Jalisco destapa sus crisis de corrupción

Gobernador Enrique Alfaro pide ayuda al presidente, pero resulta involucrado en escándalo
Jalisco destapa sus crisis de corrupción
Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco.
Foto: Twitter

MEXICO – Escuelas indignas por falta de dinero que presuntamente se desvió con fines desconocidos; jueces señalados una y otra vez por su supuesta complicidad con criminales; un cártel que cada día se empodera más y un gobernador que supuestamente se extralimitó para apoyar con dinero público al candidato en otro estado.

Jalisco se debate en una crisis de corrupción que se fecha años atrás y la administración actual, encabezada por el gobernador Enrique Alfaro, la ha puesto sobre la mesa, pidió ayuda en el asunto de la corrupción de jueces al presidente Andrés Manuel López Obrador, sin que por ello haya salido bien librado.

En las últimos días, el partido fundado por el mandatario mexicano (Movimiento de Regeneración Nacional), denunció ante la Fiscalía Especializada para Delitos Electorales al gobernador de Jalisco, al ayuntamiento de Zapopan, al Partido Acción Nacional y a su candidato a la gubernatura de Puebla, Enrique Cárdenas.

El instituto político los acusa de desviar alrededor de $10 millones de dólares de dinero público a través de algunas empresas que supuestamente operan en Puebla en contra de la coalición Juntos Haremos Historia, Miguel Barbosa, quien se debate nuevamente en campaña para gobernar la entidad.

Alfaro negó los hechos y dijo que por ello no detendrá su camino para limpiar a Jalisco “de manera profunda” de la corrupción. El miércoles pasado arremetió contra su predecesor, el priísta Aristóteles Sandoval, por “perder” alrededor de $128 millones de dólares (en su equivalente en pesos) que el gobierno federal había entregado para infraestructura escolar, aulas, mantenimiento, baños, patios, canchas deportivas, etcétera.

“Los que gobernaban este estado y los inútiles que manejaban la Secretaría de Educación ¿cuánto dinero perdieron, desperdiciaron?”, reprochó.

Previamente, Alfaro entregó al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar, una investigación que revela quiénes integran “las redes de corrupción y de complicidad” dentro del Poder Judicial de Jalisco, del Ejecutivo y Legislativo.

Este foco pone el dedo en la llaga de una de las principales deficiencias en México: la ausencia de combate a la impunidad, pero aún genera suspicacia.

“¿De verdad estaría el gobernador dispuesto a pelearse con sus aliados de PAN, PRD, PRI para obligarlos a sacar las manos del Poder Judicial? ¿Estaría dispuesto a enfrentarse al exgobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz y a su padre el exmagistrado Jorge Leonel Sandoval Figueroa, quienes dejaron sembrado de obstáculos el Poder Judicial de Jalisco?”, cuestiona el analista político local Pedro Mellado.

¿Estaría Alfaro Ramírez con el ánimo y la templanza de sustraerse de la tentación de limpiar el Poder Judicial sólo para convertirlo en una nueva agencia de colocaciones administrada por su gobierno y por su partido Movimiento Ciudadano?

Información reciente divulgada por la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental, casi ocho de cada 10 jaliscienses considera que los jueces y magistrados cometen con mucha frecuencia actos de corrupción.