Thanksgiving: Historia de la primera reunión mítica

El último jueves de noviembre los estadounidenses celebran Acción de Gracias con una gran cena; pero para los indios nativo americanos es un día de luto.
Thanksgiving: Historia de la primera reunión mítica
Para muchos indios nativo americanos en Estados Unidos el llamado Thanksgiving es un día de luto.
Foto: EFE

Pocas celebraciones llevan un nombre tan revelador como Acción de Gracias, una fiesta que para los estadounidenses es más que sagrada aunque poco tenga que ver con la religión; sin embargo, mientras la gran mayoría está inmersa en su banquete con pavo y sirope de arándanos, la minoría indígena celebra su día de luto y recuerda lo que les fue arrebatado.

Las enfermedades, la guerra y las intenciones evangelizadoras que aquellos “peregrinos” del Mayflower llevaron a las tierras de los nativos norteamericanos forman parte de un proceso destructor para aquellas comunidades que, pese al paso del tiempo y el asentamiento definitivo de la cultura europea, han conseguido sobrevivir a lo largo de los siglos.

Acción de Gracias se ha erigido en el imaginario estadounidense como una fecha ineludible, en la que las reuniones familiares son casi más importantes que en las fiestas navideñas. Un día en el que se da gracias por aquellas cosas que enriquecen la vida y que pretende recordar el encuentro generoso entre colonos e indígenas, cuyo origen último se fundamenta en la propia cultura de los indios.

Los peregrinos del Mayflower llegaron a la actual Plymouth, en el estado de Massachusets, donde se encontraron una tierra arrasada por las enfermedades que habían sido propagadas por los anteriores europeos que habían pisado el lugar. Pero tuvieron la fortuna de encontrarse con un “superviviente”.

Squanto era un indio Pawtuxet que había sido vendido como esclavo y enviado a España, y que más tarde consiguió escapar y encontrar el modo de volver a su tierra en otro de los barcos que viajaban desde Europa hacia las américas.

Aquellos peregrinos no sabían cómo enfrentarse a la devastación, no tenían comida, ni conocimientos de caza. Desconocían las técnicas de siembra y de pesca pero se adueñaron de las aldeas y sobrevivieron gracias a los conocimientos de aquel indio que les mostró cómo cuidar el maíz, una planta que para los indígenas significa “vida”.

“Squanto les enseña cómo cocinar el maíz, cómo sembrarlo y cosecharlo y les da una vida nueva. De ahí surge esa primera reunión mítica, esa primera comida en la que los colonos supuestamente dan las gracias al pueblo indígena por haberles mostrado cómo vivir en esas nuevas tierras”, relató a Efe Jose Barreiro, director de la oficina para Latino América del Museo Nacional de los Indios Americanos.

Barreiro explica que en aquel encuentro surgió “un intercambio muy interesante”, donde se puede ver la verdadera cultura indígena plasmada en la ayuda y el ofrecimiento de gracias.

“Es fundamental que el ser humano se centre en la naturaleza y dé gracias a la familia cósmica, de la que todos somos sus hijos. Pero el gran dsengaño, la gran mentira de que esto era salvaje, era pagano o romántico llevó a mucha confusión y a mucha violencia”, agrega Barreiro.

Así, la imposición de otro pensamiento, la llegada del cristianismo y de otras religiones; las armas, la guerra y las enfermedades son los principales motivos por los que ahora los indios de Estados Unidos rinden homenaje a sus antepasados a través de este día de luto.

“Se hablaba del cristiano y el que no era cristiano no era ser humano. Se hablaba de bestias que hablan. Se hablaba de todo un racismo que se aplicó a la naturalidad indígena”, dice Barreiro, quien explica así el surgimiento del activismo indígena en Estados Unidos.

El día de luto nacional indígena comenzó en 1970, cuando a un miembro de la tribu Wampanoag, Wamsutta Frank James, le pidieron que hablara en una cena de Estado en la celebración del 350 aniversario de la llegada de los peregrinos.

Aquel hombre se negó a dar un discurso basado en la alabanza hacia el hombre blanco por haberles transmitido “la civilización” y, desde entonces, todos los años cientos de indígenas se reúnen en Acción de Gracias precisamente para no darlas.

“En el día de duelo nacional lloramos y recordamos a nuestros antepasados que murieron como consecuencia de la invasión europea de nuestras tierras y el genocidio de millones de pueblos”, dijo a Efe Mahtowin Munro, colíder de la Unión de Indios Americanos de Nueva Inglaterra (UAINE), asociación que organiza el día de luto en las calles de Plymouth. Munro cuenta que la misión de este día es tratar de contar la verdadera historia del país que, bajo su punto de vista, está distorsionada y oculta en los libros de texto y las páginas de los diarios.

“También hablamos sobre las condiciones de los indígenas de hoy. Hablamos de nuestro futuro, del de nuestros niños. Hablamos de las preocupaciones que están en nuestras mentes, la preocupación por la tierra en particular. Y durante muchos años hemos exigido la libertad para el preso político indígena Leonard Peltier”, insiste Munro.

Considerado “preso de conciencia” por Amnistía Internacional y “el más antiguo preso político del continente americano” por varias organizaciones no gubernamentales, ha recibido el apoyo de personalidades internacionales como Nelson Mandela o el Dalai Lama.

Peltier, de la etnia sioux-chippewa, cumple una condena a dos cadenas perpetuas y siete años de prisión por la muerte de dos agentes del FBI en un tiroteo en el estado de Dakota del Sur (Estados Unidos) en 1975.

¿Por qué cientos de personas salen a la calle a pasar frío en lugar de quedarse en casa comiendo pavo y ver el fútbol?, se pregunta Munro.

“Porque Acción de Gracias en este país -y en particular en Plymouth- es mucho más que una fiesta de la cosecha en casa. Es una celebración de la mitología del peregrino, que tras el agradecimiento a los indios, hace que pronto se desvanezca su figura y permanezca en un segundo plano, asegurando que desde entonces todos vivieron felices para siempre”, subraya.

Los indígenas que han intentado dar la vuelta al significado que tiene Acción de Gracias en Estados Unidos sienten que los colonos fueron quienes introdujeron el sexismo, el racismo y la intolerancia en su cultura, e insisten en que casi lo único cierto de todo este mito es que los europeos no hubieran sobrevivido sin la ayuda de los nativos Wampanoag.

“El mito de Acción de Gracias, servido con cucharadas de superioridad europea, simplemente no funciona para muchas personas en este país. Como Malcolm X dijo una vez acerca de la experiencia afroamericana en Estados Unidos: “Nosotros no llegamos a Plymouth Rock. Plymouth Rock llegó a nosotros.” “Exactamente”, concluye la líder indígena.