Más de tres millones de trabajadores solicitan ayudas de desempleo

Subida histórica que rompe los récords de otras crisis
Más de tres millones de trabajadores solicitan ayudas de desempleo
Este récord pulveriza el alcanzado en los ochenta./Archivo
Foto: Getty Images
El cierre de actividades económicas y con ello negocios debido al coronavirus ha puesto el esperado punto y final a la fuerte creación de empleo de EEUU.

La semana pasada 3.283 millones de personas solicitaron la colecta del desempleo según cifras del Departamento de Trabajo.

Son cifras históricas que superan con mucho las registradas en pasadas crisis como la Gran Recesión y quedan en el cuadro económico que recoge estos datos como una profunda anomalía en la marcha de la economía.

El récord anterior de peticiones fue 695,000 en octubre de 1982. Heidi Shierholz, economista del Economic Policy Institute explicaba en un comunicado que nunca en su vida había visto cifras similares y recordaba que el Departamento de Trabajo además ha revisado al alza las cifras de la semana anterior. “Es un aumento del 1500% en dos semanas”.

Los economistas creen que esta es una cifra consistente con una economía que no está funcionando debido a las medidas de contención del virus  en buena parte del planeta y desde luego EEUU.

Las solicitudes de desempleo se miden semanalmente y es uno de los indicadores que más fielmente recogen la marcha de la economía debido a su inmediatez. No obstante, en condiciones normales apenas muestras movimientos significativos. Una cifra que en un gráfico se contempla como tendencia a medio y largo plazo hoy, sin embargo, presenta una foto fija de un momento como ningún otro.

Es una foto fija reveladora pero también distorsionada porque la cifra que recoge el Departamento de Trabajo no incluye a buena parte de los trabajadores a tiempo parcial y los que no califican para beneficios de desempleo como son los inmigrantes indocumentados.

A este número habría que añadir a otras personas que tampoco se cuentan, los trabajadores por tareas o gig economy (quienes llevan comidas a las casas contratados a través de plataformas o manejan un carro con Uber o Lyft). Los trabajadores independientes o contratistas tampoco están en este millonario número.

Distorsiones como estas muestran una estructura económica rota por el momento.

Para empezar a juntar las piezas el Senado aprobó el miércoles por la noche el paquete de ayudas para individuos y empresas con la que superar esta crisis valorado en $2 billones ($2 trillion o $2,000,000,000,000).

El paquete de ayudas, que ha sido negociado durante días por los líderes de ambos partidos, está previsto que llegue el viernes a la Cámara de Representantes para ser aprobado. Cuando esto ocurra el presidente lo firmará y empezará a fluir el dinero.

Donald Trump dijo el miércoles que lo firmará sin dilación.

El dinero para los trabajadores llegará de dos maneras. La primera es un depósito o cheque a los contribuyentes con número válido de Seguro Social por valor de $1,200 y $500 por hijos. Hay limitaciones con respecto a los ingresos y pasados los $75,000 anuales la cantidad empieza a bajar.

El dinero empezaría a llegar en un par de semanas a quienes tienen depósitos directos con el IRS y quienes no lo tengan tendrán que esperar quizá meses.

Quienes no van a recibir estos cheques son quienes presentan sus impuestos con ITIN algo que deja fuera a los inmigrantes indocumentados que siempre pagan sus taxes.

Otra parte del dinero se destina a reforzar durante más tiempo la colecta del desempleo sumando $600 a la cantidad que se recoja semanalmente. En la mayoría de los estados la cantidad de la colecta gira en torno a los $400 semanales. En el proyecto de ayuda aprobado por el Senado se conceden estas ayudas a contratistas y trabajadores de la llamada gig economy.

Además se extiende el periodo de tiempo en la que se puede cobrar estos beneficios de 26 semanas se pasa a 39.