¿Por qué Peña tiene problemas para combatir el narcotráfico?

Trump declaró que el presidente mexicano está dispuesto a obtener ayuda en contra de los cárteles de la droga porque tiene problemas para controlarlos
¿Por qué Peña tiene problemas para combatir el narcotráfico?

MÉXICO.- El gobierno mexicano no ha controlado al narcotráfico porque no ha querido combatir las bases financieras que le permiten comprar a funcionarios, armas y sicarios mientras continúa con una estrategia de confrontación directa sin resultados, concluyeron analistas de seguridad.

En las últimas horas, el presidente estadounidense Donald Trump declaró en entrevista con la cadena de televisión Fox News que su homólogo Enrique Peña Nieto está dispuesto a obtener ayuda en contra de los cárteles de la droga porque tiene problemas para controlarlos.

“La propuesta agresiva de Trump es una salida idéntica a la fallida en México: enviar tropas en lugar de quitar dinero a los cárteles”, observó José Reveles, analista de seguridad y autor del libro El Chapo, Entrega y Traición.

“Incluso con la Iniciativa Mérida (el mayor apoyo que ha recibido México por parte de Estados Unidos en contra el crimen organizado) sólo fue para entrenamiento de soldados y policías, para tanques, aviones o helicópteros y ahora viene Trump a hablar de tropas, ¿por qué no ofrece el envío de miles de capacitadores contra el lavado de dinero?

Peña presumió recientemente frente a los principales responsables de la seguridad en el país la captura y muerte de 105 de los 122 objetivos del crimen organizado que el gobierno federal se planteó al iniciar la administración; entre ellos Joaquín Guzmán Loera, Servando Gómez Martínez, Héctor Beltrán Leyva, Miguel Ángel Treviño Morales y Vicente Carrillo Fuentes.

"El Chapo" fue detenido por segunda vez en México en 2015 antes de ser extraditado a EEUU. (Foto: Agencia Reforma)
“El Chapo” fue detenido por tercera vez en México en 2016 antes de ser extraditado a EEUU. (Foto: Agencia Reforma)

Pero la violencia no ha dado tregua en muchas zonas del país y en algunos estados como en Guerrero las escuelas tienen que ser vigiladas por militares para impedir la venta de droga y el secuestro de maestros y niños en una de las tareas más que los soldados cumplen sin un marco regulatorio y a disgusto de sus superiores que critican su papel en la estrategia contra el narcotráfico.

“El problema es que la estrategia es improvisada desde los funcionarios hasta las acciones y el gobierno no ha querido meterse de lleno en temas polémicos”, observó Javier Oliva, analista de la Universidad Nacional Autónoma de México.

“Los policías estatales y municipales siguen sin ser confiables y se siguen viendo involucrados en los peores crímenes; no hay voluntad política para legislar sobre el papel del ejército en las calles ni para legalizar las drogas que en EEUU ya están permitidas incluso para uso recreativo como la marihuana y han quitado todo el dinero a programas claves de participación ciudadana”.

Otro problema es la corrupción, insiste Reveles, “la que también se compra con dinero de procedencia ilícita”.

El analista recuerda que desde 1998, el entonces procurador General de la República, Jorge Madrazo Cuéllar, observó que el 40% de las ganancias del crimen organizado, de entonces alrededor de 30,000 millones de dólares, se dedicaban a sobornos de autoridades. “Desde entonces han pasado 20 años y ni México ni EEUU han centrado sus esfuerzos en el tema”.