Condenan a cadena perpetua a tíos de niña que dio a luz tras ser violda en la India

A la menor ya no le permitieron abortar porque cuando denunció ya rebasaba las 20 semanas de embarazo
Condenan a cadena perpetua a tíos de niña que dio a luz tras ser violda en la India
Abuso Infantil
Foto: Archivo

NUEVA DELHI – Un tribunal de la India condenó a cadena perpetua a dos tíos de una niña de 10 años que fue violada y que dio a luz el pasado agosto después de que el Tribunal Supremo de este país le impidiese abortar.

Un tribunal de juicio rápido de Chandigarh, en el norte del país, emitió la sentencia contra los dos tíos, a los que condena además a una multa de algo más de $4,600 dólares, después de haberles hallado culpables el pasado martes de violar a la niña, informó la agencia india PTI.

Las pruebas de ADN realizadas al bebé confirmaron que el tío al que la víctima había acusado de violación no era el padre de la criatura, tras lo que la Policía detuvo también al hermano de este primer acusado.

La niña, a la que la máxima instancia prohibió abortar cuando estaba en la semana número 32 de gestación porque así lo recomendó un consejo médico, dio a luz el pasado 17 de agosto a una bebé de 2,2 kilogramos en un hospital del norte de la India.

La ley india establece que, pasadas las 20 semanas de gestación, la mujer no puede someterse a un aborto a no ser que el feto tenga alguna anomalía.

Los jueces del Supremo pidieron al fiscal general de la India, Ranjit Kumar, que estudiase la creación de consejos médicos dedicados exclusivamente a tomar decisiones de forma rápida sobre peticiones de aborto.

De acuerdo con cifras de la Agencia Nacional de Registro de Delitos de la India (NCRB), en 2015 en el país asiático se produjeron 32.328 violaciones, y una tercera parte de las víctimas (10.854 violaciones) fueron niñas o niños.

Cifras más recientes indican que en algunos estados, como Kerala, hubo un incremento del 27,4 % de los casos de violaciones de menores de 2015 a 2016.

Todos estos datos, sin embargo, no reflejan la dimensión real de un problema que, según coinciden organizaciones no gubernamentales, es mucho más grande y en el que muchos niños y familias no denuncian por temor a las represalias o al estigma social.