L.A. quiere cobrar más a los conductores por manejar, para reducir congestionamiento de autos en la metrópolis

Los “cargos por congestión” se han implementado en otras ciudades para aliviar el tráfico y reducir la contaminación ambiental

Autopistas en el centro de Los Ángeles.
Autopistas en el centro de Los Ángeles.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Un reporte reciente del L.A. Times informa que las autoridades de Los Ángeles, la ciudad con más tráfico en Estados Unidos, está analizando la posibilidad de imponer más “cargos por congestión” para reducir el pesado tráfico en la ciudad.

Entre las posibilidades se encuentran la opción de convertir carriles de viaje compartido (carpool) en carriles de peaje, cobrar impuestos a los conductores según la cantidad de millas que recorren y cobrar una tarifa para ingresar a ciertos vecindarios y distritos comerciales. Sin embargo, aún son solo propuestas y necesitan de estudios y apoyo legislativo para ser puestos en efecto. 

Estas medidas, implementadas por otras metrópolis en el mundo como Londres y Singapur, se convertirían en un privilegio para aquellos que las puedan pagar y en un problema para aquellos que prefieren no gastar, reduciendo así el monto de autos en las calles.

La Autoridad Metropolitana de Transporte (Metro) le explicó al L.A. Times que las medidas ofrecerían un viaje más relajado para algunos y removerá a muchos autos de la ciudad, además de generar ganancias para el gobierno capital que puede re-invertirse en infraestructura. Sin embargo, está propuesta necesitaría el apoyo legislativo de ciertos políticos influyentes, pues los citadinos pudieran mostrar muchos descontento con la iniciativa. 

“Esto desafía lo que los angelinos consideran su derecho divino de conducir a donde quieran”, dijo Manuel Pastor, director del Programa de Equidad Regional y Ambiental de la USC, a la publicación. “Sería un cambio desafiante en una ciudad que es en gran medida una cultura del automóvil y una cultura individual”.

Los directores de Metro votarán el próximo mes para decidir si los estudios correspondientes se llevarán a cabo, y el proceso pudiera tomar casi dos años para empezar a ser implementado.

Además de ser la ciudad número 1 en congestionamiento en EEUU, Los Ángeles también es la ciudad más congestionada en todo el mundo, según la revista Fortune, seguida por Moscú y Nueva York en segundo lugar.