Autoridades en North Carolina solo entregaron a la familia la cabeza de soldado Enrique Román Martínez

La hermana del militar, desmembrado mientras acampaba en una isla durante el fin de semana de Memorial Day, relata entre lágrimas el trauma familiar al identificar los restos

El soldado Enrique Román-Martínez desapareció el pasado 22 de mayo cuando acampaba con otros soldados en South Core Banks.
El soldado Enrique Román-Martínez desapareció el pasado 22 de mayo cuando acampaba con otros soldados en South Core Banks.
Foto: Ejército de EEUU / Cortesía

La familia del soldado Enrique Román Martínez, cuyos restos desmembrados fueron hallados en North Carolina en mayo pasado, pidieron que la investigación que encabezará el Congreso sobre acoso sexual y abusos en la base militar Fort Hood, en Texas, se extienda a todo el Ejército.

Román Martínez, de 21 años, estaba destacado en Fort Bragg, antes de que fuera reportado desaparecido en medio de un viaje con otros soldados a Cape Lookout National Seashore (Southern Outer Banks) durante el fin de semana del Memorial Day.

Una semana después de su desaparición, el Ejército informó que encontraron restos desmembrados del especialista de recursos humanos de la Compañía de la sede de la 82 División Aerotransportada, cerca del campamento en donde se le vio por última vez con vida.

Esta semana, su hermana Griselda Martínez volvió a reclamar justicia y a exigir el esclarecimiento del caso.

Sumida en llanto, la joven reveló a Telemundo que de su hermano fallecido solo pudo ver la cabeza.

“Solamente su cabeza…el único recuerdo que tengo de él”, expresó la pariente.

“Yo no me quiero recordar de mi hermano, solamente una cabeza ya desecha, que ni se puede ver la cara…”, insistió Martínez.

Kim Wedel, la madre del militar de Fort Hood Gregory Morales, cuyos restos fueron hallados a mediados de junio cuando buscaban a la soldado asesinada Vanessa Guillén, también denunció a la cadena hispana el secretismo en el caso y la impunidad contra los responsables.

“No creo que vayan a arreglar todo, pero sí es un buen comienzo”, manifestó la mujer al medio hispano en referencia a la investigación independiente desde la Legislatura.

“En Fort Hood se encubren cosas y mienten”, agregó la progenitora, cuyo hijo fue reportado desaparecido en agosto del año pasado.

Esta semana, el Congreso le solicitó a través de una carta al secretario del Ejército, Ryan McCarthy, documentos e información sobre la desaparición de siete soldados que deben ser entregados antes del próximo 2 de octubre.

La carta cita los casos de la especialista Guillén, asesinada el 22 de abril en la armería de la base. En relación con el hecho, fue acusada federalmente  Cecily Aguilar, por supuestamente ayudar a su novio, el también soldado Aaron Robinson a desechar el cadáver de la joven. Robinson se suicidó en julio cuando iba a ser intervenido por investigadores.

En el caso de Morales, que se cree fue víctima de un crimen violento, no se han realizado arrestos.

La misiva también hace referencia a las muertes del soldado Brandon Scott Rosecrans, del especialista Freddy Delacruz Jr. y del especialista Shelby Tyler Jones, investigados como homicidios, al igual que los casos del soldado Mejhor Morta y del sargento Elder Fernandes, cuyas muertes se encuentran bajo investigación.

Un médico forense en Dallas determinó que la causa de la muerte de Fernandes, de 23 años, cuyo cuerpo fue encontrado colgando de un árbol cerca de Fort Hood, fue suicidio.