1,800 víctimas piden al presidente Biden no asistir a 20 aniversario 9/11 si no desclasifica documentos sobre “apoyo terrorista” de Arabia Saudita

Socorristas, sobrevivientes y familiares de fallecidos "colectivamente estamos al borde de un conflicto con nuestro propio gobierno" por ocultar información que, alegan, Biden prometió divulgar si llegaba a la presidencia

Osama bin Laden era saudita.
Osama bin Laden era saudita.
Foto: Getty Images

Casi 1,800 víctimas de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, se oponen a la participación del presidente Joe Biden en cualquier evento conmemorativo del vigésimo aniversario a menos que mantenga su promesa de desclasificar documentos que creen podrían mostrar la participación de líderes de Arabia Saudita en esos crímenes.

Socorristas, sobrevivientes y familiares de fallecidos emitieron un comunicado hoy pidiendo a Biden que no se presente en los eventos del vigésimo aniversario en Nueva York, Shanksville (Pensilvania) y en el Pentágono, a menos que publique los documentos, que ellos creen implican a altos funcionarios sauditas en el apoyo a esos actos de terrorismo,

El grupo alega que, como candidato, Biden se comprometió a ser más transparente y a divulgar la mayor cantidad de información posible, pero que desde entonces su gobierno ha ignorado sus cartas y solicitudes.

“No podemos de buena fe, y con veneración a los fallecidos, enfermos y heridos, dar la bienvenida al presidente a nuestros terrenos sagrados hasta que cumpla su compromiso”, escribieron en un comunicado obtenido por NBC News.

“Desde la conclusión de la Comisión del 11 de septiembre en 2004, se han descubierto muchas pruebas de investigación que implican a funcionarios del gobierno saudí en el apoyo a los ataques”, dice el comunicado. “A través de múltiples gobiernos, el Departamento de Justicia y el FBI han buscado activamente mantener esta información en secreto y evitar que el pueblo estadounidense sepa toda la verdad sobre los ataques” del 2001.

Entre los documentos que el grupo pide sean desclasificados se encuentran las pruebas de apoyo encontradas durante una investigación generalizada del FBI sobre los ataques que examinaron presuntos vínculos con Arabia Saudita y se completó en 2016.

Brett Eagleson, cuyo padre Bruce murió en el World Trade Center de NYC, dijo que él y sus cofirmantes “colectivamente estamos al borde de un conflicto con nuestro propio gobierno”.

“Estamos frustrados, cansados ​​y entristecidos por el hecho de que el gobierno de EE.UU. durante 20 años ha optado por mantener la información sobre la muerte de nuestros seres queridos bajo llave”, afirmó Eagleson, quien se encuentra entre un grupo de familiares de víctimas que presentó una demanda federal acusando a Arabia Saudita de ser cómplice de los ataques. “No debería tomar tanta lucha… El presidente de Estados Unidos debería estar junto a nosotros”.

La Casa Blanca no respondió a una solicitud de comentarios esta mañana. Si bien el informe de la Comisión del 11 de septiembre encontró que Arabia Saudita había sido un “aliado problemático”, particularmente cuando se trataba de compartir inteligencia, la investigación no reportó evidencia que implicase a autoridades de ese país en los ataques.

“El personal de la Comisión no encontró evidencia de que el gobierno saudita, como institución o como altos funcionarios individuales, apoye o apoyara a al Qaeda a sabiendas; sin embargo, la falta de conciencia sobre el problema y la falta de supervisión de las instituciones crearon un entorno en el que dicha actividad ha florecido”, dice el informe.

Arabia Saudita es el país natal de Osama bin Laden, considerado el líder detrás de las masacres de ese día, y ejecutado en 2011 por fuerzas de EE.UU. mientras estaba prófugo en Afganistán.

Casi 3 mil personas murieron en los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, Washington y Pensilvania, en el peor ataque terrorista en la historia de Estados Unidos. Sólo 60% de las víctimas mortales de ese día han sido identificadas. Y muchas más han fallecido o reportado enfermedades en años posteriores, a consecuencia de los hechos.