Chicago Latina Moms brinda ayuda mutua a familias inmigrantes

El grupo local de madres entregó más de 50 mil dólares en ayuda mutua a las familias de Chicago, quienes no fueron beneficiadas con el cheque de estímulo federal por el COVID-19

Chicago Latina Moms brinda ayuda mutua a familias inmigrantes
La presidenta de la junta directiva de Chicago Latina Moms, Gardenia Rangel-Meza; la fundadora, Isabel González-Smith; y la integrante, Vanessa Mendoza en las afueras de ‘Carnitas Don Rafa’ el 14 de noviembre de 2020 en Chicago, IL. (Amaris E. Rodríguez / Borderless Magazine)
Foto: Cortesía
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Cuando a Adela y a su esposo les volvió a dar el COVID en abril, ella temió lo peor. Envió a sus dos hijos a quedarse con sus padres para que no se enfermaran.

“Hemos tenido familiares que han muerto de esto”, dijo Adela, quien pidió ser identificada sólo por su primer nombre por razones de privacidad. “Gracias a Dios que no nos ha ido tan mal como a otras personas”.

Adela y su esposo se recuperaron del COVID, pero los problemas de su familia estaban lejos de terminar. Adela perdió su trabajo en la fábrica de caramelos en la que trabajaba y su esposo también perdió el suyo.

“No es fácil encontrar trabajo en este momento”, dijo Adela, quien ha estado sin empleo desde el verano. Pero después de luchar por pagar sus gastos (los servicios básicos) durante varios meses, la ayuda llegó finalmente para Adela, este otoño, mediante una donación del fondo de ayuda mutua Estamos Contigo de Chicago Latina Moms.

Chicago Latina Moms es uno de los más de una docena de grupos locales que llevaron a cabo campañas comunitarias de ayuda mutua durante la pandemia del COVID-19. Estos grupos están interviniendo para ayudar a la gente a pagar su alquiler, darle de comer a sus familias y obtener las necesidades básicas como ropa y pañales en un momento en que muchos están pasándola mal.

Pero a diferencia de muchas otras campañas de ayuda mutua, el fondo Estamos Contigo de Chicago Latina Moms (CLM), fue diseñado para proporcionar ayuda financiera a las familias que habían sido excluidas del cheque de estímulo federal del COVID, o de los beneficios de desempleo debido a su estatus migratorio. Recaudaron 54 mil dólares, que entregaron a más de 100 familias necesitadas en el área de Chicago.

Las familias latinxs han sido duramente golpeadas durante la pandemia, enfrentando pérdidas de empleos, altas tasas de mortalidad y, en algunos casos, una limitada asistencia gubernamental. A nivel nacional, los latinxs tienen casi tres veces más probabilidades de morir y cuatro veces más la de ser hospitalizados por COVID-19, a diferencia de los blancos no latinxs. En Chicago, los latinxs representan casi el 36 por ciento de los casos de COVID-19, a pesar de que sólo constituyen el 28 por ciento de la población de la ciudad.

Los latinxs también son más propensos que los no latinxs a perder su trabajo o a recibir un recorte salarial debido a la pandemia de coronavirus, según un estudio del Centro de Investigación Pew, realizado a principios de este año. La tasa de desempleo de los latinxs llegó a casi el 13 por ciento en junio y ahora se sitúa en el 8.4 por ciento.

A pesar de estos desafíos, las familias latinxs de estatus mixto del área de Chicago no pudieron recibir el cheque de estímulo federal para el alivio del COVID este año, que fue el paquete de estímulo más grande en la historia de los Estados Unidos. Unos 16.7 millones de personas en todo el país que, o bien no son ciudadanos, o tienen familiares que no son ciudadanos, quedaron fuera del plan de estímulo. Casi la mitad de ese número eran ciudadanos nacidos en los Estados Unidos o naturalizados.

“La comunidad latina, en todos los niveles, está siendo golpeada muy duramente por el COVID”, dice Isabel González-Smith, fundadora y directora ejecutiva de Chicago Latina Moms. “Las personas indocumentadas fueron excluidas intencionalmente de los cheques de estímulo. No sé cuánto más injusto puede ser eso cuando tienes a una comunidad que está sufriendo tanto y no hay protección”.

González-Smith dice que, ver esas dificultades fue lo que la inspiró a iniciar el fondo de ayuda mutua de CLM en agosto de este año.

“Depende de nosotros dar un paso hacia adelante y ayudar a nuestra gente. Decir, estamos contigo”, dijo González-Smith.

El fondo de ayuda mutua de CLM es una extensión del trabajo de la organización para construir una comunidad de apoyo para madres latinas. González-Smith fundó CLM en 2014 cuando estaba embarazada de su primer hijo y se esforzaba por encontrar una comunidad de madres con intereses similares. Durante su búsqueda de grupos de madres, observó con qué frecuencia el embarazo en la población latina está vinculado a estigmas negativos, como lo es el embarazo en adolescentes, la falta de vivienda y la violencia doméstica.

“Deseaba un espacio donde las mamás pudieran conectarse y verse tal como son y no tener que dar explicaciones. Un espacio para que crecieran juntas y compartieran juntas”, dijo González-Smith.

Actualmente, CLM cuenta con más de 3,000 miembros, que se extienden a los suburbios cercanos.

Cuando el COVID llegó, la organización comenzó a dar apoyo a las madres de forma virtual y trató de ayudar a sus miembros a manejar los primeros meses de la pandemia a través de actividades como la meditación y las sesiones de yoga. Pero a medida que la pandemia continuaba, vieron la gravedad del impacto en la comunidad latina y cómo la comunidad inmigrante estaba siendo excluida intencionalmente de la ayuda.

“El COVID incrementó los problemas existentes que la comunidad latina ya estaba enfrentando”, dice González-Smith. “De manera que, si había problemas sobre el estatus migratorio, se complicaban aún más”.

Gardenia Rangel-Meza, presidenta de la junta directiva de CLM, dijo que toda la situación le conmovió.

“Son los más vulnerables. Son quienes tienen los trabajos más básicos. Estas personas son nuestras enfermeras, nuestros proveedores de atención médica, nuestro personal de limpieza, la gente que embolsa nuestros alimentos. ¿Cómo puede esta enorme población ser excluida?” dijo Rangel-Meza.

González-Smith presentó la idea de lanzar un fondo de ayuda mutua a la junta de CLM. De ahí nació “Estamos Contigo”.

CLM publicó comunicados de prensa, pero no pudo llamar la atención de los medios para la recaudación de fondos. Sin embargo, su comunidad intervino para ayudar a recaudar el dinero.

“Esto demuestra que la comunidad está muy activa, conectada y comprometida”, dice González-Smith. “Más del 70 por ciento de los donativos han llegado de madres de la comunidad que se acercaron a su red y apoyaron con tanto entusiasmo”.

Una de esas madres era Vanessa Mendoza, quien tiene dos hijos y es profesora de educación especial en nivel preescolar.

“Me propuse como meta recaudar 5 mil dólares y todos los días aceché a todo el mundo en Facebook”, dijo Mendoza. Finalmente, terminó recaudando los 5 mil dólares completos.

Para ella, la recaudación de fondos era una cuestión de esperanza.

“Hoy por mí, mañana por ti, es la forma en que lo vi. Todos estamos en algún tipo de aprieto en algún momento de nuestras vidas y nunca se sabe quién necesita la ayuda”, dijo Mendoza. “Sé que ha golpeado duramente a mi comunidad, así que tenía que hacer algo”.

La meta era recaudar 25 mil dólares. Pero CLM consiguió reunir 29 mil. Adicionalmente recibieron un donativo sorpresa de 25 mil dólares de un donante anónimo, con esto, los fondos recaudados para “Estamos Contigo” ascendieron a un total de 54 mil dólares.

Las solicitudes para recibir la ayuda se abrieron en línea el 11 de agosto y estuvieron activas solamente por 24 horas. Durante ese tiempo, CLM recibió más de 400 solicitudes, lo que no sorprendió a González-Smith. “Sabía que la necesidad sería grande”, dijo.

Después de revisar las solicitudes durante varias semanas, CLM escogió a 108 familias como beneficiarias de una ayuda de 500 dólares. La organización comenzó a otorgar los fondos el fin de semana del 13 de noviembre, y para ayudar a mantener el distanciamiento social, CLM estableció cinco lugares en el área de Chicago para distribuir los cheques.

El 14 de noviembre, una de sus paradas fue en ‘Carnitas Don Rafa’, un restaurante mexicano en el vecindario Brighton Park de Chicago.

Una de las beneficiarias, ese día, era Adela.

“El dinero es un enviado del cielo”, dijo Adela. “He estado sin trabajo durante casi cinco meses y ahora todo volverá a cerrarse”.

Adela dijo que usará el dinero de la ayuda para cubrir sus gastos de gas, electricidad y teléfono.

También recibía dinero ese día, Paula, quien es madre de cuatro niñas, todas menores de seis años. El esposo de Paula perdió su trabajo debido al COVID y la familia ha estado batallando para pagar la renta desde entonces.

“Para eso usaremos el dinero, para no quedarnos sin casa”, dijo Paula, quien pidió que sólo la identificáramos por su primer nombre. “Comer, bueno eso es un poco diferente, pero perder nuestra casa, con las niñas, ¿qué haríamos? Eso es lo que no queremos que suceda”.

Ver a las familias recibir sus donaciones hizo que Rangel-Meza de CLM se enorgulleciera de sus esfuerzos de recaudación de fondos. Pero ella sabe que la necesidad de ayuda continuará ya que la pandemia no muestra signos de cesar pronto.

“Ofrecemos estas pequeñas donaciones, pero no es suficiente, simplemente no lo es”, dijo Rangel-Meza entre lágrimas. “Espero que otros puedan replicar esto, y así, marcar la diferencia”.

Este artículo, publicado originalmente en inglés por Borderless Magazine, está disponible en español gracias al proyecto “Traduciendo las noticias de Chicago”, del Instituto de Noticias Sin Fines de Lucro (INN).

Traducido por Beatriz Oliva

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