Concejales solo deberían tener dos tareas: reparar las calles y bajar el crimen en sus distritos
Si cada uno de los 50 concejales lograra hacer estas dos tareas, la ciudad de Chicago sería más prospera, más tranquila y mucho más feliz
El edificio del City Hall de Chicago, sede de la Alcaldía y el Concilio de la ciudad. Crédito: Google Maps
La ciudad de Los Ángeles con 3.87 millones de habitantes tiene solamente 15 concejales en el concilio de la ciudad.
Nosotros en Chicago con 2.71 millones de habitantes tenemos 50 concejales en el concilio de la Ciudad.
Nosotros con 1.56 millones de habitantes menos que Los Ángeles tenemos 35 concejales más que los habitantes de Los Angeles.
Ahora hay que preguntarnos, ¿por qué en Chicago hay tantos concejales y si esto es justo para todos los habitantes de Chicago que tienen que pagar los salarios de estos funcionarios?
Me imagino que el número de concejales creció en Chicago allá en el lejano pasado cuando ejercían su influencia las varias maquinarias políticas.
Yo creo que los ‘bosses’, los jefes políticos del pasado, nomás se la pasaban creando distritos, llamados ‘wards’ en Chicago, para conseguirle puestos a sus amigos y cuñados.
“Ah you helpa me, and I a helpa you”, decían los jefes políticos de antaño, cuando algunos de ellos ni siquiera sabían leer.
He notado que ahora, en el presente, ni con las 50 cabezas de los concejales se puede balancear el presupuesto de la ciudad, ni tampoco llegar a un acuerdo sobre un reemplazo para el sistema ShotSpotter.
Ni tampoco lograr a un consenso para frenar las concentraciones de los jóvenes en el centro de Chicago ni tampoco cómo prevenir el crimen en la CTA.
Yo no soy alguien que le quiera quitar su trabajo a otra persona. Si a los concejales ya los eligieron los votantes, pues ya no hay que hablar de eso.
Pero sí quisiera yo modificar sus tareas de trabajo. Bueno, en realidad no sé si hay una lista de tareas que los concejales tienen que cumplir.
Últimamente algunos concejales actúan como embajadores, otros como defensores de la policía y otros como los guardianes de mantener al centro de la ciudad como una zona blanca.
Yo nomás quisiera que a cada concejal se le asignaran dos objetivos. ¿Es esto mucho pedir?
Esto sería, primero, tener las calles y avenidas reparadas y en buena condición y segundo bajar el índice del crimen en sus distritos.
Sí, por todo el periodo de cada cuatro años al que son electos, cada concejal debería hacer solo estas dos cosas.
He notado que las calles en varios vecindarios están deterioradas con grietas y topes todos rotos. Si queremos una ciudad buena, las carreteras tienen que estar en buenas condiciones.
Y la segunda tarea debería ser prioridad para cada concejal, quien debería comprometerse a bajar el nivel de asaltos, robos, y homicidios en su distrito.
Si cada concejal lograra hacer estas dos tareas en su distrito, estoy seguro de que la ciudad de Chicago sería más prospera, más tranquila y mucho más feliz.