¿Hay tanta violencia en EEUU como dice Donald Trump?

Trump ha advertido en sus discursos que la violencia y la amenaza terrorista son alarmantes. ¿Qué dicen las estadísticas? ¿Son justificadas las políticas más agresivas que busca Trump?
¿Hay tanta violencia en EEUU como dice Donald Trump?

Durante su campaña electoral y desde que asumió el cargo de presidente, Donald Trump ha advertido en repetidas ocasiones de los peligros que enfrenta Estados Unidos.

“He aprendido mucho en las últimas dos semanas”, dijo en una reunión con agentes de policía en Washington D.C., el pasado miércoles.

“El terrorismo es una amenaza mucho mayor de lo que la población de nuestro país entiende. Voy a ponerle atención”.

Sus comentarios se produjeron mientras continúa la batalla legal sobre su veto migratorio a personas de siete países de mayoría musulmana.

No aplicar esa prohibición de entrada puede significar que EE.UU. “nunca tenga la seguridad y la protección a la que tiene derecho”, escribió el presidente en Twitter.

El miércoles, también lamentó la violencia dentro de las ciudades, así como el asesinato de agentes de policía.

Es una visión de un Estados Unidos lleno de peligros, con múltiples amenazas en muchos frentes, resumida en la referencia que hizo en su discurso de investidura: Una carnicería estadounidense”.

¿Es acertada esa visión?

Grey line

Policías muertos

Funeral de un policía muerto en EE.UU.
Estados Unidos tuvo un aumento en el número de policías asesinados en 2016, pero la tendencia es a la baja desde hace décadas. GETTY IMAGES

“El número de agentes baleados y muertos en el cumplimiento del deber el año pasado aumentó en un 56% respecto al año previo”, dijo el presidente de Trump el miércoles.

Y la estadística es precisa, a diferencia de otras que ha citado en el pasado.

El número de agentes que murieron en el cumplimiento del deber, efectivamente, subió un 56%, pasando de 41 en 2015 a 64 el año pasado, según el National Law Enforcement Officers Memorial Fund.

Es una estadística impactante.

Más lo es el hecho de que 21 de esos agentes fueron asesinados en tiroteos de emboscada, un incremento del 163% respecto al año anterior.

Sin embargo, no sería correcto leer esto como una ola de ataques con armas contra la policía.

Ocho de esas muertes ocurrieron en dos tiroteos en un lapso de 10 días en julio de 2016, uno en en Dallas, Texas, y otro Baton Rouge, Luisiana. Y se produjeron en el contexto de las protestas contra las muertes de afroestadounidenses a manos de la policía.

“El año pasado en Dallas, los agentes de policía fueron objeto de ejecuciones. Pensar en esto… ¿quién ha oído de esto?”, dijo el presidente Trump en la reunión con agentes de policía.

Donald Trump en una reunión con policías
Donald Trump expresó su preocupación ante policías y alguaciles de todo EE.UU. por lo que considera un elevado índice de criminalidad. GETTY IMAGES

Pero que los policías sean el blanco de los ataques no es por sí mismo un fenómeno nuevo, sino que en 2016 hubo un mayor número de casos que antes.

Y las estadísticas muestran que todavía es más probable que un agente sea abatido en respuesta a una disputa doméstica que en cualquier otro incidente.

De hecho, si nos fijamos en el panorama más amplio, las muertes de policías en servicio han estado cayendo desde hace algún tiempo.

El peor año fue 1930, cuando 307 agentes murieron. Hubo otro pico de 241 en 2001, pero influyeron en buena medida los ataques del 11 de septiembre.

Pero entre 2011 y 2013, hubo una caída de casi 40% en las muertes de policía, de 177 a la 109.

Los números han mostrado picos, como el 10% en 2016 con 135 casos, pero hay una tendencia general de disminución según los niveles vistos desde la década de 1950.

Grey line

Violencia en ciudades

Policías investigan un crimen en Chicago
Chicago es una de las grandes urbes de EE.UU. en las que más creció el número de asesinatos durante 2016. GETTY IMAGES

“En este momento, muchas comunidades en Estados Unidos se enfrentan a una crisis de seguridad pública”, le dijo Trump a la policía en Washington D.C. el miércoles.

“Los asesinatos en 2015 mostraron su mayor aumento en un solo año en casi medio siglo”, alertó.

Su afirmación es correcta, aunque a menudo erróneamente dijo que la tasa de homicidios fue la más alta que ha habido en medio siglo, e incluso atacó a la prensa por no informarlo así.

Hubo un aumento de 10,8% en la tasa de homicidios en todo el país de 2014 a 2015, y representa el mayor incremento de un año a otro desde 1970 a 1971, según el sitio de verificación de datos Politifact.

Pero es más importante tener en cuenta la tendencia a largo plazo.

El número de asesinatos y homicidios y violaciones reportadas en todo el país, efectivamente, aumentó de 2014 a 2015, al igual que los robos.

Eso está todavía por debajo de los niveles que había hace 10 años, y son, respectivamente, 13%, 6% y 34% menores que hace de 20 años (a pesar de que la población de EE.UU. ha aumentado en 55 millones).

El panorama es más complejo en las grandes ciudades.

El mes pasado, la revista The Economist mostró que había cuatro grandes tendencias en juego luego de que obtuvo datos de 2016 del FBI sobre la violencia en 50 ciudades de Estados Unidos.

Las tasas de homicidios son estables en 13 de las 50 principales ciudades, incluyendo Los Ángeles y Nueva York, que vieron 11 días sin un asesinato en 2015.

En otras 15 ciudades, incluyendo Houston y Las Vegas, las tasas de homicidios son bajas, pero están aumentando.

En otras nueve, incluyendo Filadelfia y Detroit, son altas pero estables. Y en 13, incluyendo Indianápolis y Chicago, son altas y crecientes.

En Chicago, los homicidios aumentaron drásticamente el año pasado, con más de 760 en 2016 en comparación con los 473 del año anterior.

Hasta entonces se había producido una caída constante en el número de asesinatos desde los años 70.

Trump ha utilizado en varias ocasiones a esta ciudad como un ejemplo.

“En Chicago, más de 4.000 personas fueron asesinadas el año pasado y la tasa en lo que va de este ha sido aún mayor. ¿Qué está pasando en Chicago?”, dijo el miércoles.

El mes pasado incluso amenazó con enviar agentes federales a la ciudad si la violencia no aminoraba.

Pero, de nuevo, a pesar de tener preocupaciones por el aumento en la violencia en algunas ciudades, es fundamental ver cómo esos aumentos encajan en una tendencia a largo plazo.

Ames Grawert, del Centro Brennan para la Justicia, coautor de un informe sobre los índices de criminalidad en ciudades de Estados Unidos, trató el tema en un programa de la BBC.

“Si nos fijamos en los índices de criminalidad en ciudades de Estados Unidos en los últimos 30 años, incluso con el reciente aumento en los homicidios en algunas ciudades, estamos muy por debajo de donde solíamos estar respecto a las tasas de homicidios de las grandes ciudades como Nueva York y Los Ángeles. ”

Grey line

Terrorismo

Ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001De 3.432 muertes por actos considerados como terroristas en EE.UU., en total 2.977 ocurrieron en los ataques del 11 de septiembre de 2001. GETTY IMAGES

El presidente Trump cuando anunció las restricciones de viaje el mes pasado dijo que su orden era para “mantener a los terroristas islámicos radicales fuera de EE.UU.”.

Las restricciones, ahora en un limbo legal, son para ciudadanos de Irak, Siria, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen,y también fue bloqueada la llegada de refugiados a EE.UU.

Entonces, ¿qué tan grande es el problema del terrorismo en EE.UU.?

Al igual que otros presidentes antes que él, Trump mide el peligro del terrorismo de acuerdo a lo que podría suceder, y no en lo que ya ha ocurrido.

Su comentario “he aprendido mucho en las últimas dos semanas” indica que tenía información específica sobre las amenazas para el país.

Y todo depende de su definición de lo que es el terrorismo.

Un estudio, realizado por el Instituto Cato, detalla que hubo 3.432 asesinatos cometidos en suelo estadounidense entre 1975 y finales de 2015 que se pueden clasificar como ataques terroristas.

De ellos, el 88% fueron cometidos por terroristas extranjeros que ingresaron al país (las 2.977 muertes en los ataques del 11 de septiembre constituyen buena parte de estas muertes).

¿Los estadounidenses deberían estar preocupados por quedar en medio de un ataque terrorista causado por un ciudadano nacido en el extranjero? Echar un vistazo a los números del Instituto Cato podría proporcionar un contexto.

Terrorismo e inmigración a EE.UU.

EE.UU. Y MÉXICO HACEN UN EJERCICIO DE CAPACIDAD DE RESPUESTA CONJUNTA

  • 1 en 3,6 millones las probabilidades de que un estadounidense muera en un ataque terrorista cometido por un extranjero en suelo de EE.UU.
  • 1 en 3.640 millones las probabilidades de que un estadounidense muera en un ataque terrorista causado por un refugiado.
  • 1 en 10.900 millones las probabilidades de que un estadounidense muera en un ataque terrorista causado por un inmigrante indocumentado.Fuente: Cato Institute
El autor del informe, Alex Nowrasteh, concluyó que el número de estadounidenses que murieron en un ataque terrorista perpetrado por alguien originario de esos siete países en la lista de Trump, entre 1975 y 2015, fue de cero.

Seis iraníes, seis de sudaneses, dos somalíes, dos iraquíes, y un yemení fueron declarados culpables de intentar o llevar a cabo ataques terroristas en suelo estadounidense en ese periodo.

Solo tres muertes fueron atribuidas a los refugiados en los 40 años que abarca el informe y fueron causadas por tres terroristas cubanos en la década de 1970.

De hecho, mucho más peligroso que el terrorismo son los analgésicos.

La principal causa de muerte accidental en EE.UU. es una sobredosis de analgésicos, pues los opioides matan a 60 personas al día, o 22.000 al año, según el Consejo Nacional de Seguridad .

Causas de muertes en 2015

EE.UU.

  • 979 las personas muertas por “asfixia accidental o estranguladas en cama”
  • 57 por picaduras de abejas, avispas o avispones
  • 21 por vidrios 22 por contacto con agua caliente de un grifo

Pero es imposible hablar de la amenaza del terrorismo sin tener en cuenta cómo EE.UU. lo define, y ahí está el problema.

Incluso el FBI dice que no hay “ninguna definición universalmente aceptada del terrorismo”.

El Departamento de Estado define el terrorismo como “violencia premeditada, políticamente motivada, perpetrada contra objetivos no combatientes por grupos subnacionales o agentes clandestinos”.

En ese caso, hay un argumento para definir a los tiroteos como terrorismo: como el asesinato por motivos raciales de nueve fieles negros en Carolina del Sur por un supremacista blanco autodeclarado, el asesinato de 26 personas en Newtown, Connecticut, o el asesinato de 12 personas en un cine de Colorado.

Si el número de personas muertas en tiroteos en EE.UU. se considera el terrorismo, al menos 15.055 personas murieron por armas de fuego el año pasado, de acuerdo con Gun Violence Archive.

Entonces la probabilidad de que un estadounidense muera en un acto de terrorismo aumentaría sustancialmente.