La marihuana amenaza afecta mercado inmobiliario en Colorado

La otra cara de industria que trae miles de millones de dólares al año

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La marihuana amenaza afecta mercado inmobiliario en Colorado
En varios estados la cosecha, venta y el consumo de marihuana ya es legal.

DENVER — El cultivo legal de marihuana en Colorado amenaza con limitar la disponibilidad del escaso mercado inmobiliario en Denver y otras ciudades debido al moho y otros olores que ocasiona en viviendas cercanas a los viveros.

Una de cada diez viviendas en Denver estaría seriamente afectada como resultado del cultivo de marihuana, según cifras del Departamento de Policía de Denver, que no incluyen los cultivos ilegales.

La venta legal de marihuana recreativa, una industria que supera los 1,000 millones de dólares al año, comenzó en Colorado en enero de 2014 y ha atraído anualmente a unas 100,000 nuevos residentes en busca de vivienda para comprar o rentar.

Según datos de la Policía, existen unos 157,000 hogares en Denver, unas 15,700 de ellas afectadas, una cifra muy cercana a la cantidad de nuevas viviendas que la ciudad debe construir cada año para satisfacer la demanda de nuevos residentes.

Las leyes vigentes en Colorado prohíben el cultivo de marihuana al aire libre, pero lo autorizan dentro de las viviendas, con límites de seis a doce plantas, según las circunstancias.

Sin embargo, en algunos casos, las autoridades descubren cientos de plantas dentro de viviendas, especialmente en zonas residenciales de clase media alta.

El cultivo de marihuana, legal o no, requiere que las plantas sean regadas con regularidad y que se les provea la humedad adecuada, creándose así la situación propicia para el crecimiento de moho dentro de la propiedad, especialmente en el sótano.

Además es frecuente instalación de conexiones eléctricas no autorizadas, así como la destrucción de paredes para acomodar las plantas.

“Hay muchas casas así en el mercado local, tanto para comprar como para alquilar. He visto algunas de esas casas en Denver y en Aurora“, explicó hoy a Efe la agente inmobiliaria María Díaz.

“Es muy difícil para los dueños de esas propiedades. Si una familia no usa marihuana, no va a querer vivir en esa vivienda, aunque se trate de una excelente propiedad”, comentó.

Un problema común, es la creación no autorizada de habitaciones en el sótano de la casa, que luego la vuelven inhabitable, porque allí se almacenan los productos químicos y los desperdicios relacionados con el cultivo de la marihuana.

“Si la vivienda no cumple con los códigos vigentes, no puede habitarse. Y limpiarla y restaurarla puede costar miles y miles de dólares, algo que sólo los inversionistas están dispuestos a pagar”, aseveró.