ICE compró tecnología para “hackear” celulares de indocumentados

Expertos en derechos humanos expresaron su preocupación por el uso que se le estaría dando a esta tecnología
ICE compró tecnología para “hackear” celulares de indocumentados

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) gastó $2 millones de dólares en la última tecnología para “hackear” dispositivos electrónicos.

La tecnología fue vendida a ICE por parte CelleBrite, un proveedor israelí del gobierno Estadounidense, especializado en “hackear” dispositivos móviles permitiendo el acceso a cualquier tipo de información dentro de ellos.

Desde que Donald Trump llegó al poder el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha realizado un gran número de contratos con agencias de informática e inteligencia para acceder a todo tipo de dispositivos electrónicos.

Los contratos han provocado gran alarma entre los defensores de la privacidad a medida que crecen los casos en que estas herramientas son utilizadas por migración para monitorear o ver, sin una orden judicial, la información electrónica de las personas que caen en su poder. Sea bien cuando son arrestados o de aquellos viajeros que entran y salen del país.

La unidad de Apoyo informática de ICE con sede en Dallas, Texas, hizo el pedido masivo a CelleBrite del dispositivo conocido como Universal Forensic Extraction (UFEDs). Este programa tiene la capacidad de romper los bloqueos y los protocolos de seguridad de cualquier dispositivo móviles en menos de 20 segundos. De esta forma se le permite a las autoridades descargar toda la información almacenada en las distintas aplicaciones del dispositivo.

Una sola unidad UFED se vende entre $ 5.000 y $ 15.000, reportó Forbes quien describió el acuerdo como una operación “masiva” en un mercado donde un contrato supera, rara vez los $ 100.000 dólares. Con la compra de estos dispositivos por $2 millones de dólares se convierte en la adquisición más grande y costosa de este tipo de tecnología realizada por una agencia federal.

Aunque no está claro a que punto llega el alcance de estos dispositivos en la lucha de ICE por localizar, identificar y arrestar a indocumentados en los en Estados Unidos, expertos en derechos humanos expresaron su profunda preocupación por el potencial invasivo en términos de privacidad personal, que tiene este tipo de tecnología.

“Vemos con gran alarma estos documentos de compra,” dijo Adam Schwartz abogado del Electronic Frontier Foundation, al explicar como este caso evidencia que la lucha frontal por parte de ICE contra los inmigrantes no tiene fin.

Sin orden judicial, en enero de EEUU agentes de aduanas detuvieron a Sidd Bikkannavar, un ingeniero de la NASA nacido en Estados Unidos y exigieron la entrega de sus contraseñas de su smartphone, mientras que lo mismo ocurrió con Haisam Elsharkawiun, quien fue detenido en Los Ángeles antes de viajar a Arabia Saudita.

El gobierno afirma que puede realizar estas búsquedas de los dispositivos digitales amparados en la constitución y en la protección de la seguridad nacional. Queda claro que con esta tecnología cada vez será más fácil para el gobierno el acceso a nuestra información personal.