La Casa Blanca descarta nueva parálisis económica y escolar ante variante delta coronavirus

"No vamos a bloquear nuestra economía o nuestras escuelas, porque nuestro país está en un lugar mucho más fuerte que cuando asumimos el cargo", afirmó la vocera presidencial Jen Psaki

Negocio cerrado en NYC, abril 2020.
Negocio cerrado en NYC, abril 2020.
Foto: Andrés Correa Guatarasma / Cortesía

La Casa Blanca aprovechó la noticia de que casi un millón de puestos de trabajo se crearon el pasado mes de julio, bajando a 5.4% el desempleo nacional, para descartar las nociones de una posible nueva parálisis pandémica por la variante delta.

“Esto no es marzo de 2020”, dijo ayer la secretaria presidencial, Jen Psaki, durante una conferencia de prensa, en referencia al comienzo de la pandemia del coronavirus el año pasado en EE.UU. Ante el actual aumento de casos de COVID-19 impulsado por la variante delta, “No vamos a bloquear nuestra economía o nuestras escuelas, porque nuestro país está en un lugar mucho más fuerte que cuando asumimos el cargo”.

El informe federal de que se crearon 943,000 puestos de trabajo en julio se anunció poco antes de que el presidente Joe Biden dejara Washington DC para pasar el fin de semana en su casa en Delaware. “Ha sido una semana en la que las tasas de infección aumentaron, las guerras por las normas de las mascarillas regresaron y los estadounidenses se preguntaron qué pasó con una batalla que parecía haber sido ganada hace sólo unas semanas”, resumió Yahoo News.

Las vacunas contra el coronavirus se estaban volviendo ampliamente disponibles cuando Biden asumió el cargo en enero. Un total de 193 millones de estadounidenses han recibido al menos una dosis contra el coronavirus, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

La tasa de desempleo hoy es del 5.4%, un gran avance frente al 14.8% de abril de 2020, cuando la pandemia paralizó la economía nacional.

La recuperación económica comenzó a finales del gobierno de Donald Trump, pero Biden ha hecho del retorno a la normalidad una pieza central de su presidencia, bajo campañas masivas de vacunación y combate a la desinformación.

A mediados de julio, Biden lanzó un polémico ataque contra las redes sociales, acusándolas de no frenar información supuestamente falsas contra las vacunas. “Están matando gente. Mire, la única pandemia que tenemos es entre los no vacunados”, afirmó en los jardines de la Casa Blanca.

Horas antes, su vocera Psaki dijo que el gobierno de Biden está “en contacto regular” con la plataforma Facebook para garantizar que se promuevan las “narrativas” correctas, y admitió que la Casa Blanca estába “identificando publicaciones problemáticas” para censurarlas.

La variante delta más transmisible ha frustrado a la Casa Blanca, lo que ha generado dudas sobre si Biden fue prematuro al declarar la “independencia” del coronavirus el mes pasado. Aunque su llegada a EE.UU. no fue inesperada -la cepa había estado circulando por toda India y el Reino Unido desde el invierno y la primavera-, pareció aterrizar con una fuerza mayor de la esperada, explotando rápidamente las áreas de baja vacunación de la nación, incluyendo el medio oeste y el sureste.