Vendedores ambulantes de antojitos insisten en legalizar su comercio en Chicago

Vendedores de antojitos mexicanos buscan que una propuesta de ordenanza sea aprobada en Chicago para poder operar legalmente. Estos negociantes han comenzado a movilizarse con talleres informativos para educarse y buscar apoyo
Vendedores ambulantes de antojitos insisten en legalizar su comercio en Chicago
Los esposos mexicanos Fidencio Hernández y Lucía Olvera venden en su carrito ambulante antojitos mexicanos desde hace 25 años, en el barrio de La Villita.
Foto: Belhú Sanabria / La Raza

Chicago.-Los esposos Lucía Olvera y Fidencio Hernández son vendedores ambulantes de antojitos mexicanos en La calle 26, en el barrio de La Villita, desde hace 25 años.

Olvera dijo que quieren tener un comercio formal pero ¿qué pueden hacer? “Siempre nos han prometido que nos van a dar una licencia y hasta ahora no nos han dado la licencia que nosotros realmente necesitamos”, dicen.

En su carrito ambulante llamado ‘Elotes Lucy’, los esposos venden fruta cortada, aguas frescas, elotes y chicharrón, desde las 2 pm hasta las 9 pm. “Llegamos a esa hora porque temprano vienen los de sanidad o policías ‘latosos’ que no nos dejan trabajar”, contó la mujer.

“El único permiso que tengo que es de la Ciudad vale $165 por dos años; pero sólo es para vender la fruta entera y si uno llega a tener multas estas van desde los $500 a $2,500 ”, dijo Olvera en entrevista con La Raza.

Lucía Olvera recuerda que la lucha por un comercio legal de los vendedores ambulantes de antojitos mexicanos ya lleva más de 20 años, pero sin éxito alguno. Sin embargo, espera que con la propuesta de ordenanza del Institute for Justice Clinic on Entrepreneurship en nombre de la coalición que abriga organizaciones locales pronto puedan trabajar tranquilos y de manera formal.

Pero Olvera no es la única que espera convertir su negocio es un comercio formal. Abraham Celio, desarrollador de programas en Universidad Popular, agencia que forma parte de esta coalición, lo vive directamente. Su esposa María Méndez y su familia se han dedicado a la venta de tamales por años.

“Esperamos que podamos encontrar soluciones para poder tener un negocio legal, legítimo, que sea reconocido por la Ciudad”, dijo Celio quien hasta hace poco madrugaba a las 4 am para ayudar a vender tamales con su esposa.

Según Augusto Aquino, de la Asociacion de Vendedores Ambulantes (AVA), se estima hay unos 2,500 vendedores ambulantes en Chicago. “Hay muchos más que no sabemos de ellos porque andan clandestinamente”.

Cabe destacar que la coalición Street Vendors Justice está conformada por la AVA, Enlace, Universidad Popular, Instituto del Progreso Latino, Chicago Community and Workers’ Rights Collaborative y el Institute for Justice Clinic on Enterpreneurship de la Universidad de Chicago.

Esta Coalición busca que se legalicen a los vendedores ambulantes para lo que elaboraron una propuesta de ordenanza en mayo de 2013 que esperan sea aprobada por la Ciudad.

La propuesta de ordenanza debe ser presentada ante el ayuntamiento a través de un concejal o grupo de concejales que apoyen esta iniciativa, por lo que se vienen reuniendo con algunos funcionarios.

Dicha propuesta de ordenanza busca entre otros puntos que se pueda vender comida preparada y empaquetada en una cocina comercial con licencia. Indica que se debe mantener la comida a la temperatura adecuada. El costo sería $100 por licencia y no se podría cocinar en su casa o en un carrito pero sí se puede cortar las frutas y verduras en el carrito.

Así también, los vendedores ambulantes y otros pueden usar un espacio en una cocina comercial con licencia, como por ejemplo un restaurante.

“También se han estado anunciando apoyo en las iglesias porque algunas iglesias tienen este tipo de cocinas que están registradas ante la ciudad de Chicago”, dijo Martín Unzueta, organizador de Chicago Workers Collaborative y consejero de los trabajadores.

Los carritos tendrán que estar en un lugar aprobado, limpio y cerrado y el material del mismo ya no podrá ser de madera sino impermeable, liso y limpio.

Según un reporte de Street Vendor Justice Coalition, este nuevo esfuerzo es diferente porque dicha Coalición incluye a vendedores ambulantes, están trabajando con el Departamento de Salud, hablando con algunos representantes en el ayuntamiento e involucrando a la comunidad en la campaña.

“Hemos tratado de recopilar información de otros estados como en Los Ángeles y Nueva York para que vean que hay leyes para los vendedores de los ‘carritos de puchar’ ”, dijo Augusto Aquino, presidente de la Asociación de Vendedores Ambulantes de La Villita.

“En este momento todavía no sabemos en qué tiempo se va a presentar la ordenanza. Pero el borrador de la ordenanza ya está terminado, estamos en la fase en donde invitamos a la comunidad a oír la propuesta nuestra, aceptar sugerencias si es que tienen cambios, en ese momento estamos ahorita”, dijo Unzueta a La Raza.

Recientemente se reunieron en el Centro Autónomo que se ubica en el barrio de Albany Park en donde tuvieron un taller informativo con vendedores ambulantes.

“Tenemos que llevar la propuesta hacia los barrios de Las Empacadoras, y también a South Chicago, vamos a tratar de hacer asambleas comunitarias allá, para que la gente que vende en la calle nos diga sus inquietudes y podamos resolver dudas todo ese tipo de cosas”, dijo Unzueta.

En junio de 2012 el concejo municipal aprobó una ordenanza en la que se reglamenta la venta de frutas y vegetales frescos. De acuerdo con esta ordenanza los comerciantes pueden operar en puestos fijos de inmuebles privados y otros vendedores podrán instalarse en 30 lugares públicos de la ciudad. No se les permite laborar en camionetas o vehículos ni vender la fruta cortada.

Según los vendedores ambulantes que venden sus antojitos mexicanos —llámese fruta fresca pelada, cortada y aderezada con sal, limón y chile, los elotes y sus aguas frescas—, esa ordenanza no les favorecería para la clase de productos que ellos venden.

Es así como con esta nueva propuesta de ordenanza de mayo de 2013 esperan los vendedores alcanzar la legalización de su comercio.

Jaime di Paulo, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de La Villita, dijo que no estaba en desacuerdo con que los vendedores ambulantes vendan antojitos mexicanos siempre y cuando estos no afecten o sean competencia de negocio establecidos. “Que haya una regulación, si van a vender antojitos deben estar a cierta distancia de un restaurante”.

Aquino destacó que no son competencia de ningún negocio. “Nosotros vendemos antojitos mexicanos que la gente busca, incluso nosotros somos atracción turística porque vienen de otros suburbios a buscar los elotes, los chicharrones, la fruta cortada, los cócteles de fruta. Viene gente de afuera a comprar a la Calle 26 y de ahí la gente viene y visita otras tiendas de ropa incluso”.

Brooke Fallon, gerente de relaciones comunitarias para el Institute for Justice Clinic on Enterpreneurship de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chicago, dijo que los vendedores ambulantes no son competencia de los negocios establecidos sino que más bien estos contribuyen a la economía local.

Fallon tiene expectativas en este borrador de ordenanza porque está conformado por un grupo sólido de organizaciones e incluso abogados que le dan mayor fuerza a esta propuesta.

“Queremos que nos den una licencia válida en la ciudad de Chicago para nosotros estar legales y no nos venga a atropellar cualquier departamento como salubridad o la policía, eso es lo principal”, resaltó Aquino a La Raza.

En tanto, Eve Rodríguez, portavoz para medios hispanos de la Alcaldía de Chicago dijo que “la Ciudad está evaluando el servicio de los vendedores ambulantes y todavía no se ha hecho una decisión sobre una ordenanza”.