Vuelos de deportación de ICE regresan con 466 estadounidenses varados por el coronavirus

Critican que las deportaciones continúen en tiempos en los que la prioridad debería ser la pandemia
Vuelos de deportación de ICE regresan con 466 estadounidenses varados por el coronavirus
Foto: ICE

Los cinco vuelos de deportación que en una semana realizó la Oficina para el Control de Inmigración y Aduanas (ICE) a Centroamérica fueron aprovechados para que 466 estadounidenses pudieran regresar al país.

Los ciudadanos de Estados Unidos se encontraban varados en esa región del continente debido a las restricciones de viaje impuestas por el coronavirus.

El 22 y el 24 de marzo ICE llevó a cabo respectivos vuelos de deportación a El Salvador y Honduras, por lo 209 estadounidenses que se encontraban en esos países abordaron los aviones de regreso.

Entre el 25 y el 27 de marzo se realizaron otros tres vuelos para llevar a inmigrantes con “orden final de deportación” a esos dos mismos países de Centroamérica en aviones contratados por ICE y en los que otros 257 ciudadanos de Estados Unidos ocuparon los asientos disponibles en el viaje de regreso.

La autoridad migratoria informó que los vuelos para regresar a estadounidenses varados en otros países debido al coronavirus se llevan a cabo en coordinación con el Departamento de Estado.

A pesar de las críticas por llevar a cabo este tipo de viajes en medio de la crisis del COVID-19, ICE aseguró que las deportaciones vía aérea a Guatemala, Honduras y El Salvador continuarán llevándose a cabo durante la pandemia y que los vuelos de regreso a Estados Unidos serán aprovechados para el retorno de connacionales.

Organizaciones defensoras de los derechos civiles han reprochado la insistencia de la administración del presidente Donald Trump por continuar deportando a inmigrantes en tiempos que requieren darle prioridad al problema del coronavirus.

Lo que preocupa de estos vuelos de deportación, refieren, no sólo es la salud de los propios migrantes, sino también el efecto adverso que puede suponer el traslado a sus países donde no suelen contar con un sistema sanitario eficiente y en los que el coronavirus pudiera causar mayores estragos que los que se han visto en países más desarrollados.

Sin embargo, ICE recalcó que continuará con las operaciones de deportación y retorno de estadounidenses, las cuales pudieran expandirse a otros países fuera del llamado Triángulo Norte de Centroamérica.