Cómo los graduados universitarios pueden mejorar su crédito, y por qué deberían hacerlo

El crédito afecta tu capacidad para obtener un trabajo, un apartamento, un préstamo para un automóvil e incluso una prima de seguro de auto decente
Cómo los graduados universitarios pueden mejorar su crédito, y por qué deberían hacerlo
Es importante construir un historial crediticio desde temprano.
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¿Acabas de obtener tu título? ¡Felicitaciones! Ahora es el momento de seguir ese movimiento inteligente con otro y tomarte unos minutos para aprender a construir un buen perfil crediticio.

Tener un buen crédito es importante porque te va a ahorrar dinero a largo plazo. ¿Necesitas un préstamo para un automóvil o para otra cosa? Obtendrás el mejor trato, en forma de tasas de interés más bajas, si tu crédito es bueno. También vas a pagar una tasa de interés más baja sobre la deuda de la tarjeta de crédito.

Tu perfil de crédito también es un factor importante en la cantidad que pagas por el seguro del automóvil, incluso más grande que tu historial de manejo, como lo encontró un estudio de Consumer Reports. Y si aún no tienes un trabajo, el mal crédito podría hacer que  una empresa lo piense dos veces antes de contratarte.

“Las cuentas atrasadas y los juicios son ejemplos de elementos que aparecerían como banderas rojas durante una verificación de crédito laboral”, en los muchos estados que dan a las empresas el derecho de revisar tu expediente de crédito como parte del proceso de contratación, dice Bruce McClary, vicepresidente de la Fundación nacional para el asesoramiento crediticio (National Foundation for Credit Counseling, NFCC) que representa servicios de asesoramiento de crédito sin fines de lucro y tiene su sede en Washington, DC.

La creación de un buen crédito, que se realiza principalmente mediante el pago de todo tipo de facturas de manera oportuna, a su vez da como resultado una calificación de crédito más alto, una representación numérica de tu solvencia de crédito. Las calificaciones de crédito generalmente oscilan entre 300 y 850, cuanto mayor sea el puntaje, menor será el riesgo de que no pagues tu deuda. Si sacaste préstamos estudiantiles, ya existe una calificación de crédito para ti.

Varias compañías otorgan calificaciones de crédito, pero la calificación de crédito FICO es la que la mayoría de las empresas utilizan en su toma de decisiones. Pregúntale a tu banco si ofrece un puntaje FICO gratuito, o consulta estas otras fuentes.

Aquí te mostramos cómo empezar con el pie derecho desde el principio para crear la mejor calificación de crédito posible.

La búsqueda de tu primera tarjeta de crédito

Muchos estudiantes comienzan a construir sus perfiles de crédito mientras aún están en la universidad al convertirse en usuarios autorizados de las tarjetas de crédito de sus padres, o consiguiendo tarjetas de crédito estudiantiles con bajos límites de gastos. Si son menores de 21 años, deben demostrar que tienen un ingreso adecuado independientemente de sus padres para obtener una tarjeta de estudiante por su propia cuenta.

Las compañías de tarjetas de crédito a menudo comienzan a enviar nuevas ofertas a los estudiantes después de la graduación. “En la mayoría de los casos, los prestamistas ven a los graduados como clientes potenciales atractivos debido a su potencial de ingresos de posgrado, entre otros factores”, dice McClary.

Tus tiendas favoritas son otra fuente de tarjetas de crédito; a menudo obtendrás un descuento introductorio en mercancía solo por registrarte. Wu dice que los bancos con los que tienes una relación también pueden aceptar tu solicitud de crédito. “Puede ser una línea de crédito limitada al principio”, dice ella.

También puedes buscar ofertas de tarjetas por tu cuenta. Busca tarjetas que cobren tasas de interés competitivas, que no cobren cuotas anuales y ofrezcan devolución en efectivo u otras ventajas compatibles con tu estilo de vida y tus patrones de gastos.

“Tu primera tarjeta puede tener un límite de crédito relativamente bajo, pero esto puede aumentar anualmente, siempre que administres la tarjeta de manera efectiva”, dice Janet Alvarez, experta en finanzas personales y tarjetas de crédito, que escribe para el sitio web Wise Bread.

Aléjate de las tarjetas de crédito con elevadas tasas que sirven al mercado de crédito de alto riesgo “sub prime”, dice ChiChi Wu, abogado del Centro nacional de derecho del consumidor (National Consumer Law Center), un grupo de defensa que se enfoca en asuntos de crédito y deuda, con sede en Boston.

Los profesionales de mercadotecnia de estas tarjetas se concentran en los jóvenes con historial de crédito mínimo, pero el interés cobrado puede ser tan alto como el 25% de la línea de crédito, potencialmente más alto que el saldo. Algunas de estas tarjetas requieren una tarifa inicial para poder usarlas, dice Wu.

“Mucha gente que recibe este tipo de tarjetas termina perjudicando su crédito, en vez de mejorarlo”, dice Wu.

Lee la letra pequeña en cualquier aplicación de tarjeta de crédito. Los prestamistas deben proporcionar información sobre las tasas de interés, períodos de pago, cuotas y otras características de la tarjeta. Se puede encontrar en la página de términos y condiciones del prestamista.

No pidas demasiado prestado

No gastes cerca del límite de préstamo de tu tarjeta de crédito, dice Leslie Tayne, una abogada con sede en Nueva York y autora de “Life and Debt”, un libro de autoayuda de finanzas personales.

“Si lo haces, dependiendo del proveedor, es posible que acabes con un cargo cuantioso encima de la deuda que acumules”, dice Tayne.

Trata de mantener el uso de tu tarjeta de crédito a no más del 30% del límite de la tarjeta de crédito para garantizar que permanezcas en buen estado crediticio, agrega Tayne.

De hecho, ella y otros recomiendan limitar los gastos cuando recién comienzas.

“Tener prisa por alquilar un departamento o comprar un auto nuevo puede forzarte a excederte”, dice ella. “No hay vergüenza en vivir en casa por un tiempo. Te dará tiempo para mejorar tus ahorros y tu crédito”.

Paga tus deudas a tiempo

Hacer pagos a tiempo es una prioridad; son cruciales para desarrollar una buena calificación  de crédito. Es posible que tengas un control limitado sobre el monto de la deuda estudiantil o el pago del préstamo del automóvil cada mes, pero puedes presupuestar sabiamente para evitar gastos excesivos en tu tarjeta de crédito, dice Mike McGrath, vicepresidente de EP Wealth Advisors, con sede en Valencia, California.

Tu primer pago es por mucho el más importante, dice Alyssa Schaefer, directora de marketing de Laurel Road, una compañía de refinanciamiento de préstamos estudiantiles.

“Esa falta del primer pago hará que tu puntaje FICO disminuya dramáticamente e inhibirá tu capacidad de calificar para nuevos créditos o préstamos que pueden ayudarte a reconstruir un mejor historial crediticio”, dice ella.

Paga la deuda de tu tarjeta de crédito mensualmente o, al menos, paga una gran parte de ella. Por lo menos, trata de pagar toda la deuda en dos meses.

“De lo contrario, puedes entrar en una espiral de deudas”, dice McGrath. “Si te retrasas en tus pagos, puede volverse casi imposible saldar la deuda”.

No te preocupes por tener ‘diversidad’ de deuda

Administrar con éxito algunos tipos de deudas: préstamos estudiantiles, préstamos para automóviles y tarjetas de crédito, por ejemplo, puede ayudar a aumentar tu calificación de crédito. A los prestamistas les gusta ver que puedes manejar una variedad de tipos de deuda.

Pero no aceptes préstamos solo para crear ese equilibrio. Si ya tienes préstamos estudiantiles, por ejemplo, no te vuelvas loco con un préstamo costoso de automóvil a menos que puedas manejar los pagos.

“Cuando se trata de deudas, se trata menos de diversidad y más de responsabilidad”, dice Schaefer. “Lo más importante en tu historial de crédito es asegurarte de que estás haciendo los pagos a tiempo, no el monto de esos pagos ni a cuántos prestamistas los haces”.

Revisa tu informe de crédito con regularidad

Las 3 principales agencias de informes crediticios del país, Equifax, Experian y TransUnion, recopilan datos sobre el uso de crédito de cada estadounidense. Esa información es lo que FICO y otras compañías usan para crear su puntaje de crédito.

Depende de ti, sin embargo, asegurar que la información de crédito que alimenta tus calificaciones de crédito sea precisa. El Buró de protección financiera del consumidor ha descubierto que los informes de crédito a menudo contienen errores importantes, incluyendo confundir el historial de crédito de un individuo con el de otra persona con el mismo nombre o parecido.

Puedes pagar a las empresas para que verifiquen tus informes de crédito con regularidad en busca de errores, pero no hay ninguna razón para gastar dinero de esa manera. Por ley, tienes derecho a un informe de crédito gratuito una vez al año de cada una de las 3 compañías.

Ve a AnnualCreditReport.com y solicita un informe de una de las compañías; luego 4 meses después, solicita un informe de una segunda de las compañías, y en 8 meses, solicita el tercer informe. De esta forma, controlarás tus propios informes de crédito regularmente sin pagarle a un tercero para que lo haga por ti.


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