Reforma migratoria: “Es mejor ver para creer”

Entre la esperanza y el escepticismo, indocumentados de Chicago cuentan sus historias y hablan sobre la reforma migratoria.
Reforma migratoria: “Es mejor ver para creer”
Jairo Celedón limpiando las lunas de un edificio en el centro de Chicago.
Foto: Belhú Sanabria / La Raza

Chicago.- Subido en una escalera y cargando un balde con agua y un trapo blanco, Jairo Celedón tiene la difícil tarea de limpiar las ventanas de distintos edificios del centro de Chicago. Para él no existe clima bueno ni malo, igual tiene que trabajar para llevar el pan a la mesa.

Celedón, residente de Berwyn, ya se ha acostumbrado a este peligroso trabajo y lo cuida “como oro”, “porque como indocumentado, no es fácil encontrar empleo”.

El inmigrante originario de Nayarit, México, vino a EE.UU. hace ocho años. Ha corrido con suerte de no ser deportado, a diferencia de su madre. Según Celedón “por una infracción vehicular cometida en el condado de DuPage y por no tener licencia de manejo ni hablar inglés para defenderse, los policías la llevaron con la ‘migra’ y por ser indocumentada la deportaron”.

Sin embargo, para este mexicano existe la esperanza de la reforma migratoria. “Ya se ha dado lo de las licencias de manejo, así que pienso que es el tiempo de la legalización para todos, sólo es cuestión de saber esperar”, dijo Celedón a La Raza.

“PALABRAS BONITAS”

Mientras que Martha Flores, de Michoacán, y quien trabaja limpiando oficinas con el mismo estatus migratorio que Celedón, dijo a La Raza en tono escéptico que “es mejor ver para creer”, cuando se trata de la reforma migratoria.

“Después de la amnistía de 1986 sólo he escuchado retórica, palabras que suenan bonito, muchas promesas y nada concreto”, opinó Flores, quien vive aquí hace 27 años.

PREPARAN PETICIÓN

En Chicago varias personas y organizaciones están pendientes del debate que se desarrolla en la capital sobre la reforma migratoria.

El pasado 6 de febrero, la red Gamaliel de Metro Chicago anunció la campaña “Dream for All” (un sueño para todos) lanzada simultáneamente en 27 ciudades.

Por medio de la campaña le piden al presidente Barack Obama que presente inmediatamente una solución para los 11 millones de indocumentados, que apunte a una reforma migratoria que sea justa y con un camino hacia la ciudadanía. Y que mientras dure el proceso de legalización, declare una moratoria a las deportaciones.

“Que se les dé prioridad a los hijos y esposos de ciudadanos estadounidenses, dando prioridad a aquellos que están bajo el régimen de Acción Diferida y TPS”, mencionó Salvador Cerna, copresidente de Gamaliel de Metro Chicago y presidente del Comité Nacional de Derechos Civiles para los inmigrantes para Gamaliel Nacional.

En tanto, Carlos Arango, activista y director ejecutivo de Casa Aztlán, dijo a La Raza que espera que a los 11 millones indocumentados no se les vaya a poner al final de la línea. “Pienso que el presidente Obama debe apoyar la reforma migratoria integral con el mismo vigor y la misma energía con que apoyó la reforma de salud”.

Por su parte, Jesús “Chuy” García, comisionado del distrito 7 del condado de Cook y quien apoya la campaña, señaló que “urge una moratoria a las deportaciones; si esto no ocurre hay un gran porcentaje de los que posiblemente sean elegibles para la legalización que se convertirán automáticamente en inelegibles de concretarse la reforma migratoria”, dijo refiriéndose a quienes sean detenidos o deportados.