Sigue la lucha por la reforma migratoria

La prioridad es frenar las deportaciones y lograr la mejor legislación posible
Sigue la lucha  por la reforma migratoria
El congresista demócrata Luis Gutiérrez y el senador federal Richard Durbin se reunieron con líderes comunitarios en Casa Michoacán en el vecindario de Pilsen. Foto: Belhú Sanabria/La Raza

El congresista demócrata Luis Gutiérrez y el senador Richard Durbin se reunieron con un grupo nutrido de líderes comunitarios y activistas de Chicago para tocar aspectos coyunturales en materia migratoria. Fue en Casa Michoacán, en Pilsen.

Durbin dijo en conferencia de prensa que la lucha por la legalización se está presentando difícil pero no imposible. También destacó el papel del congresista Gutiérrez en materia de inmigración.

“Quiero tomar un momento para decir gracias a todos porque hacen que mi trabajo sea fácil, que me sienta confortable y gracias por todo su apoyo, pero no lo hago solo”, dijo Gutiérrez ante la audiencia.

El tema que reinó en la conversación fue el asunto de cabildear por un alto a las deportaciones, equidad en el otorgamiento de la discreción procesal en los estados, seguir luchando para extender la Acción Diferida y aprobar la mejor versión de reforma.

Al paso que estos demócratas afirmaban su compromiso pro reforma, las preguntas de los líderes comunitarios y activistas no se hicieron esperar.

Elena Segura, directora de la Pastoral Migratoria de la Arquidiócesis de Chicago, manifestó su malestar por las constantes deportaciones. Y esto es porque Segura cada viernes, junto con otras organizaciones y religiosos, ven desfilar a decenas de personas que salen del Centro de Detención Broadview para ser deportadas.

Este sentir fue escuchado atentamente por ambos políticos y también lo que expuso la activista Emma Lozano, que incluso tocó el tema de la discreción procesal.

“Hasta en Carolina del Norte y Carolina del Sur y en las áreas de California no están deportando a la gente usando la discreción procesal; pero aquí en Illinois no podemos lograr que se cierren casos”, dijo Lozano, presidenta de Centro Sin Fronteras.

Lozano también opinó que, mientras se habla de que van a negociar el mejor proyecto de reforma, “las deportaciones seguirán, por eso antes hay que hacer un alto a las deportaciones y extender la Acción Diferida”.

Para María Pesqueira, presidenta de Mujeres Latinas en Acción, la comunidad tiene un rol importante. “Tenemos que seguir empujando por la reforma y pidiendo que se busque una manera de parar estas deportaciones…, lo que estamos viendo es que la mayoría de las deportaciones son de personas sin récord criminal y muchos de ellos con padres de hijos ciudadanos”.

Después de la reunión La Raza obtuvo algunas reacciones, como la del analista Oscar Chacón, director de la Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas (NALACC), quien dijo que “mientras que el presidente no sea persuadido de cambiar de actitud, vamos a seguir con la rutina de los últimos cinco años, es decir 1,100 o 1,200 personas diariamente deportadas”.

“El problema de la reforma migratoria no es un tema que tenga mucho que ver con hacer buena política pública en Washington, desde ese punto de vista hay muy poco desacuerdo sobre el mérito de hacerlo. El problema es la dimensión política electoral. Sabemos perfectamente bien y es que en un año como este en particular todo tema de política se reduce si me trae más votos o me resta votos en mi distrito electoral”, dijo Chacón.

Chacón cree que el gran desafío este año y “lo decía también el representante Gutiérrez, es que el secreto del éxito va a residir en poder sacar la mejor versión de reforma legislativa posible con este Congreso”.

Después de que los republicanos presentaron recientemente unos principios que según ellos deberían regir la reforma migratoria y días después quedarán en nada, Artemio Arreola, director de política de la Coalición de Illinois por los Derechos de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR), dijo a La Raza que “ellos [los republicanos] con su baile político están llevando a la gente a la desesperación”.

“No le ponen seriedad al discurso, al debate, el ambiente no es de mucho optimismo”, destacó Arreola.

Mientras que José Luis Gutiérrez, fundador de Casa Michoacán en Chicago dijo que todo esto es por la falta de capacidad política que se tiene en las comunidades inmigrantes y la comunidad latina.

“Realmente no tenemos una forma de castigar a nuestros políticos por eso, hay que hacer mucha conciencia política en el voto de los latinos, tenemos que educarlos sobre la importancia del voto razonado, reflexionado y que la gente sea responsable por sí misma y por los que no tienen la oportunidad de votar”, dijo Gutiérrez.