¿Qué informaba Luciano Rivera, el último periodista asesinado en México?

Luciano Rivera era reportero y conductor del noticiero CNR Noticias Canal 54

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¿Qué informaba Luciano Rivera, el último periodista asesinado en México?
Luciano Rivera era reportero en Baja California.

MÉXICO.- El sistema de justicia mexicano está a prueba tras el asesinato del periodista Luciano Rivera, de 33 años,  en el estado de Baja California, quien durante años se dedicó a denunciar casos relacionados a la seguridad pública de Playa Rosarito como reportero de la fuente policiaca además de encabezar la revista Dictamen sobre  economía y política.

Las autoridades aún no dan a conocer las líneas e investigación sobre el crimen ocurrido durante la madrugada del lunes, pero  algunos medios de comunicación hablan de que el reportero pudo morir por defender a sus acompañantes en el bar La Antigua, donde se encontraba cuando fue asesinado.

La versión, sin sustento o rechazo de la procuraduría de justicia, molesta a gente del gremio.

“Vemos una simulación de la procuraduría dándonos a entender que no hay líneas de investigación sin que nos hablen del móvil. Pedimos y exigimos que tengan la capacidad de aclarar este asesinato”, advirtió el presidente del Club de Prensa de Playas de Rosarito, Javier Malacara.

Entre las denuncias contra la policía local que el difunto Rivera divulgó para la televisión se encuentra el ataque a un joven identificado como Mario Alberto Rodríguez, a quien entrevistó en la cama de un hospital después de que un grupo de agentes a bordo de una patrulla por poco lo matan al estrellarlo contra una pared durante una detención.

El reportero también documentó (en videos que quedaron en evidencia en la red social YouTube) diversos hechos de violencia con tintes de crimen organizado que dejaron esparcidos cuerpos, casquillos y miedo por las calles.

Crímenes que se ejecutaban a la luz del día, en lugares públicos y con el escandaloso uso de armas largas contra hombres y mujeres. En 2012 reportó la muerte de Pablo Arce Mayoral, una víctima más de la ola de asesinatos que negaban las fuerzas del orden.

“Ya hace falta que las autoridades lo reconozcan y tomen cartas en el asunto”, dijo frente a las cámaras.

Lejos de la pantalla, Luciano Rivera mantuvo un perfil discreto en las redes sociales. No se le conocen cuentas públicas de Twitter ni Facebook y gente cercana al reportero dicen que gustaba de mantener su vida privada de manera reservada.

Ninguno de los asesinatos de periodistas denunciados este año han ocurrido en la Ciudad de México, donde regularmente se presenta más presión política y social para resolver los delitos, sobre todo los de mayor visibilidad.

Cecilio Pineda, vivía en un pueblo de Guerrero; Ricardo Monluí, en Veracruz; Miroslava Breach, en Chihuahua; Maximinio Rodríguez, en Baja California Sur, Javier Valdez en Sinaloa; Jonathan Rodríguez, en Jalisco y Salvador Adame, en Michoacán. Todos con zonas de alta presencia de cárteles de la droga y otros crímenes organizados.