Critican a ICE por deportar a una mamá de cuatro hijos y sin antecedentes penales

Maribel Trujillo Díaz no es un "bad hombre", ni "narco", ni "delincuente". Es una mujer trabajadora de cuatro hijos, dos con necesidades especiales, a la que arrestaron en 2007 durante una redada a una fábrica y a la que Obama permitió quedarse. Pero Trump la quiere expulsar sin piedad alguna.
Critican a ICE por deportar a una mamá de cuatro hijos y sin antecedentes penales

Una mamá de cuatro hijos sin antecedentes penales y activa en su parroquia sería deportada mañana por las autoridades migratorias, luego de ser arrestada la pasada semana cuando iba camino al trabajo en Fairfield, Ohio.

Maribel Trujillo Díaz no es un “bad hombre” bajo los estándares de Donald Trump: no ha cometido ningún delito y estaba siguiendo procesos legales y reportándose cada año con inmigración, mientras peleaba una orden de deportación que data de su arresto, en 2007, durante una redada a la fábrica donde trabajaba.

De hecho, la mamá de cuatro hijos, dos de los cuales tienen necesidades especiales de salud, había logrado permanecer con permiso de las autoridades durante el gobierno del presidente Barack Obama, debido a que el gobierno concluyó que no era una amenaza para la sociedad.

“En 2015, luego que Maribel perdió un caso de asilo, ICE reconoció que era una buena candidata para recibir un permiso temporal de estadía utilizando la llamada “discreción procesal” que el gobierno de Obama aplicó a personas sin antecedentes penales y lazos comunitarios a partir de 2014”, dijo Emily Brown, una de las abogadas de ABLE, la organización sin fines de lucro que tomó el caso de la mujer hace un par de años. “Mamá de cuatro hijos ciudadanos, dos de ellos tienen serios problemas que requieren muchos cuidados, está involucrada en su iglesia…etc”.

Hace dos años, ICE puso a Maribel en un sistema de chequeos anuales y le dieron un permiso de trabajo. Para ellos, Maribel ya no era una prioridad de deportación.  Sus abogados habían avisado al gobierno que buscaban reabrir su caso de asilo debido a nuevas amenazas contra su familia por parte de pandillas narcotraficantes en México.

“Su papá en México fue secuestrado porque las pandillas querían reclutar a su hermano y también lanzaron amenazas contra el resto de la familia”, dijo la abogada. “Al enterarse, Maribel buscó reabrir su caso de asilo y estábamos trabajando en eso cuando la arrestaron”.

El  pasado lunes cuando Maribel se presentó a su chequeo de inmigración, le dijeron que podía quedarse en su casa mientras intentaba reabrir su caso de asilo, pero el miércoles, agentes de ICE se presentaron a arrestarla cuando iba al trabajo y se la llevaron, sin dejar que se despidiera de su familia.

El pastor de la iglesia St Julie Billiart, donde Maribel daba clases religiosas, condenó el arresto y pidió que el gobierno se tocara el corazón, sobre todo en esta época de Semana Santa.

“La familia es sagrada y la idea de arrancar a una madre responsable y amante de sus cuatro hijos es devastadora” dijo el sacerdote. “Llamamos a las autoridades a que muestren compasión por ella y suspendan su deportación, dejar a cuatro hijos sin madre debilita a la comunidad y no está de acuerdo con nuestros valores como católicos y como americanos”.

La Arquidiócesis Católica de Cincinnati, donde está ubicada su iglesia, también hizo un llamado al gobierno. “Respetamos el deber de las autoridades de aplicar las leyes migratorias y reconocemos que no es una tarea fácil”, dijo el comunicado del arzobispado. “Al mismo tiempo, no hay ningún bien público que vaya a lograrse separando a una madre de sus cuatro hijos”.