Pasa ordenanza sobre la marihuana

El Concilio Municipal de Chicago aprobó una ordenanza que impone multas -en vez de cárcel- de entre $250 y 500 a quienes porten 15 gramos o menos de marihuana

La polémica alrededor de una nueva ordenanza que penaliza con multas a personas detenidas con cantidades pequeñas de marihuana, ha generado opiniones encontradas entre residentes de Chicago. Mientras varios piensan que es lo correcto penalizar con cárcel sólo a quienes porten grandes cantidades, otros piensas que esta propuesta es solo otro método para que la Ciudad recaude dinero a base de las multas.

“Siempre hay personas que hacen de esto un hábito; pero si es alguien que sólo la probó una vez, quizás no merezcan pagar más que una infracción”, dijo Jenny García, de 21 años y estudiante del Richard Daley College.

La ordenanza fue aprobada el pasado miércoles con 43 votos y 2 en contra, de 50 concejales.

Señala que cualquier persona detenida con menos de 15 gramos de marihuana (aproximadamente entre uno y tres cigarrillos) será multada con una infracción de entre $250 y 500. Además de pagar este dinero, deberá realizar servicio comunitario e ir a consejería sobre adicción a las drogas.

Si la persona tiene más de la cantidad citada, será arrestada. El tiempo de cárcel varía en cada caso y lo determina un juez, dependiendo del expediente criminal del individuo.

Anteriormente, ser detenido con marihuana era castigado con hasta seis meses de cárcel y con una multa de $1,500, según reportes de prensa.

“Que te arresten por tener marihuana es como un insulto en estos días. Ya se sabe que el alcohol es peor para el cuerpo que la marihuana, no importa cómo se consuma. Para mí estas penalidades son casi una forma de legalizarla”, dijo Erin Smith, de 31 años y estudiante de LeCordon Bleu, en Chicago.

Aquellos que sean detenidos fumando cannabis cerca o dentro de un plantel escolar -especialmente aquellos menores de 17 años- de igual manera serán arrestados sin importar cuánta cantidad tengan en su poder, según la ordenanza, que fue impulsada por el concejal Daniel Solís (D-25).

Después de cambios a la propuesta, el alcalde Rahm Emanuel ofreció su apoyo a Solís, pues considera que se aprovechará mejor el tiempo que los policías está en las calles combatiendo delitos más graves.

“Nuestros policías pasan cuatro horas procesando estos casos que pueden tomar 30 minutos, cuando realmente lo que pueden estar haciendo es combatiendo pandillas, violencia en las calles y verdaderos problemas de drogas”, comentó Emanuel.

Maricela Salgado, de 30 años y quien trabaja como contadora en el colegio Robert Morris, en Chicago, opinó que esta no es la manera de combatir el crimen. “Esta ordenanza está dando un mensaje incorrecto y a la vez parece sólo una forma para que la ciudad obtenga dinero”, dijo Salgado.

En cambio, Moxie Matthews, de 36 años y asistente administrativa de Columbia College, consideró que es una buena idea, si significa que los policías pasaran más tiempo en prevención que en detención. “Este concepto tiene sentido si lo ves del lado financiero para la ciudad”, dijo Matthews.

La ordenanza entrará en efecto diez días después de ser publicada, se indicó.