Médicos se enfrentan a NRA para combatir la violencia derivada de las armas

Los médicos, que a diario tratan a heridos de bala en salas de urgencia, han perdido el miedo para enfrentar a la NRA y exigir medidas para combatir la "epidemia" de la violencia de las armas

No sólo en Estados Unidos las armas fabricadas o compradas aquí son un problema, también lo son en países vecinos (Foto: archivo)
No sólo en Estados Unidos las armas fabricadas o compradas aquí son un problema, también lo son en países vecinos (Foto: archivo)
Foto: KAREN BLEIER / Getty Images

WASHINGTON— Los médicos siempre han estado en la primera línea de defensa durante una crisis de salud pública, y la violencia derivada de las armas no ha sido una excepción: ahora lideran un movimiento que se ha enfrentado a la poderosa NRA para exigir mayores controles en la venta y uso de las armas.

Aunque los tiroteos otra vez han desaparecido del ciclo de noticias, los médicos, en particular los que atienden a víctimas en salas de emergencia, aparentemente han perdido el miedo a represalias laborales y ahora exigen, a través de foros virtuales, más restricciones en el acceso a las armas.

El Colegio de Médicos Estadounidense (“American College of Physicians) difundió recientemente un artículo con recomendaciones para restringir el acceso a las armas y así responder a lo que tildaron como una “crisis de salud pública que requiere la atención inmediata de la nación”.

De inmediato, la poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA), que defiende a ultranza la tenencia de las armas en EEUU, se burló de los médicos y en un mensaje en Twitter los instó a “quedarse en su carril”, es decir, a no opinar sobre el control de armas.

“Alguien debería decirle a estos engrandecidos doctores anti-armas que se queden en su carril. La mitad de los artículos en los Anales de Medicina Interna empujan el control de las armas. Más frustrante, sin embargo, la comunidad médica parece no consultar a nadie más que entre ellos”, se quejó la NRA, que financia campañas políticas para frenar el control de las armas.

La NRA difundió el mensaje poco antes del tiroteo en un bar en Thousand Oaks (California), que dejó al menos 12 muertos, aparte del gatillero.

Los médicos, que ven de primera mano los efectos de tiroteos y enfermedades crónicas y mortales en hospitales y consultorios, acudieron a las redes sociales para destacar su autoridad en el asunto y refutar los argumentos de la NRA.

En las redes sociales, los médicos compartieron imágenes de uniformes y salas quirúrgicas ensangrentadas, estadísticas y anécdotas sobre fallidos intentos de resucitación, para explicar el daño que causan las armas, a través de etiquetas como “#EnMiCarril”, y “#EsteEsMiCarril”, que se volvieron viral en Twitter.

En declaraciones a este diario, el ginecólogo, Sergio Rimola, señaló hoy que las estadísticas le dan la razón al activismo que, sin buscarlo, ahora asumen los médicos.

Por ejemplo, 54,000 hispanos han sido asesinados con armas de fuego desde 1999, con un promedio anual de 3,100 muertos; el 70% de los homicidios de personas entre 15 y 34 años se comete con armas de fuego, que son además la tercera causa de muerte en niños en EEUU.

“Todos los profesionales de la medicina hemos visto suficiente violencia secundaria a armas de fuego, es una epidemia que afecta a nuestras comunidades. Estamos en nuestro carril cuando promovemos soluciones para prevenir muertes por armas de fuego; la violencia de armas es un tema de salud pública”, subrayó Rimola.

Brendan Campbell, un cirujano pediatra en Hartford (Connecticut), que además es dueño de armas, dijo en un programa de la cadena CNN que es urgente encontrar un “terreno común” entre los que tienen y no tienen armas, en vez de polarizar aún más el asunto.

“Todos estamos en esto juntos, y si polarizamos este debate, entonces no vamos a tener un progreso significativo” contra la violencia de las armas, explicó Campbell.

En el mismo programa, Joseph Sakran, director de cirugía general de emergencia en Johns Hopkins –él mismo un sobreviviente de herida de bala durante su adolescencia- afirmó que la retórica de la NRA es una “demostración clara de la falta de conocimiento de lo complejo que es este problema de salud” en EEUU.

“Pensar que los profesionales de la salud no son parte de la solución es inaceptable, y creo que esto encaja con la falsa narrativa, que es un intento de polarizar este debate… cuando hablo con centenares, sino miles, de dueños de armas, tenemos mucho más en común que lo que nos divide sobre este asunto”, enfatizó Sakran.

Según Sakran, el país afronta una “crisis de salud pública” por motivo de las armas, y ésta debe generar el mismo sentido de urgencia que consumir alimentos contaminados.

A manera de ejemplo, Sakran citó el caso de la retirada del mercado de la lechuga romana en California, Nueva York y otros 10 estados el pasado 20 de noviembre por contaminación con la bacteria “E.Coli”, que enfermó a 32 personas, de las cuales 13 fueron hospitalizadas.

En el mismo período en que la Administración federal de Fármacos y Alimentos (FDA) y los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) emitieron la alerta, 240 niños fueron víctimas de heridas de bala, de los cuales 78 murieron.

“Tenemos que tener el mismo tipo de respuesta proporcional que refleje el reto de las enfermedades que afrontamos”, recalcó.

Por su parte, en un blog de la revista “Scientific American”, Rebecca M. Cunningham y Megan L. Ranney,  especializadas en tratamientos de urgencias,  señalaron que médicos como ellas son quienes dan las malas noticias por la muerte de víctimas de balas,  quienes intentan curar las heridas físicas y psicológicas de sobrevivientes, o consuelan a quienes cargan con un sentido de culpabilidad por no frenar ataques violentos.

El torrente de reacciones y anécdotas de los médicos en Twitter no sólo batió récord sino que refleja la cruda realidad en un país donde, según la “Encuesta de Pistolas” (“Small Arms Survey”) de 2018, hay alrededor de 393 millones de armas en manos civiles en EEUU, o aproximadamente el 46% del total de armas en todo el mundo.

Las doctoras señalaron que, a diario, más de 100 personas mueren en EEUU a causa de lesiones de bala, de las cuales dos terceras partes son suicidios. De ese total de muertos a diario, nueve son niños.

Cada mes, 50 mujeres son asesinadas con armas de fuego como resultado de casos de violencia doméstica, dijo Romney, quien el miércoles próximo continuará el debate del tema en Twitter.

En el último siglo, la comunidad científica ayudó a erradicar la polio y a reducir por la mitad los accidentes mortales automovilísticos, y este año, los oncólogos descubrieron formas de ayudar al sistema inmunológico a combatir el cáncer.

Esa inventiva da optimismo a médicos como Ranney de que también pueden ayudar a combatir la epidemia de las muertes con armas de fuego si, para comenzar, se les dan recursos para una investigación a gran escala, en vez de ataques y burlas de la NRA.