Acusan a tres policías de Chicago de obstruir la investigación del asesinato de Laquan McDonald

La Policía de Chicago ha enfrentado recientemente varias acusaciones por brutalidad policiaca y opacidad en las investigaciones sobre ello.
La Policía de Chicago ha enfrentado recientemente varias acusaciones por brutalidad policiaca y opacidad en las investigaciones sobre ello.
Foto: EFE

Tres agentes del Departamento de Policía de Chicago, Illinois, fueron acusados hoy de mentir para obstaculizar la investigación de un incidente donde su colega mató con 16 disparos al adolescente afroamericano Laquan McDonald.

Por recomendación de un gran jurado, el detective David March y los patrulleros Joseph Walsh y Thomas Gaffney fueron acusados cada uno de conspiración, obstrucción y negligencia en el cumplimiento del deber.

“Las acusaciones dejan claro que estos agentes hicieron mucho más que simplemente obedecer el ‘código de silencio'”, para no perjudicar a un colega, declaró hoy la abogada Patricia Brown Holmes, designada fiscal especial para la investigación.

“Lo que hicieron fue mentir sobre lo ocurrido, para evitar que los investigadores independientes conocieran la verdad”, agregó.

El detective March, de 58 años, ha sido policía por más de 30 años, mientras que sus colegas Walsh y Gaffney, de 48 y 43 años respectivamente, llevan en el Departamento de Policía de Chicago unos 20 años.

El incidente ocurrió en octubre de 2014, cuando el agente Jason Van Dyke, que está siendo procesado por homicidio en primer grado, disparó su arma de fuego contra McDonald y no una pistola eléctrica Taser como se le había solicitado.

El menor, de 17 años, quien se alega había estado robando radios de automóviles estacionados en el vecindario de Archer Heights, estaba armado con un pequeño cuchillo.

El vídeo del suceso, grabado por los policías, fue difundido públicamente un año después, tras lo cual estalló un escándalo con protestas violentas que provocó la destitución del superintendente de policía y una investigación del Departamento de Justicia por supuestos abusos de la fuerza letal en la policía local.

Inclusive la procuradora de justicia del condado, Anita Álvarez, sufrió las consecuencias políticas de haberse demorado 13 meses en procesar a Van Dyke.

En el auto de procesamiento se establece que los tres policías acusados hoy conspiraron inmediatamente después del tiroteo “para encubrir la verdad de los hechos” que rodearon la muerte de McDonald y “proteger a su colega de la investigación criminal y enjuiciamiento”.

Los agentes deberán comparecer el próximo 10 de julio en la corte criminal del condado de Cook, donde serán instruidos de los cargos.