Nueva ola de impuestos podría dejar a contribuyentes con menos dinero

Es la hora del dolor, ya que esta semana la Ciudad tenía planeado considerar nuevos impuestos, algo que podía dejar a los residentes con menos dinero. La Ciudad enfrenta un déficit fiscal de $1,000 millones, algo que el actual alcalde atribuye a su antecesor Richard M. Daley. Por ejemplo, la ciudad busca $550 millones para solventar a las Escuelas Públicas de Chicago y otros $450 millones para cubrir las pensiones de los bomberos y policías.

Las señales de que Chicago está a cortos pasos de la quiebra es más evidente cada día. Las agencias que califican el crédito, como Moody’s, ya han bajado los bonos de la ciudad a nivel de “basura” y por otro lado tenemos a un gobernador políticamente disfuncional que no quiere aprobar un presupuesto estatal, algo que le daría ayuda financiera a esta ciudad.

Ahora el alcalde Rahm Emanuel buscará que el Concilio de la Ciudad apruebe varios impuestos nuevos que resultarán amarga medicina para los contribuyentes. Primero en la agenda esta una alza a los impuestos a la propiedad que recaudaría, según las proyecciones, unos $598 millones. Con esto Emanuel, quien dijo ante Jesús ‘Chuy’ García durante los debates que él no consideraba elevar los impuestos, ahora da un paso atrás a su promesa de campaña.

El Alcalde también busca iniciar un impuesto a la recolección de basura por primera vez en esta ciudad. Cada dueño tendría que pagar $9.50 al mes. Se proyecta que esto recaudaría $62 millones al año.

Y entre otras cuotas se está considerando aumentar un 66% las cuotas por remover la temible ‘bota Denver’ de los autos inmovilizados por infracciones de tránsito sin pagar.

Otro sobrecargo, sugerido por el concejal Edward Burke, sería la suma de un dólar cada vez que usted tome un taxi o use el servicio Uber. Y aun otro, sugerido por el concejal Proco ‘Joe’ Moreno, sería un impuesto de $1.25 por cada cartucho de cigarros electrónicos.

El concejal George Cárdenas también sugirió un impuesto de un centavo por onza a los refrescos o sodas que se venden en la ciudad. Sin quedarse atrás, el concejal Matt O’Shea sugirió un impuesto de un dólar por cada boleto de avión comprado en los aeropuertos O’Hare y Midway.

Y si esto no fuera suficiente, la presidenta de la Junta del Condado Cook, Toni Preckwinkle, quiere imponer un impuesto de 3% a la televisión de cable y a los juegos recreativos como el boliche y el golf.

Chicago, de por sí, ya es una de las ciudades más caras para vivir. Tenemos un impuesto de ventas de 10.25% y de las gasolinas más caras del país. Los contribuyentes se preguntan “adónde vamos a parar?”

Algunos contribuyentes ya están pensando mudarse de la ciudad mientras otros están pensando en las próximas elecciones en donde ellos, los votantes, tomarán su venganza en las urnas contra los concejales.