¡Auxilio¡… mi suegra es una metiche

Experta en relaciones explica por qué se da esto y ofrece consejos para lidiar con la situación

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¡Auxilio¡… mi suegra es una metiche

Una de las relaciones matrimoniales más difíciles de llevar es aquella donde la suegra tiene todo el tiempo metida sus narices y es quien maneja indirectamente la economía y toda decisión del hogar, porque su hijo nunca creció y sigue muy cómodo en su rol de “hijo de mami”.

Aura López, una madre mexicana residente en Los Ángeles, con más de tres décadas de unión matrimonial, conoce muy bien lo que es vivir dentro de una relación de tres personas, ya que su suegra es quien dirige la vida de su esposo y su opinión es la que cuenta cuando hay que tomar decisiones en el hogar.

“¡Es desgastante!”, dice López, cerrando sus ojos y moviendo su cabeza de un lado para el otro dejando ver su negación y frustración ante la situación. “Han sido muchos los enfrentamientos entre ella y yo, y las discusiones con mi esposo, quien nunca se ha atrevido a ponerle un alto a su entrometimiento, que él ha permitido… Y nuestra relación no se ha terminado porque, por fortuna, nos queremos mucho y nuestros lazos como pareja siempre han sido muy fuertes”.

Y es que como explica la coach de vida Elena Burnett, esta situación se presenta con frecuencia cuando la mujer se enamora de un hombre cuya madre manejó por completo cada momento de su infancia y adolescencia sin dejar que éste aprendiera a hacer sus tareas cotidianas y resolver sus propios problemas.

Por qué se da la situación

“La suegra influye en la relación siempre y cuando una [como esposa o pareja} le dé esa autoridad”, resalta la experta en relaciones.

A veces, la relación se torna difícil por la co-dependencia que tiene el esposo con su progenitora, un problema que se crea ya sea cuando la madre no deja que el hijo aprenda cómo hacer sus tareas cotidianas y resolver sus propios conflictos y el resultado es un “hijo de mami” o cuando ella se apoya en él para su subsistencia.

“Normalmente, la madre es muy protectora de los hijos varones, especialmente si la relación con su marido se ha deteriorado con el paso de los años”, señala la experta. “Si esto pasa, es común que la madre tienda a apoyarse en alguno de los hombres de la casa. Y, obviamente, ese apoyo lo encontrará en el hijo con más co-dependencia en ella”.

Qué hacer

Como la metida de narices de la suegra se transforma por lo general en eterna cuando el hijo no le pone un paro a la madre y da a su compañera el lugar que le corresponde dentro de la relación,  Burnett señala que toda esposa o pareja debe entender que “nunca debe darle a elegir a un hombre entre la madre o ella”.

“Un buen hijo siempre se mantendrá neutral y evitará conflictos, dándole a cada una de las mujeres en su vida el sitio que le corresponde”, resalta. “La mujer que opta por darle un ultimátum al marido o novio, acabará perdiendo a la larga. Tú como mujer, tienes que tener claro con quién te casaste. Si tu marido no rompió el cordón umbilical con su madre, eso ya lo sabías tú cuando decidiste dejarle entrar en tu vida. Así que es un error catastrófico querer cambiar a tu hombre. El hombre cambia cuando él lo cree conveniente y de una manera natural, no porque la esposa se lo imponga, le de ultimátum o le amenace por nombrar algunas estrategias que nosotras las mujeres usamos en nuestra desesperación y frustración conyugal”.

Características de la suegra entrometida

De acuerdo con Burnett es aquella que no tiene una pareja que llene su vida o la que nunca cortó el cordón umbilical con el hijo por miedo a quedarse sola en el futuro.

Lo lamentable en ambos casos es que una suegra entrometida puede destruir un matrimonio “cuando su hijo es un ‘hombre/niño’, y el vínculo ‘madre e hijo’ nunca se rompió para dar paso al ‘hombre/adulto’ que es”.

La suegra que vive con ese afán de tener que saber todo lo que pasa en la relación de su hijo, está identificada con el nombre de “Control Absoluto”, cuya intención —ahonda Burnett—es cambiar todo en su entorno según le convenga”.

“A la suegra ‘control absoluto’ le conviene [estar controlando todo] porque se siente sola, no tiene pareja, se está haciendo mayor, etc. En otras palabras, está buscando llenar un vacío, lo cual es entendible pero tampoco le da derecho a meterse en la vida de otros que si  tienen pareja estable. La suegra ya tuvo su momento de gloria cuando tuvo su pareja o fue madre, pero ahora hay que dejar a las generaciones posteriores marcar su propio camino”.

Un consejo sabio

Para mantener a la suegra contenta y fuera de la relación, la coach de vida Elena Burnett recomienda darle la atención necesaria y vivir la vida con el marido que es con quien uno vive. “¡Tú en tu casa y ella en la suya! Éste es el mejor antídoto”, resalta la experta