Usuarios y defensores del transporte público de Chicago piden más conductores y mejoras al servicio

La CTA asegura tener un plan de acción para ofrecer un servicio más confiable, consistente y con mejoras en seguridad, actualización de herramientas digitales e inversión en empleados

Usuarios esperan por varios minutos el tren de la línea roja de la CTA. (Belhú Sanabria / La Raza)

Usuarios esperan por varios minutos el tren de la línea roja de la CTA. (Belhú Sanabria / La Raza) Crédito: Impremedia

Cansada de esperar por 20 minutos un autobús de la Autoridad de Tránsito de Chicago (CTA), Gaby Gómez comenzó a caminar. No era la única esperando, habían otros pasajeros. Ella usa el transporte público todos los días para ir al trabajo.

En cuanto a las aplicaciones digitales que informan sobre la actividad del transporte público, Gómez recuerda que le indicó el tiempo en que llegaría el camión, pero este no llegó mientras estuvo esperando en el paradero. 

“Me ha pasado una vez con una cita médica y una vez para ir el trabajo. Gracias a que venía una amiga, que vino por mí y la siguiente vez fue un vecino, que me hizo el favor de llevarme hasta la Kedzie a mi trabajo”, cuenta Gómez quien toma el autobús sobre la 47th en Brighton Park.

La mujer cree que la solución sería contratar más conductores “porque es muy raro que no haya autobuses para viajar, es muy extraño. Estamos ahí, la gente desesperada por querer llegar, tanto es importante una cita del doctor como el trabajo. Pude haber perdido mi trabajo por no llegar a tiempo, porque no es fácil decir que el camión no pasó, no le van a creer a uno, uno está a tiempo, yo estaba a tiempo, sin embargo el camión no pasó”.

A los autobuses y trenes de la CTA que nunca llegan a los paraderos o estaciones en el tiempo indicado por las aplicaciones o rastreadores de CTA o en los tableros, y que sin embargo se anuncian como si estuvieran en camino, los defensores del transporte público los han bautizado como autobuses y trenes “fantasmas”.

Los pasajeros, además de quejarse de la ola de violencia y atracos en la CTA, enfrentan ahora la próxima llegada del invierno, con las gélidas temperaturas que se avecinan y que producen que los usuarios no puedan resistir mucho tiempo el frío en los paraderos esperando autobuses retrasados y que a veces nunca lleguen.

Grupos de activistas locales se han organizado y exigen mejoras tanto en servicio como en seguridad en trenes y autobuses.

Mejor pago a los conductores

José Manuel Almanza Jr., organizador de tránsito y miembro de Chicago Jobs with Justice, señala que casi todos los días platica con usuarios de trenes y autobuses de la CTA que le cuentan que se quedan esperando por lo menos media hora y hasta hora y media para que llegue el autobús y que en muchas de esas ocasiones es ya tarde en la noche. 

Almanza hizo hincapié en que la gente nunca le ha dicho que ellos querían más seguridad privada en el autobús, “nunca me han dicho que querían ver perros de seguridad en un tren, nunca me han dicho que quieren que arresten a las personas que no pagan para entrar al tren o el autobús, nunca me han contado eso. Lo que sí quieren es servicio más rápido y más seguro, en el sentido de que saben que va a llegar el autobús en esta hora y saben exactamente a qué hora los va a dejar en su destino. Eso es lo que anda fallando ahorita en la CTA y no andan respondiendo de una manera que le va a ayudar a la gente”.

Algunos conductores y operadores de autobuses aseguran que el problema es que para ser un operador de CTA se requiere la licencia de conductor comercial CDL, igual que para manejar un camión de UPS o de FedEx o de otra compañía privada, explica Almanza. A ellos les pagan más que a un operador de autobús, por lo que muchos después de un tiempo trabajando con la CTA se van al sector privado porque les pagan más. “Una de nuestras demandas es pedir a la CTA que por los menos les pague igual a lo que les pagan en el sector privado… para que haya más operadores, para que el autobús pueda seguir, pueda correr más frecuentemente”.

En una declaración dirigida a La Raza, la Autoridad de Tránsito de Chicago dijo, entre otras cosas, que “CTA está al tanto y ha estado trabajando para abordar la confiabilidad del servicio en los sistemas de autobuses y trenes y que, desafortunadamente, el factor principal detrás de la falta de confiabilidad de los servicios de tránsito en general es la escasez de operadores de autobuses y trenes, un problema a nivel nacional que no solo afecta a la CTA, sino también a los sistemas de transporte público en todo el país…”.

En tanto, en el plan de acción ‘Meeting the Moment’ anunciado en agosto por Dorval R. Carter Jr., presidente de la CTA, se enfoca en cinco áreas: hacer que el servicio sea más confiable y consistente; mejorar la seguridad del sistema; actualizar las tecnologías de comunicación con el cliente; mejorar la experiencia general en las instalaciones; y seguir invirtiendo en los empleados de tránsito.

La cobertura editorial de La Raza es posible en parte gracias al apoyo del Chicago Community Trust.

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