‘Viacrucis Migrante’ como el movimiento ‘Dreamer’

Desde Guatemala, casi mil centroamericanos transitan por suelo mexicano con intenciones de llegar hasta Estados Unidos
‘Viacrucis Migrante’ como el movimiento ‘Dreamer’
El 'Viacrucis del Migrante' alcanzó una parroquia en Puebla, México, donde recibieron alimentos. Foto Notimex

Así como los jóvenes indocumentados conocidos como Dreamers pusieron en jaque al gobierno estadounidense de Barack Obama al hacerse visibles, en México los 800 migrantes centroamericanos que cruzan la mitad del país en la movilización ‘Viacrucis del Migrante’ hicieron un símil con el gobierno mexicano.

De acuerdo con José Jacques, dirigente de Movimiento Migrante Mesoamericano, al igual que los dreamers, los indocumentados que iniciaron esta caravana el 15 de abril desde Guatemala, han dejado de estar ocultos, “ahora dan la cara y confrontan a la autoridad y la realidad diciendo ‘aquí estamos, somos reales'”.

Antes del Viacrucis Migrante no existió una movilización abierta de indocumentados donde incluso algunos gobiernos estatales mexicanos les han brindado transporte ante la vulnerabilidad de niños, mujeres, ancianos y hombres inmigrantes.

El sacerdote Alejandro Solalinde, director del albergue ‘Hermanos en el Camino’, señaló que esta es la primera caravana en que los migrantes se han coordinado entre ellos mismos y han tomado las decisiones como en su momento lo hicieron en Estados Unidos los jóvenes indocumentados, conocidos como ‘Dreamers’.

Refirió que este cambio se está dando porque “ellos han sufrido tantas cosas y no se habían defendido, por lo que esta es una defensa muy inteligente y estratégica porque es asumir que ellos son víctimas, pero también son la solución”.

Destacó que estas acciones más que una provocación contra el gobierno, es una manera de ejercer “presión” para que el Estado mexicano “se vea obligado a hacer lo suyo para que haya menos atropellos a los derechos humanos y que haya más transparencia en el INM (Instituto Nacional de Migración)”, por ejemplo.

Los centroamericanos quieren continuar su ruta hasta la frontera con Estados Unidos en una “acción política”, que podría ayudar a otros inmigrantes posteriormente.

Actualmente, la ley mexicana sólo permite visados turísticos y de trabajo, aunque en 2011 despenalizó la migración; antes de esa fecha, las sanciones para los indocumentados eran de hasta 10 años de cárcel.

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