Inmigrantes indocumentados se encierran en sus casas tras redada masiva de ICE en Mississippi

377 migrantes seguían detenidos este jueves como resultado de la intervención
Inmigrantes indocumentados se encierran en sus casas tras redada masiva de ICE en Mississippi
Agentes de ICE.
Foto: ice.gov

Los residentes de Mississippi se reunieron este jueves alrededor de niños aterrorizados que se quedaron sin sus padres un día después de la mayor redada inmigratoria en Estados Unidos de los últimos 10 años, mientras los migrantes residentes en este estado se encerraron en sus casas por temor a ser arrestados.

Un total de 680 personas fueron arrestadas el miércoles en seis ciudades. De estos, un total de 377 migrantes seguían detenidos este jueves, según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) 271 ya han sido liberados con notificaciones para presentarse ante un juez de inmigración, y otras 32 fueron liberadas en su lugar de trabajo por “razones humanitarias”.

Entre los que fueron liberados había 18 menores de edad, el más joven de 14 años, señaló Jere Miles, agente especial que está a cargo de la unidad de Investigaciones de Seguridad Nacional del ICE en New Orleans. La mayoría de los migrantes fueron detenidos en redadas en plantas procesadoras de alimentos.

Un pequeño grupo que buscaba información sobre los inmigrantes detenidos en las redadas se reunió el jueves en la mañana afuera de una de las compañías registradas: la planta de Koch Foods Inc., uno de los productores de carne de aves de corral más grandes del país, en Morton, un pueblo de aproximadamente 3,000 habitantes a unos 65 kilómetros (40 millas) al oriente de la capital Jackson.

El miércoles, unos 600 agentes de ICE ingresaron a plantas operadas por cinco compañías y establecieron un perímetro para evitar que los empleados huyeran del lugar. Los arrestados fueron llevados a un hangar militar para ser procesados por violaciones inmigratorias.

Gabriela Rosales, residente desde hace seis años en Morton, conoce a algunos de los detenidos. La mujer dijo que entiende que hay un “proceso y una ley” para quienes viven en el país sin autorización, “pero lo que hicieron es devastador”, agregó. “Fue devastador ver a todos esos niños llorando, que vieron a sus padres por última vez”.

Ronaldo Tomas, quien se identificó como un empleado en otra planta de Koch Foods en el pueblo que no fue allanada por las autoridades, y que asegura que tiene un primo primo con dos hijos que fue detenido en una de las redadas, dijo que los niños estaban asustados.

En Morton, los trabajadores detenidos fueron transportados en varios autobuses el miércoles — unos para hombres y otros para mujeres — desde la planta de Koch Foods. En un momento dado, alrededor de 70 familiares, amigos y residentes los despidieron entre gritos de: “¡Déjenlos ir! ¡Déjenlos ir!”.

El superintendente del condado Scott, Tony McGee, dijo que más de 150 estudiantes faltaron a clases el jueves, incluidos varios en Morton, donde aproximadamente 30% de los estudiantes son latinos.

Las autoridades escolares tratan de persuadir a los padres para que dejen que sus hijos regresen a clases a través de llamadas telefónicas y visitas a sus casas. McGee dijo que algunos profesores que llevan tiempo trabajando en las instituciones le comentaron que el miércoles “fue, por mucho, el peor día que han pasado como educadores”.

El padre Mike O’Brien, sacerdote de la iglesia católica Sagrado Corazón de Jesús en Canton, a unas 49 millas de Morton, dijo que esperó afuera de la planta de Peco Foods hasta las 4 de la madrugada del jueves a los trabajadores que regresaban en autobús. O’Brien dijo que visitó a varios feligreses cuyos parientes fueron arrestados. Dijo que también llevó a casa a otra persona que se escondió de las autoridades en el interior de la planta. “Todas las personas tienen miedo”, dijo. “Sus puertas estaban cerradas con llave y no abrían a nadie”.

Los niños cuyos padres fueron detenidos son atendidos por otros familiares y amigos, dijo O’Brien. “De esa forma se defienden y se cuidan entre ellos”, agregó.

El Departamento de Servicios de Protección Infantil de Mississippi dijo que está investigando si algún niño inmigrante necesita tutores mientras sus padres están en detención, dijo la portavoz Lea Ann Brandon.

Martha Rogers, presidenta y directora general del Bank of Morton, dijo que la actividad comercial de la ciudad se verá afectada. Muchos residentes hispanohablantes se han vuelto clientes del banco, aseveró. “Todos hemos sido fuertemente perturbados”, dijo Rogers. “Conocemos a estas personas”.

Antes de las redadas, funcionarios del ICE indicaron que muchas personas serían dejadas en libertad con un citatorio para comparecer en la corte porque nunca antes habían estado en proceso de deportación.

Esas personas no fueron encarceladas, pero probablemente no podrán recuperar sus empleos porque el gobierno federal afirma que están en el país de manera ilegal. Los funcionarios dijeron que otras personas serían dejadas en libertad si estaban embarazadas, o tenían hijos pequeños en casa o problemas graves de salud.

ICE no tiene mucho espacio para tener bajo custodia a los migrantes, incluso a corto plazo, debido a que la cantidad de personas detenidas ronda cerca de máximos históricos. La agencia ha albergado a miles por encima de su capacidad de 45.274 personas, en gran parte debido a un aumento sin precedentes de familias centroamericanas que llegan a la frontera sur del país.

Koch Foods dijo en un comunicado el jueves que cumple con estrictos procedimientos para garantizar que los empleados a tiempo completo cumplan los requisitos para trabajar en el país. La compañía, con sede en el suburbio de Park Ridge, en Chicago, manifestó que coteja la información de los empleados en la base de datos del gobierno federal E-Verify.

También contrata a empleados temporales que llegan a través de un servicio externo que tiene la tarea de revisar la elegibilidad de los trabajadores, puntualizó Jim Gilliland, portavoz de la empresa.

Más de 100 defensores de los derechos civiles, organizadores sindicales y miembros del clero de Mississippi criticaron la redada, pero el gobernador del estado Phil Bryant elogió al ICE por los arrestos y tuiteó que cualquier persona que esté en el país de manera ilegal tiene que “asumir la responsabilidad de esa violación” a las leyes federales.

(Editado por Alba Moraleda con información de AP)