Senadores demócratas piden investigación de detención de Rosa María Hernández en Texas

Los senadores tienen muchas preguntas para el DHS sobre cómo y por qué fue detenida la menor cuando iba rumbo al hospital a ser operada.
Senadores demócratas piden investigación de detención de Rosa María Hernández en Texas
Rosa María Hernández en libertad.
Foto: Cortersía

WASHINGTON – La niña Rosa María Hernández lleva diez días en casa con sus padres en Laredo (Texas),  pero eso no ha aplacado la ira de líderes demócratas del Senado, que este lunes pidieron a la secretaria de Seguridad Nacional, Elaine Duke, que investigue su indebida detención a manos de la Patrulla Fronteriza el mes pasado.

En una carta enviada hoy a Duke, 15 senadores demócratas pidieron que Duke investigue por qué los agentes de Inmigración están violando reglamentos internos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de respetar “sitios sensibles” al realizar operaciones policiales contra los inmigrantes indocumentados.

Cuando Hernández, una niña con parálisis cerebral,  fue dada de alta tras una operación de vesícula, los agentes de la Oficina de Aduanas y Control de Fronteras (CBP, en inglés) la sacaron del hospital y la llevaron a un albergue para niños indocumentados no acompañados, con la intención de iniciar trámites de deportación.

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En su momento, la Administración insistió en que estaba velando por el bienestar de Rosa María Hernández, para que ésta no fuese víctima de tráfico de humanos y recibiese la debida atención médica.

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Pero la niña, identificada en la carta por sus iniciales  “R.M.H”,  no afrontaba ningún peligro y los agentes de la CBP aparentemente no obtuvieron una citación judicial o el permiso de sus superiores para realizar el arresto, además de que desoyeron el pedido de los abogados de la menor para que salieran del hospital.

En la misiva, los senadores se quejaron de que las acciones de la CBP en el caso no sólo son “horrorosas” sino que violan los reglamentos de la agencia en lo que respecta a no realizar arrestos en hospitales u otros sitios “sensibles”, salvo que existan circunstancias extraordinarias o surjan amenazas a la seguridad pública o  nacional.

Los senadores dieron plazo de 30 días para que Duke responda al pedido sobre la investigación.

En la carta,  enumeraron once preguntas específicas en torno a asuntos como el cómo y por qué del arresto de la menor rumbo al hospital; si los agentes recibieron o no permiso por escrito de sus superiores; si discutieron alternativas al arresto; si el DHS ha iniciado ya una investigación, y para cuándo estaría terminada.

También quieren saber qué castigo llevarán los agentes de la CBP implicados en el caso si se determina que violaron las políticas internas sobre los “sitios sensibles”, y cuáles son las políticas en torno a la escolta policial en casos de tratamiento médico y la presencia de agentes en hospitales.

La carta da seguimiento a otra que los senadores demócratas enviaron a Duke el pasado 17 de octubre también sobre el arresto de inmigrantes indocumentados en o cerca de “sitios sensibles”, como hospitales, escuelas, e iglesias,  tomando en cuenta que un memorándum de 2013 del DHS restringe las acciones policiales en esos lugares, y es similar a otro de 2011 de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).

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Hernández, de 10 años de edad, fue detenida en un punto de control por agentes de la mientras se dirigía de Laredo, donde vive con sus padres, a un hospital en Corpus Christi a ser operada de la vesícula el pasado 24 de octubre.

Los agentes de CBP escoltaron a la ambulancia en la que Hernández iba acompañada de su prima, una adulta con ciudadanía estadounidense,  y montaron guardia afuera de su habitación.

Cuando la niña fue dada de alta, los agentes la llevaron a un albergue para niños indocumentados no acompañados que opera en San Antonio la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR) del Departamento de Salud y Recursos Humanos (HHS).

Tras una ola de protestas de líderes demócratas, grupos cívicos en toda la comunidad inmigrante, y una demanda de la Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU) del pasado 31 de octubre, la Administración Trump finalmente puso en libertad a Hernández el pasado 3 de noviembre.

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Diez días después de su detención, la niña, que emigró de México cuando era bebé en 2007,  fue entregada a su padre, César Hernández, quien había recibido un permiso humanitario para transitar desde su hogar en Laredo (Texas) al albergue en San Antonio  sin temor a ser detenido o deportado.

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La carta está firmada por 15 senadores demócratas, entre éstos Richard Blumenthal, Dianne Feinstein, Sheldon Whitehouse, Kamala Harris, Kirsten Gillibrand, Patrick Leahy, Tammy Duckworth, Elizabeth Warren, y Catherine Cortez-Masto, además del senador independiente por Vermont, Bernie Sanders.