Sin alivio migratorio, familias aún luchan por reunirse

La ola de violencia desatada en México está empujando a más migrantes a reunirse con sus familias en este lado de la frontera. Ellos cuentan sus historias

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Sin alivio migratorio, familias aún luchan por reunirse
Rosa Ruiz Jiménez, originaria de San Bernabé, Michoacán junto a su esposo Desiderio Medina a ellos le intentaron secuestrar a su niña en México.
Foto: Cortesía

Chicago.- Decididos y con la esperanza de traer de regreso a casa a sus seres queridos, integrantes de tres familias viajaron por México rumbo a la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo en un autobús de una empresa de transportes local, este martes. Ellos buscan cruzar la frontera y lograr la reunificación familiar ante la falta de un alivio migratorio, dicen activistas.

El fin de semana, en la organización Familia Latina Unida familiares en Chicago estuvieron juntando toda la documentación que su abogado John Antia, de la firma The Shiller Preyar Law Offices, usará para pelear los tres casos ante autoridades migratorias.

“Hemos trabajado bien fuerte para recolectar la documentación y mostrar que estas personas están viviendo en México en diferentes partes pero igual de peligrosas”, dijo Emma Lozano, copresidenta de Familia Latina Unida y quien asiste a las familias junto con el apoyo de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) y Centro Sin Fronteras.

Juan García, Esther Escalante y Rosa Ruiz intentarán cruzar la frontera mexicana desde Nuevo Laredo hacia Laredo, Texas, el próximo viernes 17 de octubre.

El abogado Antia, quien los representa, dijo a La Raza que para los tres casos se solicitará ‘Humanitarian parole’. “No es una visa, sino un permiso de entrada por causa humanitaria”, indicó Antia.

Rosa Ruiz Jiménez, originaria de San Bernabé, Michoacán, intentó cruzar la frontera hacia Estados Unidos con un acta de nacimiento de una ciudadana estadounidense. Fue descubierta y se le impuso una prohibición permanente de ingreso al país. Sin embargo, ella volvió a entrar, pero al no contar con cuidado infantil para poder trabajar, Ruiz tuvo que volver a México.

Desiderio Medina conoció a Ruiz, se enamoraron y se casaron, tuvieron a Valeria Medina, hoy de 2 años, y él adoptó a Miguel Rivera, hijo de Rosa, quien tiene 15 años y vive con su padrastro en Illinois.

Según Lozano, a Ruiz le intentaron secuestrar a la niña en México a la salida del banco, después de cobrar lo que su esposo le deposita mensualmente. Medina, que es ciudadano, y Miguel, viajaron a Laredo, Texas, para lograr la reunificación familiar.

En febrero de 2012, Medina solicitó la residencia para su esposa Rosa pero se la negaron debido a la prohibición de ingreso permanente.

Juan García, natural de San Luis Potosí, tiene dos hijas que son ‘dreamers’ y Cynthia García, que es ciudadana. “Voy a traer a mi padre de vuelta a casa donde pertenece”, dijo la joven. García, fue secuestrado, golpeado y asaltado en México.

También fue convicto por DUI en Estados Unidos y retorno voluntariamente a su país de origen.

En tanto, Esther Escalante tiene dos hijos ciudadanos: Donaldo, de 12 años, y Joseline, de 14, que viven en Coatzacoalcos, Veracruz.

Escalante salió de manera voluntaria hacia México y su esposo hondureño Donaldo Guzmán, originario de Honduras, perdió su caso de refugiado en Canadá en 2006. Guzmán fue arrestado y cumplió condena por violencia doméstica hacia Esther, tiene dos casos de DIU y fue deportado dos veces a Honduras.

La hermana de Esther intentará traer a su hermana de Veracruz a Chicago.

Antia comentó que estos casos son ejemplos de un gran problema que tenemos en este país: “en el sentido de que son productos de una separación de familias, y estas son las consecuencias que nosotros estamos viendo después de las deportaciones y ante la falta de una reforma migratoria”.