Quieren un cese al fuego en Pilsen

Minutos después de que terminara una marcha contra la violencia y de que se implementara el "toque de queda " para menores de edad, la respuesta de las pandillas llegó en forma de una balacera en el parque Throop, que creó pánico en la comunidad

La Policía de Chicago implementó este pasado lunes el “toque de queda” para menores de edad, aprovechando una marcha que unió a religiosos, familias y autoridades, quienes alzaron la voz por un “cese al fuego” en Pilsen.

Con un féretro sobre ruedas al frente como símbolo del resultado fatal que deja el estar involucrado en pandillas, la marcha por la paz reunió a más de 70 personas. Salió de la iglesia de San Procopio, en la calle 18 y Allport, rumbo a la esquina de las calles Cullerton y Morgan, donde, según los vecinos, en días anteriores se suscitó una balacera.

“Recientemente ha resurgido un brote de tiroteos alrededor de la calle Morgan”, dijo Teresa Fraga, vecina y activista comunitaria de larga trayectoria.

“Creemos que algunos pandilleros quieren retomar el área y es por eso que queremos unirnos, platicar, conocernos y mandar el mensaje de que no somos una comunidad callada” dijo Fraga.

La consigna de los manifestantes fue clara: “Queremos paz”, “queremos una comunidad segura para nuestros hijos”, gritaron mientras el contingente avanzaba alrededor del barrio y vecinos mostraban su apoyo saliendo de sus casas.

El concejal Danny Solís (D-25) aseguró que el vecindario de Pilsen no es tan malo en comparación con otros vecindarios y reconoció que existen algunos brotes de pandillas pero “cualquier forma de violencia es mucha y tenemos que atenderla”.

De acuerdo con el último reporte de la Policía de Chicago, han ocurrido 6 homicidios en el distrito policial 12 –área que incluye a Pilsen- en lo que va del año 2012. En el 2011 hubo 5 homicidios y 4 en el 2010, de acuerdo con reportes policiales.

En lo que va del 2012 han ocurrido 18 incidentes relacionados con tiroteos en esa área y en el 2001 hubo 23 incidentes, según el reporte de Policía.

Consuelo Rodríguez, directora del la Funeraria del Ángel Sagrado Corazón, ha vivido en Pilsen desde 1969 y lleva 10 años donando el féretro sobre ruedas que lideró el contingente.

Dijo estar harta de la violencia en el área: “estamos hartos como madres de familias de enterrar a nuestros hijos que han entrado a pandillas sin saber las consecuencias”.

“Cuando un joven entra a una pandilla, no sólo entra él sino entra su madre, entra su padre, entran sus hermanos” dijo Rodríguez.

Al finalizar la marcha, el padre Sean Sullivan, de la Iglesia de San Procopio, ofició una misa, donde el comandante del distrito policial 12, Ronald Pontecore declaró el “toque de queda” para menores de edad e instó a los vecinos a seguir unidos por el bienestar de las familias.

“Esto no lo puede hacer sólo una persona, necesitamos la participación de ustedes todo el tiempo; hagamos de este vecindario un lugar seguro”, exclamó Pontecore.

La ley de “toque de queda” entró en vigor inmediatamente y obliga a menores de 16 años a estar en sus casas antes de las 10 de la noche durante la semana y a las 11 de la noche los fines de semana. Los niños menores de 12 años deberán estar en sus casas a las 8:30 de la noche durante la semana y a las 9 de la noche el fin de semana.

La ley también penaliza con una multa a los padres de familia si alguno de sus hijos es detenidos después de la hora que marca el “toque de queda”. La información de esta ley será “entregada puerta por puerta en todo el vecindario en los próximos días”, según las autoridades.

El concejal Solís retomó las palabras de Sullivan y agregó que “queremos decirle a las personas que están favor de la violencia, a favor del narcotráfico y de las pandillas que no las queremos en nuestra comunidad”.

Minutos después de que terminara la marcha y de que el comandante Pontecore implementara el “toque de queda”, la respuesta de las pandillas fue de inmediato, con una balacera en el Parque Throop, en las calles 18 Place y Throop, donde un sujeto a bordo de un auto en movimiento disparó contra familias y jóvenes que se recreaban, creando pánico entre la comunidad.

Eran ya pasadas de las 7:40 de la noche y a tan sólo unas cuadras de donde se ofició la misa. La señora Nancy Mendoza jugaba con sus hijos en el parque, cuando escuchó los disparos y trató de correr para proteger a sus hijos; pero se cayó, según relataron los vecinos. Mendoza fue llevada al hospital. También la señora Hortencia Muñoz sufrió un ataque de pánico al escuchar los disparos, contaron.

Según la versión de los vecinos, una camioneta pasó por el callejón del lado del parque donde familias se recreaban y un grupo de jóvenes jugaba básquetbol, cuando un sujeto a bordo del auto disparó en todas direcciones.

En una marcha de cese al fuego realizada en Cicero la semana pasada, Teresa Garante, asistente del director del Departamento de Salud Pública de Illinois, dijo que “ser pobre, ser afroamericano y ser latino nos pone en más riesgo de ser víctima de la violencia”.

Garante dijo que en el estado de Illinois los homicidios en comunidades de minorías va en aumento, que éstas son las más afectadas y resaltó que la pobreza, el crimen y la salud están relacionados.

“Sabemos que en las comunidades donde hay violencia, hay menos actividad física y significa que hay más obesidad, diabetes y enfermedades crónicas por la poca actividad física de los niños”, explicó.

“Los padres tienen miedo de dejar salir a la calle a sus hijos a hacer ejercicio, andar en bicicleta, a correr, a jugar en los parques, debido a la violencia en el vecindario”, dijo Garante.

La funcionaria sugirió que una de las tareas para dar solución a este problema es que la comunidad esté involucrada con los cuerpos policíacos. “Ustedes deben tener confianza en los policías, deben hacer amistad con ellos, relacionarse con ellos, ser amigos de la policía”.

Con respecto a la relación distante que prevalece entre la población y la policía y las quejas de la lenta respuesta policial en ciertas zonas de la ciudad, como Pilsen y La Villita, en el evento del lunes pasado el comandante Pontecore dijo que “esta marcha es una muestra de que estamos aquí con la comunidad para ayudarlos y sacar a las pandillas de las calles”.

“Estamos teniendo juntas con ellos y atendiendo reuniones con líderes para trabajar junto con el Departamento de Policía”, añadió el oficial.

Fraga opinó que la relación entre la comunidad y el Departamento de Policía “es buena”; “hay respuesta inmediata y siempre platicamos, una muestra de ello es que esta aquí es el comandante, concejales y el padre Sean” dijo.