Cuatro mujeres acusan a ejecutivo de Manhattan de encerrarlas en una mazmorra del sexo

Dos de las demandantes alegan que el hombre les dijo que "las violaría como había violado a su hija".

Nueva York-. Cuatro mujeres han entablado una demanda acusando al ex gerente de cartera del Fondo Soros, Howard “Howie” Rubin, de maltratarlas brutalmente, violarlas y golpearlas hasta perder el conocimiento en una mazmorra preparada con “cuerdas, juguetes sexuales, y equipos para torturar y electrocutar” en un penthouse de Manhattan.

Según la última de las demandantes, que presentó su querella este pasado 10 de enero, el hombre hizo caso omiso a la palabra de seguridad que habían acordado antes de comenzar la sesión de sexo sadomasoquista para detener la peligrosa fantasía sexual; en cambio Rubin se vovió más agresivo, alega la demanda de 7 millones de dólares, como víctima de violación, presentada en el Tribunal Supremo de Manhattan.

Las mujeres alegan que Rubin y sus compinches las contactaban a traves de Instagram ofreciéndoles oportunidades modelando para una sesión fotográfica o como damas de compañía, luego las trasladaban a Nueva York en vuelos de JetBlue, y una vez en Manhattan eran drogadas y violentamente abusadas, golpeándolas tan fuerte que algunas perdieron el conociemiento, mientras el ejecutivo les exigía que le llamara “papi” (daddy).

Dos de las demandantes alegan que el hombre les dijo que “las violaría como había violado a su hija”.

Según la demanda, Stephanie Shon, una ex modelo de 29 años y ejecutiva de cuentas de una compañía de servicios legales, les escribía a modelos de bikini y bailarinas exóticas en Instagram diciéndoles que su jefe quería conocerlas. Supuestamente, Shon le ofreció a las mujeres $ 2,000, sin condiciones, para volar a Nueva York y reunirse con Rubin en su departamento de Manhattan. Si a Rubin “le gustaba”, podrían tomarse algunas fotos atrevidas juntos, pero no demasiado extremas, y él le pagaría $ 3,000 adicionales. A Rubin solo le gusta salir con modelos de Playboy, les explicaba Shon.

Si Shon no podía sellar el trato, entonces Jennifer Powers, una ex modelo de Hawai Tropic que salió con Rubin y ahora estaba a su servicio, harían un seguimiento con mensajes que les aseguraran que él era “un tipo genial”, y que el viaje “no sería sobre sexo”, según la denuncia.

Los demandantes en este caso dicen que acordaron encontrarse con Rubin en el rascacielos de la calle 57, en un apartamento decorado con fotos de Rubin y varis conejitas de Playboy. Antes de que pudieran conocer al administrador de fondos retirado, les dijeron que tendrían que firmar acuerdos de confidencialidad. Y así lo hicieron.

La estrategia con la última de las demandantes parece ser muy similar. Un amigo común concertó una cita entre la mujer de 20 años y Rubin, entonces de 60 años, en noviembre de 2015 el Russian Tea Room en Manhattan. A la mujer le dijeron que le pagarían $ 2,000 como dama de compañía durante la cena y las bebidas, pero que no se le exigiría tener relaciones sexuales.

Rubin invitó a la joven a costosas copas de tequila Ajojo Don Julio 1942 y le presentó un acuerdo de confidencialidad que decía que podría ser demandada por hasta $ 1 millón si revelaba su relación, según documentos judiciales.

Posteriormente Rubin invitó a la mujer a su apartamento en la lujosa Torre Metropolitana. En el penthouse, supuestamente, le sirvió una bebida drogada y la condujo a su mazmorra, dice la demanda.

Ella le permitió que le atara las muñecas después de que él le asegurara que cuando se sintiera incómoda usara la palabra piña (pineapple) y el suspendería inmediatamente toda actividad S&M, dice la demanda.

Pero el financiero ignoró este acuredo, y cuando la demandante usó la palabra de seguridad la golpeó con fuerza en la cara, dice la demanda. Ella le suplicó que se detuviera mientras la golpeaba y la violaba, primero analmente con un “gran consolador negro” y luego vaginalmente con su pene, según la demanda.

Cuando Rubin terminó, le dijo que era una ‘puta’ y la echó de su departamento de una patada, diciendo que tenía que encontrarse con su esposa e hijos para cenar, según los documentos judiciales.

El amigo que le presentó a Rubin le advirtió que no fuera a la policía porque Rubin “era extremadamente rico y poderoso, y destruiría su vida”, dicen los documentos.

Finalmente la joven decidió proseguir con la demandar después de un intento de suicidio.

Según detalles de la demanda presentada el jueves pasado por el abogado civil John Balestriere, Howard Rubin, de 62 años, casado y padre de varios hijos, cuyas negociaciones de alto riesgo han aparecido en los libros “Liar’s Poker” y “The Big Short”, alquiló la lujosa Metropolitan Tower en Midtown para disfrutar de sexo brutal con mujeres a quienes pagó entre $ 2,000 y $ 5,000 por sesión.

Las tres demandantes iniciales no han sido identificadas, pero se sabe que son modelos residentes en Florida, y dos de ellas son conejitas de Playboy.

Edward McDonald, abogado de Rubin, afirma que su cliente “niega categóricamente todas las acusaciones de mala conducta”.