Las mascotas también sufren golpe de calor

Veterinario insta a las familias a tener cuidado con sus caninos para prevenir las muertes en los días de altas temperaturas
Las mascotas también sufren golpe de calor
El canino que sufre un golpe de calor mostrará un jadeo pesado, lengua y encías enrojecidas u oscuras, ojos vidriosos, babeo excesivo y debilidad, entre otros síntomas.

El golpe de calor también afecta a las mascotas. Incluso puede hasta golpear a los perros atléticos habituados a las altas temperaturas cuando no se toman las precauciones que exigen los días veraniegos cargados de sol y humedad.

En las campañas habituales para alertar sobre los riesgo del golpe de calor en niños y ancianos se ha demostrado, una y otra vez, que en un día de 85 grados Fahrenheit se necesitan de tan solo 10 minutos para que el interior de un automóvil estacionado bajo el sol suba a 102 grados y a los 30 minutos haya alcanzado los 120 grados.

“Algunas personas creen que al dejar las ventanas parcialmente abiertas la temperatura del vehículo no subirá, pero esto no es cierto. La temperatura sube igualmente poniendo en peligro la vida de las mascotas [al igual que el de los infantes y personas mayores]”, señala el médico veterinario Julio López, especializado en medicina interna y vinculado a una clínica veterinaria de Los Ángeles.

Este recordatorio lo hace el médico veterinario debido a que desde la primavera las altas temperaturas han estado presentes en diversos estados a lo largo y ancho del país y han cobrado la vida de unos cuantos caninos.

Uno de ellos fue un perro policía de la unidad canina antinarcóticos K-9 de la Florida, que murió el 2 de mayo de golpe de calor tras haber permanecido durante horas en el interior de un auto patrulla que un agente estacionó cerca de un tribunal del condado de Brevard, donde acudió para una audiencia.

Según reportó un medio de la mencionada localidad, la temperatura media en la tarde en la cual fue hallado el canino muerto dentro de la patrulla fue de unos 88 grados Fahrenheit.

Ante el problema, en varias ciudades del país (incluyendo a Los Ángeles) se está llamando a los dueños de las mascotas a no dejarlas en los autos.

En un corto tiempo, el canino con el cuerpo sobrecalentado al estar dentro de un auto bajo el sol puede sufrir daños críticos en el cerebro, corazón, hígado, riñones y sistema nervioso./Shutterstock

Los caninos con el cuerpo recalentado presentan estos síntomas: temperatura corporal elevada (de unos 104 Fahrenheit y más), jadeo pesado, sed excesiva, lengua y encías enrojecidas u oscuras, ojos vidriosos, babeo excesivo, vómito y diarrea con sangre, debilidad, confusión, pulso y latidos del corazón acelerados, convulsiones e inconsciencia.

Si la temperatura corporal del perro llega a 109 grados Fahrenheit o más, el golpe de calor es seguro, al igual que su muerte, ya que, en un corto tiempo el canino con el cuerpo sobrecalentado puede sufrir daños críticos en el cerebro, corazón, hígado, riñones y sistema nervioso.

Los caninos de mayor riesgo

Aunque todas las mascotas están a riesgo de sufrir el golpe de calor u otras enfermedades relacionadas con este, el veterinario López explica que los perros de las razas con cara plana y nariz corta, conocidos como braquicefálicos, son más sensitivos a tenerlo debido a que no jadean tan eficientemente como los de hocico largo. Dentro de los perros braquicefálicos se encuentran los Boxers, Boston Terriers, Pekinese, Bulldogs, Shih Tzus y Pugs.

También están a riesgo los cachorros, así como los perros ancianos, enfermos, no aclimatados a las regiones de climas cálidos y que ejercitan o realizan tareas con sus dueños en días calurosos sin ser hidratados ni permitirles los descansos adecuados”, agrega el veterinario.

Qué hacer

Cuando se sospecha que un perro está sufriendo de golpe de calor, los veterinarios recomiendan actuar de inmediato con estas acciones:

  • Si el perro está inconsciente y luce grave, llevarlo de inmediato a una clínica veterinaria.
  • De verse consciente y jadeando, ponerlo en un lugar fresco, sombreado o con aire acondicionado.
  • Darle de beber agua lentamente y tomarle la temperatura corporal. De tenerla a 104 grados Fahrenheit o menos, no se debe dejar solo. Una persona debe quedarse con él, dándole pequeñas cantidades de agua, ya que si se le dan grandes cantidades podría vomitar y esto incrementaría el riesgo de deshidratación.
Cuando la mascota tiene su cuerpo sobrecalentado se le debe dar poco a poco el agua para evitar que vomite y corra el riego de la deshidratación./Shutterstock
  • Bajarle la temperatura del cuerpo majándolo con agua fresca (no fría) la cabeza, cuello y las plantas de sus patas delanteras y traseras, ya sea con una manguera o toallas húmedas. También se le puede poner ante un ventilador para enfriar su lengua.
  • Si el canino no se recupera a pesar de haberle bajado la temperatura del cuerpo, se debe llevar a la clínica veterinaria para una evaluación.

Medidas preventivas

Para mantener a los caninos seguros en los días con temperaturas cercanas o por encima de los 100 grados Fahrenheit, la organización PETA recomienda:

  • Mantener a los perros dentro de casa. A diferencia de los seres humanos, los perros transpiran solamente por las plantas de sus patas y se refrescan al jadear. Las temperaturas elevadas pueden ocasionar estrés por el calor y resultar en daños físicos o la muerte.
  • Proveerles agua y sombra. De dejar al canino afuera de casa, éste debe quedar en un área sombreada y con suficiente agua, asegurándose que el lugar  siempre estará sombreado a pesa de la cambiante posición del sol a través del día.
  •  Caminar en vez de correr. En los días de mucho calor y alta humedad, no se debe sacar a un perro correr al lado de su dueño que monta bicicleta o trota. “Los perros se acaloran mucho más rápido que uno y el ejercicio que realiza en los días u horas de altas temperaturas puede llevarlos a las salas veterinarias de emergencia”, resalta el veterinario López.