Mexicana cumple 103 años, dice que aaldrá a pasearse al terminar cuarentena para festejar
Nació el 1 de mayo de 1917 en Galeana, en el estado de Monterrey
Ascencion Santana Hernández. Crédito: Agencia Reforma
MÉXICO – Hace un año y medio, Ascención Santana Hernández estaba conectada a un respirador artificial debido a una fuerte neumonía que la tuvo en cuidados intensivos durante unos 15 días. Por su edad, creían que no iba a sobrevivir.
La mujer originaria de Galeana celebró sus 103 años de vida.
“Estoy muy a gusto, estoy muy bien, gracias a mi Dios que me tiene muy bien, nada más son los puros años la que me tienen aquí apachurrada”, contó por teléfono mientras conmemoraba su cumpleaños en casa acompañada de su familia.
“Me he enfermado, pero él me ha salvado”.
Llamada Conchita por algunos, Ascención nació el 1 de mayo de 1917 en un rancho del municipio del sur del Estado.
La familia se dedicaba al comercio; tenían una tienda de abarrotes, elaboraban dulces de leche de cabra y tenían tierras donde cultivaban manzanas, elotes y papas.
“Nací allá por el lado de Galeana, allá nace (la) persona y se cría muy tranquila”, relató la mujer al recordar aquella época.
Cuando tenía poco más de 50 años, migró a Monterrey junto con su esposo, hoy fallecido, y sus hijos, en busca de una mejor calidad de vida.
“(Vine) porque me trajeron”, aseguró, “a mí no me gustaba aquí, pero me trajeron aquí, por eso me vine, pero yo estaba muy tranquila allá en mi rancho”.
Tiene 11 hijos, 72 nietos, 84 bisnietos y 8 tataranietos. La familia extensa tiene más de 300 integrantes, que están en México, Colombia, Canadá y Estados Unidos.
Según sus familiares, ha superado los 100 años sin problemas para caminar, ver, hablar o escuchar, gracias al estilo de vida que llevó en la zona rural.
Para ella, la clave es su fe en Dios. Lee la Biblia sin necesidad de lentes y reza el Salmo 23 todas las noches, antes de dormir.
“El secreto lo tengo en el corazón”, afirmó, “que cada rato estoy rezándole, pidiéndole, y él me ha estado oyendo, me tiene con salud gracias a su poder”.
Desastres naturales, crisis económicas y guerras han sacudido al mundo en el último siglo, pero Ascención dijo no recordar ninguna tragedia en su vida.
Pero está segura que jamás había visto algo parecido a la pandemia del COVID-19 y ya sabe qué es lo primero que hará cuando termine la cuarentena.
“Quiero salir a la calle a pasearme”, expresó entre risas.