Casa Aztlán estrena nueva oficina en Pilsen

La organización comunitaria de Chicago Casa Aztlán cambió de edificio; pero continúa al servicio de la comunidad, según su director Carlos Arango.

Guía de Regalos

Casa Aztlán estrena nueva oficina en Pilsen
Carlos Arango, director ejecutivo de Casa Aztlán en la nueva oficina administrativa de dicha organización comunitaria.
Foto: Belhú Sanabria / La Raza

Chicago.- Casa Aztlán perdió el inmueble donde operaba en el 1831 al sur de la calle Racine, en Pilsen, ícono de la comunidad mexicana, y el director ejecutivo de la agencia, Carlos Arango, dijo que fue debido a la crisis financiera. Ahora Casa Aztlán funcionará en una de las oficina del edificio donde anteriormente operaba Radio Arte y reabrirá sus puertas el 7 de enero.

En junio de 2013 La Raza publicó una nota donde mencionaba una columna publicada por el periódico Chicago Sun-Times, que informaba que el inmueble donde operaba Casa Aztlán se encontraba en ejecución hipotecaria desde el verano del 2012.

Este edificio estuvo en ejecución hipotecaria por una nota o adeudo de $117 mil con el banco MB Financial Bank. En mayo de 2013 el banco vendió el inmueble en subasta judicial al inversionista de bienes raíces Óscar Corona (Corona Investments) por $293,000.

En agosto pasado y a la salida de corte a la cual asistió La Raza, Arango y algunos miembros de su junta directiva dejaron en claro su intención de rescatar Casa Aztlán recaudando fondos para pagar la nota, y llegando a un acuerdo con la parte involucrada en el litigio legal. Sin embargo, esto no fue posible.

El 20 de noviembre y luego de un intenso proceso judicial, un juez falló a favor de Óscar Corona e indicó que la otra parte en litigo debía desocupar el inmueble, ya que Corona tomaría posesión del edificio el 2 de diciembre.

¿Por qué se perdió el histórico inmueble de Casa Aztlán? Arango, quien está a cargo de la agencia hace 19 años, dijo que un factor en contra fue escasez de recursos. “Esto es parte de toda la crisis financiera que se está viviendo”, afirmó.

Arango es consciente de que se perdió un inmueble ícono de la comunidad mexicana. “En sí el monumento histórico es lo que se pierde; pero la causa va a continuar, ya que es la primera organización de mexicanos aquí en Pilsen y quizás en toda esta zona”, destacó.

Se le consultó sobre los estados financieros de la agencia y dijo: “Estos detalles están por resolverse. Hay cuestiones que habrá que desarrollar en este tiempo y con todo este movimiento [el juicio] pues se detuvo un poco el cierre de los libros, aunque ya está muy avanzado; pero todavía falta”.

Para continuar sirviendo a la comunidad, Arango alquiló una oficina para Casa Aztlán en el edificio en el 1808 S. Blue Island, oficina 202, donde anteriormente operaba Radio Arte.

“Es un espacio más pequeño y económico, de fácil ubicación, está frente a la Plaza El Águila, en el barrio de Pilsen, que esa es la idea central”, dijo Arango en entrevista con La Raza.

“Estamos en el proceso de reinventar Casa Aztlán”, destacó. “Se cumplió un ciclo de la organización, hay que comenzar uno nuevo, fresco, como todas las cosas tienen su ciclo”.

El activista dijo que por razones de espacio, los programas que tenían seguirán ofreciéndose en oficinas satélites, en espacios prestados por instituciones u organizaciones sin fines de lucro.

Explicó que en la oficina nueva funcionará la parte administrativa para atender a la gente, tener reuniones y clases pequeñas.

Agregó que la agencia se enfocará en educar y organizar alrededor del tema de inmigración, ayudando a someter solicitudes para aplicar al programa de Acción Diferida, clases de ciudadanía, inglés, GED y formas de petición para inmigración, eventos culturales y especiales.

Se planea reabrir la agencia al público el 7 de enero, en un horario de lunes a viernes, de 10 am a 5 pm.

También se darán clases de guitarra, talleres de vivienda y ‘foreclosure’ y se retomará el trabajo con los ciudadanos del Distrito Federal en el exterior, en conjunto con Mexicanos Unidos del DF y la Federación del Distrito Federal, indicó.

En cuanto a las cosas que habían en el edificio de la Racine dijo: “Hay cosas que tenemos guardadas en un depósito. Contratamos una compañía para que destruya todos los archivos con información privada de las personas, a fin de que nadie pueda mal usar la información de la gente”.

Se planea reabrir la agencia al público el 7 de enero, en un horario de lunes a viernes, de 10 am a 5 pm.

Casa Aztlán tiene 41 años al servicio de la comunidad. Su junta directiva está integrada por Antonia Salinas, Mario Cortés, Omar López, Margarita Girón, Graciela Guel, Patricia Maciel y Luis Velasco.