Llamadas de auxilio por violencia doméstica aumentan por coronavirus en Chicago

Los agresores pueden estar utilizando la crisis del Covid-19 como un modo de agresión contra su víctimas

Llamadas de auxilio por violencia doméstica aumentan por coronavirus en Chicago
Janneth Hernández, sobrevivente de violencia doméstica, dirige la organización Corazón de Valor y Fortaleza en La Villita. (Cortesía Corazón de Valor y Fortaleza)
Foto: Cortesía

Para ejercer su poder y control, el victimario se vale de todo lo que esté a su alcance para atacar a su víctima y la situación desatada por el coronavirus puede ser un desencadenante para ejercer violencia doméstica, mencionan abogados y organizadores comunitarios de Chicago.

Durante la pandemia abogados locales que ofrecen trabajo legal a minorías dicen que han visto un aumento significativo de casos en personas que buscan asistencia por violencia doméstica. Y algunas organizaciones reportan un aumento de llamadas de personas que son víctimas de violencia doméstica en medio de la propagación del Covid-19.

En la línea directa de violencia doméstica de Illinois se registró un aumento sustancial en las llamadas desde que se produjo la crisis de Covid-19. En el mes de marzo, las llamadas a la línea directa de violencia doméstica de Illinois aumentaron un 6% en el área de Chicago, en comparación con marzo de 2019.

También hubo un aumento de al menos 12% en las llamadas de servicio relacionadas con la violencia doméstica desde el 1 de enero hasta mediados de abril en comparación con el mismo período de 2019, según el Departamento de Policía de Chicago.

Con el fin de proporcionar alojamiento a las víctimas que huyen de la violencia durante la pandemia Covid-19, la ciudad de Chicago estableció una alianza con la compañía Airbnb. “Esta nueva asociación con Airbnb crea un vínculo clave para las personas que huyen de situaciones violentas al brindarles un refugio seguro inmediato y permitirles dar los siguientes pasos en su viaje de recuperación y crecimiento”, dijo la alcaldesa de Chicago Lori Lightfoot.

“Ahora las sesiones las tenemos que hacer en línea”

Para Janneth Hernández, directora de la organización Corazón de Valor y Fortaleza que funciona en Casa Domitila Barrios en La Villita, el aislamiento en los hogares para prevenir la expansión del Covid-19 ha tenido un impacto grande en las víctimas de violencia doméstica.

Ella y su grupo de voluntarias han habilitado una línea de apoyo que está disponible los sietes días de la semana y a cualquier hora. Dicen que reciben un promedio de 10 a 15 llamadas al día. Según los casos que se han presentado en la organización, la violencia doméstica se ha incrementado durante los días de aislamiento y el mayor detonante ha sido el factor económico, señala Hernández.

“La mayoría tiene que ver con lo económico y ahí empieza la violencia. También que las personas estén sin empleo y ahora tengan que pasar más tiempo juntos en la casa, si es que los dos están sin trabajar. Esto es lo que está generando la violencia”, dijo Hernández, quien también es una sobreviviente de violencia doméstica.

Los grupos de apoyo para atender la parte emocional de las sobrevivientes trabajan de manera virtual a través de la plataforma Zoom. “Todo cambió con esto de la pandemia, ahora las sesiones las tenemos que hacer en línea”, dijo Hernández a La Raza.

Yolanda Avellaneda, supervisora de la oficina North Riverside en violencia doméstica de la organización Mujeres Latinas en Acción, dice que hay muchos factores que contribuyen a la violencia doméstica en tiempos de Covid-19: el desempleo, la inestabilidad económica, el poco o nulo acceso a beneficios públicos y de alguna manera el espacio compartido y hacinamiento en los hogares. Entre otros factores se encuentran la falta de alimentos y la educación por computadora y por ende el no tener los beneficios para poder acceder a eso.

Avellaneda dijo que los agresores pueden estar utilizando la crisis del coronavirus como un modo de agresión. “Pueden estar reteniendo los artículos para desinfectar la casa o limpiar. He escuchado de parte de mis clientas que muchos de los agresores no les importa que esté el virus, entonces se van a tomar con los amigos a están en los garajes compartiendo con gente y vienen a la casa como si nada.  Y si la esposa le dice ‘están los niños, no puedes hacer eso’, a ellos no les importa”.

Violencia doméstica es control y poder sobre una persona por lo que todo lo que le permita al agresor controlar y manejar a su víctima le es útil, explica Avellaneda. Por ejemplo, detalla “el hecho de quitarles las tarjetas médicas, no acompañarlas a tener la atención médica adecuada  si tiene síntomas. Se ha estado viendo que han estado utilizando el Covid-19 como una manera de control”.

Debido a la pandemia, Mujeres Latinas en Acción no está haciendo sesiones grupales pero sí sesiones de consejería individual vía telefónica. El programa asiste aproximadamente a entre 180 y 190 sobrevivientes de violencia doméstica por semana, la mayoría latinas de entre 23 y 48 años.

Según Andrea Belard, abogada de Legal Aid Society de Metropolitan Family Services, los factores que han contribuido a la violencia doméstica durante la pandemia ha sido el encierro, el no poder salir y la falta de recursos “porque la violencia doméstica no sólo es física es también emocional y financiera. En estos momentos donde la gente ha perdido su trabajo no le queda de otra que quedarse con la persona en la casa”.

Un abusador siempre encuentra la manera de controlar a su víctima. Para evitar que eso suceda la abogada recomienda informarse para que conozcan sus derechos: “Se dice que a una víctima de violencia doméstica le toma un promedio de 7 veces salirse de la casa para ya no volver. La gente que vuelve es porque no puede sola económicamente o porque sigue enamorada o porque se deja engatusar de nuevo con la idea de que él va a cambiar”.

El arsenal de herramientas de esos abusadores es igual todo el tiempo, es el poder y control que tiene sobre su víctima y si no es mental es económico o físico, enfatizó Belard.

A raíz de la pandemia las organizaciones se han tenido que reinventarse para asistir a las víctimas. Sus terapias se han tenido que hacer por llamada telefónica o videollamada, señaló la abogada a La Raza.

La corte de violencia doméstica se ha tenido que también adecuar a las medidas de prevención con respecto al virus. “Nosotros en la manera que representamos a las personas hemos podido hacerlo por internet a través de Zoom. Los jueces han habilitado la manera de tener audiencias por medio de Zoom”, indicó Belard.

Hasta el momento, las cortes están atendiendo remotamente y por teléfono y vienen trabajando exclusivamente con las órdenes de protección, no están tomando casos criminales. Las audiencias se han ido posponiendo y se tiene previsto abrir las cortes en julio próximo.

Opciones de ayuda

  • Para el programa de la ciudad llamar al: 877-863-6338 (TTY 877-863-6339).
  • Línea de crisis de Mujeres Latinas en Acción: 312-738-5358.
  • Corazón de Valor y Fortaleza: 773-564-0198.
  • Legal Aid Society-Metropolitan Family Services: 312-986-4200.

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