Miles afectados

Desde hace 25 años no se realizaba una huelga en Chicago y ahora, debido a desacuerdos entre CPS y los maestros, miles de estudiantes son los perjudicados
Miles afectados
La banda de la secundaria Kelly High School, en Brighton Park. Foto Carolina Cruz/La Raza

Llegó septiembre y después de 10 meses de negociaciones, el sindicato de maestros Chicago Teachers Union (CTU, por sus siglas en inglés) se fue a huelga paralizando la ciudad. Miles de niños y adolescentes han resultado afectados.

“Esto nos afecta a nosotros”, dijo Maykeling Cruz, joven de 17 años que asiste a la escuela secundaria Kelly, en Brighton Park.

“Se supone que los ‘juniors’ tomen el examen de ACT este año y deberían de estar estudiando. Toda esta semana ya se ha perdido para ellos, no la van a volver a tener, por ende tendrán que trabajar más duro”, agregó Cruz.

La joven dijo que está preocupada por las becas para las cuales podría calificar, solicitudes para universidades que quiere llenar, transcripciones que necesita obtener, además de ayuda para hacer sus ensayos. Sin embargo, fue una de las estudiantes que esta semana estuvo protestando con miembros del CTU a las afueras de la Kelly High School.

“Estoy aquí porque queremos una mejor manera de enseñanza. No creo que sea justo que las escuelas chárter obtengan mejores instalaciones”, enfatizó Cruz.

Karen Lewis, presidenta del CTU, aseguró que la huelga no era sólo para reclamar mejores salarios o para conservar los beneficios médicos del personal miembro del CTU. También dijo que exigen mejores facilidades para los estudiantes, más fondos para escuelas en comunidades de bajos ingresos, aumentar la cantidad de profesionales de la salud en escuelas de CPS, y conseguir evaluaciones justas para los maestros (Ver recuadro).

Al preguntarle sobre su reacción ante el anuncio de huelga, Karina Raigoza, estudiante que cursa su último año de secundaria en la misma escuela, dijo: “Yo estaba muy enojada cuando me enteré porque es mi último año y quiero graduarme a tiempo y esto puede retrasar mi graduación”.

Pero igual que Cruz, expresó su apoyo por los maestros.

“Sí, absolutamente, porque siento que ellos [los maestros] se merecen más”, dijo Raigoza.

Uno de los temas que están en las negociaciones entre el sindicato y CPS son las evaluaciones de maestros.

La ley PERA (Performance Evaluation Reform Act), aprobada en Illinois en el 2010, busca rediseñar la evaluación de maestros y directores.

De acuerdo con la ley, al menos un 25% de la evaluación de los maestros tendrá que ver con el crecimiento académicos de los estudiantes en los primeros dos años.

“Es una manera muy injusta para tratar de evaluar el crecimiento de los estudiantes y el futuro de los maestros también está basado en eso”, dijo Bill Lamme, maestro de estudios sociales en la secundaria Kelly durante los últimos 12 años.

A pesar de que la ley dice que el nuevo sistema se implementará el 1 de septiembre de 2016 en los distritos escolares con menos de 500,000 estudiantes, CPS decidió comenzar a usar el nuevo sistema este año escolar.

Incluso en marzo de este año, antes de que expirara el contrato entre CPS y el CTU -el 30 de junio-, 88 educadores de varias universidades de Chicago enviaron una carta al alcalde Rahm Emanuel pidiéndole que reconsiderara este método antes de implementarlo.

“El nuevo sistema de evaluación para los maestros y directores se enfoca en conceptos erróneos sobre el crecimiento del estudiante, con un impacto potencialmente negativo en la educación de los niños de Chicago”, decía la carta del grupo Chicagoland Researchers and Advocates for Transformative Education.

El nuevo sistema de evaluación se llama REACH (Recognizing Educators Advancing Chicago Students) y se centra en el papel de los educadores en preparar a los estudiantes para entrar a la universidad, según CPS.

Sin embargo, Tara Stamps, quien es maestra de lectura y escritura de séptimo a octavo grado en la escuela Jenner Academy of the Arts dijo a La Raza que este método no es más que una excusa para adueñarle de las escuelas públicas y deshacerse de los maestros.

“Así que ahora tenemos peces gordos prácticamente siendo dueños de las escuelas. Esto se trata de ser el propietario de la educación pública y convertirlo en un negocio para obtener ganancias a las espaldas de los afroamericanos y latinos”, dijo Stamps, quien ha sido maestra durante 14 años.

El CTU ha dicho que aspectos como pobreza, violencia, hambre, y problemas sociales son determinantes del desarrollo de un estudiante en la escuela; pero que ninguno es considerado en las evaluaciones de los maestros. Anteriormente las evaluaciones se basaban mayormente en observaciones de la dinámica del maestro con los estudiantes durante clase.

Efraín Gonzales, maestro de español en la secundaria Kelly, dijo que la falta de recursos en las escuelas influye de gran manera en el crecimiento intelectual de los estudiantes.

Gonzales, educador durante 19 años, admitió que preferiría estar en un salón de clases en vez de estar en huelga; pero que la idea detrás de todas estas protestas es hacer entender a la administración que necesita hacer una reforma.

“Este departamento de educación tiene una completa falta de conexión con lo que pasa en el sistema y eso es uno de los problemas principales”, finalizó.