Carta de Derechos protegería a las trabajadoras domésticas en Illinois
Aurelia Aguilar tiene 10 años en Chicago como una trabajadora doméstica. Aguilar, de 38 años, es de origen guatemalteco.
En su trabajo, en un hogar en el vecindario de Albany Park, ella empezó ganando $4 la hora pero, con la ayuda de la organización Unión Latina, ya gana $9 la hora haciendo los quehaceres domésticos. Anteriormente en una semana trabajando nueve horas al día los siete días de la semana apenas ganaba $300 a la semana.
Aguilar dijo a esta columna que su nuevo salario le ayuda a ella, y a su esposo, a mantener a sus cuatro hijos.
Esta hispana, como todas las trabajadoras domésticas, está fuera de casi todas las leyes laborales del país. En términos de las leyes ellas son invisibles y casi nunca son reconocidas por el valioso trabajo que desempeñan en cientos de hogares en esta ciudad y en el resto del país.
“Las trabajadores domésticas juegan un papel esencial en la fuerza laboral de hoy,” apunta Illinois Domestic Workers Coalition (IDWC), “Ellas cuidan a nuestros hogares, a nuestros niños, a los deshabilitados y a los ancianos, tomando estás responsabilidades para que otros puedan continuar trabajando para proveer para sus familias”.
Pero las domesticas, chachas y nanas, como a veces se les llama, son víctimas frecuentes de discriminación, acoso sexual y robo de salario, según la IDWC.
Es por eso que Aguilar tiene su fe puesta en la propuesta de ley conocida en español como la Carta de Derechos de los Trabajadores Domésticos (HB1708). Esta propuesta ya paso en la Cámara baja en Springfield y se espera que en la primavera llegue a votación en el Senado estatal.
De pasar, sería un gran paso para abrigar bajo la ley a este olvidado segmento de la población laboral de nuestro estado.
Ya varios legisladores la apoyan, incluyendo muchos hispanos como la representante Elizabeth Hernández, de Cicero, y si pasa, esta ley les daría a los trabajadores domésticos el derecho al salario mínimo, recibir compensación por horas extra, permiso de estar ausentes por enfermedad, tiempo para comer y descansos obligatorios y la manera de reportar quejas por abuso físico y verbal.
En Chicago, organizaciones como la Unión Latina, del norte de la ciudad, están activamente apoyando esta propuesta con vistas a que se convierta en ley.
Actualmente solamente tres estados, Nueva York, California y Hawaii, tienen una ley similar que protege a las trabajadoras domésticas. Otros tres estados, aparte de Illinois, tienen propuestas de ley similares en Massachusetts, Oregon y Colorado.
“Sí, tengo fe que esta propuesta se convierta en ley,” dijo Aguilar a esta columna y mencionó que pronto ella y otras trabajadoras y organizaciones viajarán a Springfield para pedir el apoyo de los legisladores.
“La Carta de Derechos es para protegernos a las trabajadoras domésticas del robo de salario, la discriminación y el acoso sexual,” destaco Aguilar. “Hay veces que en nuestros trabajos estamos aisladas y no hay nadie que nos proteja y por eso estoy apoyando esta Carta de Derechos,” concluyó.