Aprende a darle un mejor uso a tu refrigerador

Compartimos algunos consejos sobre cómo organizar los alimentos para que te duren más
Aprende a darle un mejor uso a tu refrigerador
Una refrigerador organizado puede ser una gran diferencia en el presupuesto del hogar.

Un refrigerador organizado puede ser una gran diferencia en el presupuesto del hogar. Son muchas las veces que los alimentos se dañan porque una vez que los guardamos en el refrigerador, los perdimos detrás de otros.

La forma correcta de ubicar los alimentos en la nevera es posiblemente lo más desconocido por la mayoría de nosotros, que acomodamos las cosas por motivos de conveniencia y que no consideran las particularidades de cada producto.

Por ejemplo, muy probablemente acomodas la leche en la puerta de la nevera. Y por qué no hacerlo si todas las mañanas la usamos en el desayuno. Pues la puerta es el lugar más susceptible a cambios de temperatura y la leche es uno de los alimentos más sensitivos, precisamente, a esas variaciones. Del mismo modo, hay alimentos que liberan gases que afectan otros alimentos, lo que debes considerar al guardarlos.

A continuación, te damos varios consejos para aprovechar al máximo la vida útil de los alimentos.

Temperatura. Asegúrate que la temperatura esté a 40° Farenheit (4.4°C) o menos. Más caliente favorece el desarrollo de bacterias que arruinarán tus alimentos y pueden ser peligrosos a tu salud.

Humedad. Cuida que las gavetas donde guardas frutas y vegetales tenga la humedad correcta. Un refrigerador regular tiene dos, una de ella con un regulador para aumentar o disminuir la humedad. Hay frutas que producen un gas llamado etileno que afecta otros vegetales. Estas debes guardarlas en la gaveta de menos humedad: manzanas, melocotones, melones, kiwi, nectarines, papaya, ciruela, albaricoques, peras, higos, aguacate. Los alimentos que requieren mucha humedad son las frutas y vegetales sensibles al etileno: espárragos, coliflor, pepinillos, berenjenas, habichuelas tiernas, hojas (lechugas, espinaca, etc.) perejil, pimientos, batata, fresas y frutas cítricas.

No olvides las sobras. Guárdalas en envases de cristal para que veas el interior y colócalas al frente, toda vez que no debes mantenerlas por más de cuatro días.

No mezcles. Nunca descongeles o guardes carnes en la gaveta de frutas y vegetales, pues corres el riesgo de contaminación, además que los gases que liberan ciertas frutas afectarán tus proteínas animales.

Puertas. No coloques ahí alimentos altamente perecederos como leche o mayonesa. En ellas puedes mantener productos en salmuera (aceitunas, pepinillos); mostaza o catsup, etc. Los productos sensitivos acomódalos en las tablillas del medio que mantienen una temperatura más constante.

Abajo. Usa la tablilla de abajo para descongelar o mantener las carnes próximas a usar (siempre en un plato o envase hondo que recoja cualquier líquido). Nunca las mantengas descubiertas. Si necesitas sacarlas de su empaque, protégelas en una bolsa de plástico resellable.

No amontones. A veces, menos es más. No llenes el refrigerador de cosas porque para que funcione bien, debe haber circulación de aire entre los alimentos. Además, más cosas aumentan la temperatura interior.

Entero mejor. Mantén los vegetales y carnes enteras, pues duran más. Si los cortas o rebanas, úsalas rápido o congélalas.

Rotación. Antes de la visita al supermercado, mueve los productos más viejos al frente de la nevera, así sabes qué realmente necesitas y no quedan postergados atrás cuando lleguen los nuevos.

Limpieza. Mantener aseadas las tablillas; evita que los restos de alimentos (por mínimos que sean) afecten otros durante su descomposición.