La nada envidiable posición de las latinas en el trabajo

Cuanto más estudios tienen mayor es la diferencia de su salario con los hombres
La nada envidiable posición de las latinas en el trabajo
En las ocupaciones de bajos ingresos la brecha salarial es menor por efecto del salario mínimo./Archivo

El día 2 de noviembre fue el Día de la Igualdad Salarial de la Latina. Nada que celebrar pero si una fecha a marcar en el calendario porque es el día de 2017 en el que una mujer latina cobrará lo mismo que un hombre blanco en su mismo puesto por el trabajo hecho en 2016. Es decir, que para ganar lo que ganó un compañero blanco en todo un año, las latinas han de trabajar los 12 meses de ese año y 10 meses más del siguiente.

Como señalan en el Economic Policy Institute (EPI), “desafortunadamente las mujeres latinas hacen frente a una doble brecha salarial, la étnica y la de género” y recuerdan que como promedio, estas trabajadoras cobran 67 centavos por cada dólar que cobran los hombres blancos no latinos incluso cuando se pone en la balanza la educación, experiencia y el lugar de trabajo. Es decir que la pertinaz brecha de género, las mujeres en general cobran algo más de 80 centavos por cada dólar pagado a los hombres, es mucho más grave en el caso de latinas.

Es muy frecuente encontrarse a estas mujeres dominando las profesiones peor pagadas y muy infrarrepresentadas en trabajos de altos salarios. Pero incluso como asistentes del hogar y limpiadores, cajeros, secretarios y asistentes administrativos, enfermeros o ayudantes en el hogar, cocineros, camareros o representantes de servicio al cliente, los hombres blancos cobran más que sus colegas latinas.

Con todo, en estos trabajos el salario mínimo obligatorio iguala o reduce las diferencias porque proporciona un suelo por debajo del cual no se puede bajar más. De hecho, el problema es mucho más acusado para las mujeres que están en trabajos de ingresos de clase media en adelante y por mucho que tengan la educación y experiencia que posean sus colegas masculinos. En este caso, incluso las latinas mejor pagadas cobran menos de la mitad que los blancos en la mayor escala de ingresos.

Según el estudio de EPI, “según aumentan su educación las latinas así se amplía la brecha de salario con los hombres. Incluso las mujeres con el grado universitario más avanzado ganan menos que los hombres que tienen una licenciatura”. La diferencia puede ser de $7.5 por hora más a favor de los hombres.

Estas diferencias y el hecho de que las latinas tengan que trabajar 22 meses para ganar lo que un hombre blanco significa que lo que ellos ganan en 30 años trabajado a ellas les cuesta 55 años de de labor, es decir que pierden dinero. Eso es algo que sufren ellas mismas pero también sus familias y sus comunidades.

En la EPI aseguran que cuanta más educación mejores oportunidades para subir en la escalera profesional y los salarios pero este no es el único factor a tomar en cuenta en este problema. La economista de este instituto, Elise Gould y la profesora de Política Pública en Georgetown Adriana Kugler, que han estudiado este problema para la EPI consideran que se tiene que ofrecer y facilitar el acceso a ocupaciones de mayores salarios para motivar a las latinas pero además es “importante que se avance en las provisiones que aseguran que para el mismo trabajo hay un mismo salario. El objetivo es que las mujeres con la misma educación, ocupación y cualificaciones no estén peor pagadas o decidan no apostar por mejores y más difíciles posiciones porque no tengan un aliciente para ello”. El aliciente está, para empezar, en su cheque.

Para todas, queda mucho por hacer

Sin rodeos. Para las mujeres del mundo se ha vivido un mal año en una buena década. Esta es la primera conclusión del Informe Global de la Brecha de Género publicado esta semana por el Foro Económico Mundial que no solo analiza la situación económica sino también la social, educativa, política, salud. El problema es que la paridad con los hombres que se ha ido cerrando en un 68% se ha ampliado por primera vez desde que empezó a analizarse este problema en 2006 por este Foro.

La disminución de la igualdad en el lugar de trabajo y en la representación política son los culpables de este retroceso y en particular en EE UU se ha ido hacia atras para quedar en la posición  49 en el Índice Global de Brecha de Género que lidera Islandia, seguido de Noruega y Finlandia.

Si se mantiene este ritmo de avance, llevará otro siglo cerrar la brecha de género a nivel mundial, en comparación con los 83 años que se estimaban hasta el año pasado. Los retos más difíciles en la brecha de género se encuentran en el ámbito de la economía y la salud. De hecho, al ritmo de cambio actual, tomará otros 217 años cerrar la brecha económica de género.

Al lento ritmo actual, la brecha general de género a nivel mundial tomará los siguientes años para cerrarse:
  • En Europa Occidental: 61
  • En Asia Meridional: 62
  • En América Latina y el Caribe: 76
  • En África Subsahariana: 102
  • En Europa Oriental: 128
  • Asia central: 157
  • En Oriente Medio y África del Norte: 157
  • En Asia del Este y el Pacífico: 161
  • En América del Norte: 168