Latinos de Chicago acuden a las urnas en medio de llamados a una mayor participación política

En La Villita la comunidad se organizó para vigilar ante posible intimidación a votantes y en toda la ciudad los latinos votaron con orgullo cívico

Votantes emiten su voto en una casilla en Chicago.

Votantes emiten su voto en una casilla en Chicago. Crédito: AP

Mientras los votantes de Chicago acudían a las urnas el martes, líderes y organizadores comunitarios latinos instaban a los residentes a hacer escuchar su voz y señalaban que las medidas de control migratorio y las presiones económicas son algunos de los temas que están influyendo en la participación política de la comunidad.

En distintos vecindarios de Chicago, las elecciones de medio término se celebraron en un momento en que las medidas federales de control migratorio han aumentado la preocupación entre las familias latinas, mientras las organizaciones comunitarias trabajan para combatir los históricamente bajos niveles de participación electoral y alentar a más residentes, particularmente a los jóvenes, a involucrarse en el proceso político.

En La Villita, el Consejo Comunitario de La Villita registró a 138 estudiantes para votar, según su presidente, Baltazar Enríquez. Dijo que la ofensiva migratoria de la administración Trump, incluida la Operación Midway Blitz, ha sido un factor importante para motivar a los jóvenes a participar en las elecciones.

“Midway Blitz… realmente motivó a estos jóvenes a salir a votar, no solo por ellos mismos, sino también por sus familias”, dijo Enríquez a La Raza.

Enríquez señaló que su organización también estuvo vigilando los centros de votación para asegurarse de que los electores no fueran intimidados por actividades de control migratorio. Un equipo de seis voluntarios llegó a varios centros de votación alrededor de las 6 am del martes para verificar si había agentes federales. Otro grupo de entre seis y ocho voluntarios tenía previsto regresar por la tarde.

Aunque hacia el mediodía del martes los voluntarios no habían observado agentes migratorios en los centros de votación, Enríquez dijo que la organización seguía preparada para denunciar posibles casos de intimidación a votantes o interferencia electoral.

“Queríamos ver si iban a intimidarnos, especialmente aquí en La Villita”, dijo. “Los primeros a los que van a atacar somos nosotros… La gente va a salir a votar en grandes cantidades más tarde, y estamos muy orgullosos de nuestro vecindario”.

Estas preocupaciones surgen mientras las organizaciones latinas siguen promoviendo una mayor participación política en Illinois. Según un análisis reciente del Latino Policy Forum, en 2024 solo el 54.5% de los latinos elegibles para votar en Illinois estaban registrados, y apenas el 41% emitió su voto ese año.

Linda Tortolero, del Latino Policy Forum, dijo que estas cifras demuestran la necesidad de que las comunidades latinas aprovechen su poder colectivo en las urnas para exigir mayor rendición de cuentas a sus funcionarios electos.

“En otras palabras, estamos desperdiciando nuestro poder”, dijo Tortolero. “Es posible tener un gobierno que nos escuche y que nos rinda cuentas, pero para lograrlo tenemos que usar toda la fuerza de nuestro voto”.

Para votantes de Chicago como Lupe Sánchez, emitir su voto es una manera importante de garantizar que los residentes latinos tengan voz en las decisiones que afectan a sus comunidades.

“Para mí es muy importante el voto latino. Tenemos mucho que mejorar y necesitamos que nuestra voz sea escuchada”, dijo Sánchez a La Raza.

Para Edna Navarro-Vidaurre, residente de la comunidad de Portage Park, votar también representa una responsabilidad que ha pasado de generación en generación en su familia. Sus padres emigraron a Estados Unidos en busca de una vida mejor, y ella considera que ejercer el derecho al voto es una manera de honrar ese esfuerzo y a quienes lucharon para garantizarlo.

“Muchas personas lucharon por nuestro derecho al voto y mis padres emigraron a Estados Unidos en busca de una vida mejor, así que es mi responsabilidad ejercer ese derecho”, dijo Navarro-Vidaurre a La Raza. “Mis padres votaron, yo voto y mis hijos también votan. Me entristece que haya personas que no voten. Votamos por quienes no pueden hacerlo y por un futuro mejor”.

Más allá de la inmigración, Enríquez dijo que los residentes de La Villita también están preocupados por la salud mental, la seguridad pública, la educación y el aumento del costo de vida. Describió las dificultades que enfrentan las familias debido a la inflación, el acceso limitado a los servicios de salud y el encarecimiento de los medicamentos. También señaló que la presión económica de tener que trabajar largas jornadas para pagar la renta y comprar alimentos ha afectado a los residentes.

Las elecciones también han generado preocupación por el papel de la desinformación en las decisiones de los votantes. Enríquez dijo que el uso cada vez mayor de la inteligencia artificial en los anuncios políticos hace que sea más importante educar a los residentes para que puedan distinguir la información auténtica del contenido fabricado.

Enríquez agregó que espera que el mayor interés en la participación electoral entre los jóvenes y los residentes de mayor edad continúe después del día de las elecciones.

“Solo esperamos que esto despierte a nuestra comunidad”, dijo. “Espero que esto nos haya enseñado a todos que, si estamos divididos, no vamos a lograr nada. Un pueblo unido jamás será vencido, y espero que esto nos haya dejado esa lección”.

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