Editorial: Impuestos, el dinero manda en el Congreso

Los demócratas también han recibido mucho dinero por parte de cabilderos vinculados al negocio tributario
Editorial: Impuestos, el dinero manda en el Congreso
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No hay nada como el dinero para cerrar la brecha en el Congreso entre demócratas y republicanos. En especial cuando se ayuda a una industria en detrimento del consumidor, con una cláusula en una ley que pretende beneficiar al contribuyente.

El proyecto de ley Taxpayer First Act of 2019 es un paquete de medidas que, como su nombre lo indica, quiere colocar las prioridades del contribuyente ante todo. La medida contiene propuestas valiosas como la de evitar que la Oficina de Recaudación de Impuestos (IRS) contrate cobradores para perseguir a los retrasados.

Al mismo tiempo, tiene una cláusula que parece defender la posibilidad de que los contribuyentes pueda hacer su declaración de impuestos con la ayuda del IRS sin costo alguna. En realidad, impide precisamente eso, bajo una apariencia engañosa ,al darle un espacio formal al Free File Alliance.

Esta Alianza surgió hace muchos años entre 12 empresas preparadoras de impuestos -entre las que se incluye H&R Block e Inuit creadora de Turbotax-, y el IRS. El propósito fue crear un sistema para simplificar la presentación de impuestos y eliminar el costo para el contribuyente.

En un periodo de 16 años se presentaron allí cerca de 50 millones de declaraciones de impuestos, lo que ahorró $1,500 millones de dólares a los contribuyentes.

El programa Free File nunca fue muy popular. Las empresas participantes se ocuparon de no hacerlo muy accesible a sus clientes teniendo cada uno su propias normas y cambiando regulaciones. El sitio del IRS tampoco era sencillo. A partir de 2015 el Congreso de mayoría republicana le quitó al IRS los fondos que tenía para promoverlo.

Hay numerosos países como España, Japón, Gran Bretaña y Dinamarca, entre otros, que tienen un sistema en donde sus respectivos IRS manejan el programa de impuestos y proveen directamente las cifras de ingresos aportados por compañías y bancos. Es muy fácil hacer los impuestos.

Eso es lo quiere evitar la nueva ley. Le prohíbe al IRS hacer su propio programa computarizado para facilitar el proceso y hacerlo gratis. La industria quiere mantener sus ganancias, dando la apariencia de generosidad, pero que desde el principio le otorgó un control absoluto. Ahora ya no quiere una regulación negociada cada año, sino una la ley garantizando que el IRS nunca será competencia.

Los expresidentes Ronald Reagan y Barack Obama respaldaron la idea de facilitar la presentación de impuestos con el IRS. Los legisladores que dicen tanto admirar a estos mandatarios, son los que recibieron parte de los $6.5 millones de dólares que H&R Block e Intuit,gastaron en cabildeo durante 2018.

Los demócratas dicen defender el bolsillo de los más pobres con un programa que lleva la palabra “gratis” en su nombre. Los republicanos, que por definición odian los impuestos, debilitan constantemente al IRS para que no vaya tras los más ricos. En el medio, el contribuyente es el que pierde.