Impulsan boicoteo en México contra maíz importado de Estados Unidos

Productores en estados pro-Trump como Iowa, Nebraska e Indiana podrían sufrir las consecuencias si México deja de importar 2,400 millones de dólares en maiz cada año. Activistas de Arizona promueven campaña de boicot en este lado de la frontera.
Impulsan boicoteo en México contra maíz importado de Estados Unidos

Cuando el estado de Arizona aprobó una ley anti inmigrante en 2010, grupos locales promovieron un boicoteo económico al estado que tuvo un efecto importante en presionar a los líderes de negocios y estos, a su vez, a los políticos que promovieron dichas medidas.

Ahora, algunos de los activistas que participaron en esa campaña hace algún tiempo, pretenden usar el mismo modelo de boicot contra un producto que varios de los estados más “pro-Trump” del país exportan a México: el maíz.

Estados del medio oeste del país como Iowa, Nebraska e Indiana dependen en gran medida de la industria del maíz y exportan importantes cantidades a México, especialmente un tipo de maíz que es usado para el consumo de animales y la fabricación de aceite y fructosa.

De hecho, casi todo el maíz que se importa en México se compra a los productores estadounidenses. México produce otro tipo de maíz, el blanco, que es de mayor calidad y que se usa para el consumo humano.

El pasado año México importó más de 13 toneladas de maíz producido en esos estados del “mid-west” estadounidense, de acuerdo a cifras del Departamento de Agricultura.  Esto equivale a 2,400 millones de dólares en maíz para los productores estadounidenses.

Dos activistas de Arizona y una “dreamer” de Iowa iniciaron en Estados Unidos iniciaron hace poco una campaña que llamaron “No Maíz Gringo”, en busca de apoyo en ambos lados de la frontera para avanzar esta idea.

Originalmente, los activistas anunciaron su idea hace unas semanas en Arizona, lanzando una petición online para registrar apoyo público a la idea. Encuentre aquí la petición.

Daniel Rodriguez, un abogado de inmigración de Arizona, inició la campaña hace algunas semanas desde Arizona, llegando a reunirse con un grupo de legisladores de México que visitaron la región para obtener su apoyo.

“Sabemos que muchos legisladores republicanos escuchan al sector de negocios. A estas alturas, los productores de maíz ya están conscientes de que están en peligro de perder este negocio”, dijo Rodríguez. “El propio senador de Iowa Chuck Grassley mandó una carta a Trump, preocupado por la idea del efecto en los productores de maíz de su estado”.

Entretanto, casi una veintena de senadores mexicanos liderados por un senador del PRD, Armando Rios Piter, presentaron un proyecto de ley para prohibir que México siga comprando maíz a Estados Unidos y el ejecutivo mexicano ha comenzado a buscar alternativas en Argentina y Brasil, entre otros productores de maíz.

“Queremos que los mexicanos a ambos lados de la frontera apoyen esta causa, sabemos que la mayoría de ellos están profundamente ofendidos por las medidas anti inmigrantes de Trump”, dijo Luis Avila, un organizador de la campaña “No Maíz Gringo”, también de Arizona.

Se trata de una campaña de base, iniciada por este pequeño grupo de activistas que se han conectado con otros activistas en México para difundir la idea. Pero los activistas aseguran que ya han recibido buena respuesta a ambos lados de la frontera y la petición tiene ya cerca de 2000 firmas. 

Antonia Rivera, una activista mexicana de Iowa dijo que en las próximas semanas los tres estarán realizando reuniones comunitarias en el estado de Iowa para informar y buscar más apoyo para este boicoteo.

El objetivo es darle en el bolsillo a los productores de maíz que son un grupo de apoyo importante para los políticos en esos estados.

“Queremos que sepan que las acciones del gobierno de Trump tienen sus consecuencias”, dijo Rivera.