Extorsiones contra migrantes acampan a este lado de la frontera

Los migrantes guatemaltecos que son víctimas de extorsión o secuestro pueden ya denunciar sus casos y obtener ayuda desde Chicago
Extorsiones contra migrantes acampan a este lado de la frontera
Algunas de las formas como operan los secuestradores entre Centroamérica, México y Estados Unidos.
Foto: Gráfico: CONAMIGUA

Chicago.- Juan Carlos Funes recibió una llamada telefónica de larga distancia desde su natal Guatemala mientras se encontraba en su domicilio en un suburbio de Chicago. Él jamás pensó que quien lo llamaba iba a convertir su vida en un calvario y menos que lo dejaría en un callejón en el que aún lucha por encontrar una salida.

A Funes le secuestraron a su hijo Carlos Funes Xinic, de 16 años, en Huehuetenango, Guatemala. Lo hizo una una banda llamada ‘Los Brujos’ y uno de los cabecillas de ese grupo criminal fue quien llamó por teléfono a este padre de seis hijos para pedirle dinero a cambio de mantener con vida al menor.

“Los secuestradores me llamaron a Chicago y me dijeron: ‘tienes que pagar la cantidad de 100,000 quetzales -que acá sería $12,820 dólares-, necesitamos esa cantidad si quieres volver a ver a tu hijo vivo’. No tenía el dinero, me lo bajaron a 50,000 quetzales que viene hacer como $6,410 dólares”, contó Juan Carlos Funes en entrevista con La Raza mientras sostenía documentos de la Fiscalía de la Sección contra el Crimen Organizado del Ministerio Público de Guatemala.

Juan Carlos Funes emigró de Guatemala hace 11 años y su esposa Yolanda Xinic hace siete para construir un futuro mejor para sus cinco hijos que viven en Guatemala y también para el menor de seis años, que es ciudadano estadounidense.

Para proteger a los entrevistados La Raza omitió el domicilio exacto de la fuente. Y es que esta familia, aunque decidió contar su historia para que sirva de experiencia a otros, también quiere prevenir represalias.

La pesadilla de Juan Carlos Funes empezó el 23 de septiembre de 2013 cuando su hijo salió de su casa rumbo a la escuela en Guatemala. En el trayecto cuatro personas lo secuestraron en la aldea Buena Vista, Chiantla.

Agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) realizaron un operativo en una vivienda de Unión Cantinil, Huehuetenango, y en el que después de nueve días de cautiverio se logró rescatar al menor y a la vez se obtuvo la captura de tres presuntos secuestradores.

Este padre dijo que los delincuentes con él se equivocaron porque pensaron “que como vivo en los Estados Unidos tengo dinero, esta creencia la tienen mucho los que viven en nuestros países y no es verdad, al menos a mí solo me alcanza para mantener a mis hijos”.

Tanto Juan Carlos como Yolanda son indocumentados y trabajan para una fábrica empacando dulces. Ahora, deben trabajar más para devolver el dinero que les prestaron para pagar el rescate de su hijo.

Pero, ¿cómo es que decidieron contar su historia? Juan Carlos Funes dijo que fue porque “nos pusimos a pensar en las amenazas que hemos estado escuchando, los familiares de los detenidos aseguran que mi hijo no se va a presentar a la corte, nosotros, teme mos que puedan hacerle daño”.

“A mis hijos les da miedo salir y que estén esperando por ellos en la calle. Me gustaría que mis hijos esten acá conmigo”, dijo Funes a La Raza.

Funes dijo que todavía no hay fecha para acudir a la corte porque falta capturar a los demás de la banda y que se establezca la condena. Mientras eso ocurre “peligra la vida de mi hijo”, dijo entre lágrimas Yolanda Xinic, madre del menor.

Las extorsiones traspasan fronteras y Funes fue víctima de esa cruda realidad. El caso de su hijo está a la espera de que los delincuentes reciban condena por el secuestro del menor.

Las rutas de los migrantes en el territorio guatemalteco están asociadas al tráfico de drogas y de armas, focalizándose en la trata de personas y las extorsiones en puntos de entrada y de salida. Los departamentos de San Marcos, Huehuetenango y Petén son donde se cometen la mayor cantidad de hechos que violan los derechos humanos de los migrantes, indicó el Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala (CONAMIGUA) y la Comisión de Migrantes del Congreso de la República de ese país.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos de México (CNDH) publicó casos de secuestros en contra de migrantes, con información de diversas naturaleza y con estimaciones propias: de septiembre de 2008 a febrero de 2009 ocurrieron al menos 198 casos de secuestro, con promedio de 33 por mes, afectando a una población aproximada de 9,758 migrantes de múltiples nacionalidades. La tendencia indica una duplicación de secuestros, según se lee en un informe sobre tráfico, secuestro y extorsiones de migrantes con información de la CNDH sobre casos de secuestro en contra de migrantes de 2009.

Por su parte, el sacerdote católico Alejandro Solalinde, fundador del albergue Nuestros Hermanos en el Camino en Ixtepec, Oaxaca, y defensor de los inmigrantes centroamericanos en México, dijo en entrevista telefónica con La Raza que no ha sido posible parar los secuestros.

“Se estima que cerca de 10,000 migrantes cada seis meses habrían sido secuestrados. Esto les deja una ganancia mínima de $25 millones de dólares cada seis meses”, dijo el padre Solalinde.

El Cónsul General de Guatemala en Chicago, Hugo Hun Archila, dijo a La Raza que si algún guatemalteco necesita hacer una denuncia y no puede salir del país por su condición migratoria, puede dirigirse al Consulado a realizar esa gestión.

“Definitivamente pueden venir a poner la denuncia aquí [en el Consulado] y nosotros la trasladamos al Ministerio Público, que es la entidad competente de investigación”, dijo Hun Archila a La Raza.

Hay un servicio de videoconferencia que puede ser utilizado para dar testimonios si es que la persona no puede salir del país por su condición migratoria. “Cualquier persona que necesite dar su testimonio siempre y cuando el Ministerio Público lo solicite a la Cancillería puede venir aquí y hacer uso del servicio de videoconferencia para dar su testimonio. Pero eso lo tiene que hacer el ente investigador, nosotros no somos el ente investigador”, recalcó Hun Archila.

Hun Archila dijo que sí tiene conocimiento del caso del menor Carlos Funes Xinic, pero que por ser un tema delicado y por encontrarse en investigación no podría dar detalles al respecto. Sí dijo que “hablé con el señor [Funes] y su caso está en el Ministerio Público, estamos trabajando en el caso con el Ministerio Público en términos de apoyo. No somos el ente investigador pero sí trasladamos la información al ente investigador”.

El diplomático señaló que han sucedido casos de otra naturaleza, no como la de Funes, y que mediante el equipo de videoconferencia las personas han dado su testimonio ante la corte de Guatemala desde Chicago. Pero enfatizó que todo empieza a partir de que se hace una denuncia.

¿Cómo funciona?: el consulado manda todos los documentos al Ministerio Público de Guatemala.

“Cuando han sucedido este tipo de cuestiones a partir de la denuncia que se ha puesto, se han hecho las investigaciones y esto es un ejemplo de caso real en la que han detenido a delincuentes… La persona por medio del sistema de videoconferencia estuvo en la audiencia y dio su testimonio ante la corte estando aquí en Chicago”, destacó Hun Archila.