Zapotecos contra Pemex por desastre ecológico que podría “desaparecerlos”

La empresa ha ignorado 30 fugas provocadas por robo de hidrocarburo que pone en riesgo a la comunidad
Zapotecos contra Pemex por desastre ecológico que podría “desaparecerlos”

MÉXICO – La cultura zapoteca es la tercera más importante de México por la preservación de su lengua que ha costado millones de dólares al Estado, el mismo que actualmente amenaza con desaparecerla a través de Petróleos Mexicanos (Pemex) la empresa del gobierno que ha ignorado 30 fugas provocadas por robo de hidrocarburo, según pobladores de la región central del estado de Oaxaca.

Mil doscientas familias, 600 agricultores y otro tanto de ganaderos afectados por el mortal líquido que ya comenzó a exterminar toneladas de mojarras, robalos, sardinas, anguilas y tortugas;  tejones, mapaches y tlacoaches que forman parte del ecosistema del Itsmo de Tehuantepec.

Los daños económicos, según calculó Carlos Beas, vocero de la Unión de Comunidades Indígenas del Itsmo (Ucizoni-FICAM), suman aproximadamente medio millón de dólares, sin embargo, “los daños ambientales y de salud son incuantificables”.

Experiencias similares en diversas comunidades en el estado de Veracruz han reportado cientos de casos de cáncer y leucemia por fugas de Pemex que no han sido atendidas.

El robo de combustible en los ductos de la paraestatal pasó en la última década de ser una actividad de bandas locales a una de las más lucrativas del crimen organizado con hurtos diarios de alrededor de 27,000 barriles que irían a dar a los bolsillos de funcionarios públicos y carteles de la droga que diversificaron sus actividades para hacerse de millonarias ganancias a costa de las pérdidas del erario público y la salud de la población.

Entre los poblados afectados en la zona indígena destacan los ejidos de Boca del Monte, Nuevo Progreso, Benito Juárez Palomares y Ortilio Montaño entre los 8,700 kilómetros cuadrados donde habitan los zapotecas, una superficie que representa el 9.2% del total del estado.

El activista Beas reveló que algunos funcionarios de segundo nivel de Pemex han intentado contener el daño, pero no cuentan con el equipo necesario para detener la fuga del combustible y hasta ahora se ha limitado a cerrar las válvulas. “Eso es insuficiente porque cada una de esas válvulas están separadas por largas distancia la una de otra y mientras haya líquido, que es bastante, el daño continúa”.

La compañía mexicana aún no da respuesta a las demandas de los zapotecas que ya analizan presentar recursos legales para una indemnización. Hasta el momento sólo han sido atendidos por la Secretaría de Gobernación.