han hablado de este incentivo. La compañía Select Express & Logistics no atendió nuestras preguntas al respecto.

No es fácil cumplir con las entregas en diez horas. Los conductores enfrentan dificultades que les hacen perder tiempo durante sus rutas, como el mal tiempo, las reclamaciones de algunos clientes y la falta de ascensores en algunos edificios en los que les toca subir y bajar escaleras.

También les quita tiempo llegar a cada punto de entrega y estacionar la camioneta de forma que no sea necesario retroceder, porque “no nos dejan conducir en reversa, si damos reversa el computador de la camioneta se da cuenta y nos quitan puntos, y podemos perder el empleo”, explica Ángel.

No hay protocolo si contraen el virus

El grupo de conductores nos aseguró que sus supervisores nunca les dieron un entrenamiento o charla sobre cómo evitar los peligros del coronavirus ni qué pasaría en caso de que alguno de ellos contrajera el virus.

“Nunca nos han dicho si vamos a recibir dinero en caso de caer enfermos. Cuando le preguntamos ese tema al supervisor, nos dijo que Amazon no había dado instrucciones sobre ese posible escenario”, dice Ángel.

Por su parte, Amazon respondió que crearon un fondo de 25 millones de dólares para brindar una ayuda económica de dos semanas de salario a todos los trabajadores y asociados de la red de distribución que fueran diagnosticados con COVID-19 o que tuvieran que entrar en cuarentena por haber estado en contacto con algún infectado.

Además, Amazon asegura que ha conminado a todos sus trabajadores a permanecer en casa si desarrollan algún síntoma de coronavirus o gripa, y que por ese motivo no perderán su empleo.

Según Ángel, hace dos meses interpuso ante la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, en inglés) una queja contra Amazon y Select Express & Logistics porque nunca les han dado fajas para levantar cajas y paquetes de más de 20 libras, pero explica que hizo la denuncia por teléfono y no tiene confirmación de recepción.

“Ahora con lo del coronavirus nos hace falta la faja porque la gente está pidiendo muchas pacas de agua, y nos toca subir escaleras cargados con dos o tres pacas y nos estamos lastimando la espalda”, asegura Ángel, que está esperando la respuesta de OSHA.

“Te prohíben hablar con el personal de Amazon”

Otra de las frustraciones que tienen estos conductores contratados por Select Express & Logistics es que sus jefes no les permiten hablar ni hacerle reclamos a los supervisores de Amazon que dirigen el centro de distribución, y que están a cargo de todo el personal de dentro y fuera de la bodega.

“Te prohíben hablar con el personal de Amazon. Solo debes obedecer las instrucciones que ellos te dan, y si les respondes, o les preguntas algo sobre tus derechos o condiciones de trabajo te ponen una advertencia y puedes quedarte sin empleo”, cuenta Ángel.

Por lo pronto, y a pesar de las dificultades y la falta de atención que enfrentan a diario con sus empleadores, Ángel y su grupo de compañeros dicen que seguirán trabajando con Amazon durante estas semanas porque hay escasez de empleo en otros lugares.

“Me vine a este país para trabajar y tener un mejor futuro, pero esta explotación que estamos pasando con Amazon no la había vivido ni en mi país”, concluye Ángel.

(Por Juan Cooper)