Consejos para ser una mamá bien ‘cool’

Coach de vida ofrece cinco consejos clave que permiten que las madres modernas logren la mejor relación con sus hijos, esposos y cualquier otra persona

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Consejos para ser una mamá bien ‘cool’
La comunicación clara y directa por parte de la madre conlleva a que tenga una mejor relación con todos los integrantes de la familia.

Ser madre es una de las experiencias más extraordinarias de la vida, pero a la vez una de las más agotadoras para aquellas que no saben cómo balancear su vida entre los diversos roles que hoy encara la mamá moderna.

Esto lo sabe muy bien la motivadora y coach de vida certificada Apryl  Zarate Schlueter, basada en Chicago y vinculada a The Cheerful Mind, Inc., quien tras incursionar por varias profesiones en la búsqueda de su realización profesional se dio cuenta que la felicidad se logra encontrando el equilibrio entre las responsabilidades de todas las facetas de la vida.

La autora del libro “Finding Success in Balance: My Journey to The Cheerful Mind” y madre de dos, asegura que para lograr ese equilibrio es fundamental aprender ciertas estrategias que permiten establecer una relación asertiva con toda persona de interrelación diaria.

Y para convertirse en una mamá “cool”, Zarate Schlueter ofrece estos cinco consejos generales que promueven el mejoramiento de las relaciones desde la perspectiva del rol de madre.

1. Ser auténtica

“Como madre es importante que seas auténtica y fiel a ti misma por varias razones”, señala la coach de vida. “En primer lugar, porque toma mucho más tiempo (algo que las mamás no tenemos con frecuencia) el ser alguien que no se es. Y segundo, porque cuando se es auténtica se atrae de forma natural aquellas personas que están más alineadas con lo que somos y, como resultado, podemos tener relaciones más agradables con esas personas”.

En otras palabras, al ser inauténtica se está a un alto riesgo de experimentar más conflictos y confusiones con las personas.

2. Entender los efectos de las malas interpretaciones

Es bien sabido que en cualquier relación —ya sea con los hijos, esposos, amigos, colegas u otras personas— se dan momentos de malas interpretaciones que pueden dañar las relaciones si no se resuelven.

Para ser una mamá asertiva en este aspecto, Zarate Schlueter dice que “hay que estar consciente que cada individuo tiene sus propios filtros específicos para ver el mundo” y esto hace que, a pesar que se tengan las mejores intensiones en cualquier acción u opinión, el mensaje puede ser recibido incorrectamente por la otra persona.

“Por ello es importante en todo tipo de relación tomarnos el tiempo adicional de asegurarnos que la persona que recibe el mensaje está en nuestra misma página [es decir, alineada en nuestra manera de ver la vida]”, detalla la motivadora. “Y cuando es uno quien recibe el mensaje de parte de la otra persona, antes de saltar ante cualquier conclusión, hay que cuestionarse si su acción u opinión está alineado con su forma de ser”.

Al entender la dinámica de los efectos de las malas interpretaciones se  ahorra energía a evitar la creación de los conflictos y dramas potenciales que se pueden presentar en cualquier tipo de relación.

3. Comprender que las relaciones evolucionan y cambian

Zarate Schlueter dice que “si bien sería bueno asumir que las relaciones duraderas se mantendrán estables a lo largo del tiempo”, la realidad es que a medida que cada individuo crece y asume más experiencias en la vida, “las situaciones y las prioridades cambian y como resultado pueden afectar una relación entre dos o más personas”.

“La madres podemos ver esto, muy probablemente, con este otro significado: cómo es la vida de diferente cuando está uno sola con el esposo que cuando los hijos estaban pequeños y una estaba dedicada a la crianza”, resalta la experta.

Y para evitar conflictos en la relación con los hijos que ya crecieron, “es importante reconocer que el crecimiento y el cambio son parte del proceso de ;a relación, y para seguir creciendo juntos es clave reflexionar y reevaluar constantemente las prioridades y perspectivas como un equipo con el fin de mantener la relación fuerte entre madre e hijos”.

4. Ser directa y clara en la comunicación

Cuando se es madre, la coach de vida asegura que la comunicación con los hijos y esposo debe ser directa y clara, es decir transparente.

“Creo que cuanto uno [como madre] puede comunicarle claramente a los demás por qué es necesaria la petición que hace de ayuda o colaboración en ciertas actividades específicas [como por ejemplo, en los quehaceres diarios de la casa] se fomenta una mejor comunicación en la dinámica familiar y se evitan los conflictos”, especifica la experta.

El hablar claro ante las necesidades de apoyo y ayuda “impacta positivamente en la comunicación y relación de madre a hijos y esposo, ya que, por lo general, ellos no siempre tienen la habilidad intuitiva de preguntar “en qué te puedo ayudar”, cuando evidentemente mamá está hasta el cuello y bien estresada con todos los quehaceres de la casa.

5. Amarse y confiar en sí misma

“Este es el consejo más importante que puedo dar a toda mamá”, acentúa Zarate Schlueter. “El trabajo de una madre es muy duro y muchas se sientes culpables de no poder cumplir con todas sus obligaciones a la perfección mientras tratan de hacer malabares entre el cuidado de todos los integrantes de la familia y el de ellas mismas”.

“Pero la madre en vez de culparse necesita amarse a sí misma, pero esto es difícil hacerlo cuando una se está sintiendo culpable de no ser lo suficientemente buena en todas las facetas del rol de madre. Por lo tanto, animo a toda mamá a sacar de adentro esa culpabilidad y sentirse lo bastante buena y merecedora de lo mejor, ya que ninguna madre es perfecta”, asienta la coach de vida.

Este sentirse valorada a sí misma es básico para alcanzar la felicidad como madre, “ya que, con tan sólo haber tenido la elección de ser madre se está contribuyendo al mundo de muchas maneras maravillosas”.

Y la clave para amarse a sí misma está “en confiar en sí misma y sentir que se es una madre increíble”.

“Cuando una empieza a darse más y más amor a sí misma, se mejoran las relaciones de una manera maravillosa”, asegura Zarate Schlueter.