2017, el año de los migrantes, el caos y la solidaridad en México

El país vivió uno de los años más agitados en los años recientes, entre violencia, impunidad y sismos, viven los mexicanos
2017, el año de los migrantes, el caos y la solidaridad en México
Homicidios
Foto: Miguel Ángel Godínez / EFE

MEXICO.- El presidente estadounidense Donald Trump marcó por mucho la agenda 2017 en México. No sólo puso en jaque a la economía del país al empujarlo a renegociar el Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), sino que con sus leyes migratorias incrementó las persecuciones de indocumentados allá y, por tanto, el incremento de deportados aquí así como el número de varados que aspiraban a un asilo en Estados Unidos.

A tales factores externos se sumaron problemas relacionados a la incapacidad del Estado de frenar la inseguridad y el año que concluye se consolidó como el más violento del país con una carpeta de investigación por homicidio violento cada 21 minutos, miles de desparecidos y poca esperanza de justicia dado que las procuradurías federales y las de los estados continúan en manos de los ejecutivos en turno y, por tanto, a sus intereses.

La naturaleza cobró su parte en México con más de 5,000 sismos, la mayoría de ellos desapercibidos, pero dos de ellos saldaron con 369 muertos y causaron pérdidas económicas por alrededor de $2,000 millones de dólares  en la Ciudad de México, Estado de México, Puebla, Morelos y Oaxaca, donde brotó el lado solidario del mexicano entre algunas buenas noticias del ciclo que termina.

Golpe a la migración

Apenas arrancó el año, Trump firmó un decreto migratorio para la construcción del muro en la frontera con México para frenar el flujo de indocumentados, una acción a la que se sumarían a las persecuciones discretas de agentes de ICE; el fin de la Ley Pies Secos, Pies Mojados, que daba documentos a los cubanos que entraban por tierra; la restricción de ingreso a las familias centroamericanas y refugiados haitianos entre otros grupos que hoy ven a México como su nuevo hogar tal y como lo ven miles de repatriados que comenzaron a organizarse.

“Hemos decidido ver el vaso medio lleno, mejor que medio vacío y pensar que también hay un sueño mexicano’’, observó Israel Concha, director de la organización civil de jóvenes deportados New Comienzos.

  La incertidumbre del TLC

Luego de cinco rondas de encuentros entre las delegaciones de los tres países miembros de TLCAN, aún no se tiene información oficial sobre los avances y retrocesos sino rumores, trascendidos e información incompleta. Se dice, por ejemplo, que México aceptó las condiciones de EEUU de revisar el tratado cada cinco años.

El ministro de Agricultura de Canadá, Lawrence MacAuley reconoció a su vez  que su país y México se han aliado para sacar adelante una agenda común en el tema, pero no dio más detalles y, mientras el representante comercial estadounidense, Robert Lightizer, declaró su frustración por los “pocos avances’’, el secretario de Economía mexicano Idelfonso Guajardo ha dejado entrever que podría romperse la alianza comercial.

Violencia en máximos

A pesar de que el presidente Enrique Peña Nieto prometió desde su campaña que reduciría los índices de violencia de alto impacto, las cifras no han hecho más que aumentar en los últimos años y este 2017 llegó a máximos históricos de 2,000 muertes violentas al mes además de otros delitos como las desapariciones y secuestros.

Isabel Miranda de Wallace, fundadora de la organización Alto al Secuestro, observó que parte de estos elevados índices de inseguridad se deben a las reformas legales que impiden a los encargados del orden detener a las personas sólo por cargar armas de fuego de alto poder, una inconformidad que comprarte con el comisionado nacional de Seguridad, Renato Sales. “¿Para qué quiere un civil llevar una granada? Pues, ¡para matar! y no se les puede tocar“, advirtió Miranda.

Terremotos y el lado bueno

El 7 y el 19 de septiembre pasados, dos sismos sacudieron el centro del país y sacaron a flote  las irregularidades y la corrupción en la construcción de la Ciudad de México, donde la violación a reglamentos por el uso de suelo por parte de las empresas en complicidad con funcionarios públicos quedaron en evidencia frente a la desgracia.

Sin embargo, en la lista positiva quedó registrada la solidaridad de miles de mexicanos que salieron a las calles para ayudar en las tareas de rescate, alimentación y albergue. “Nunca voy a olvidar la buena vibra que había en esos días, cuando todos en este país estuvimos unidos por una sola causa’’, comenta Abril Velazquez, una joven estudiante de arquitectura.